Sandra Guzmán, Manuel y Guillermo González compartieron en Mañanas de Ciudad la historia de una familia emprendedora que encontró en Rivadavia una nueva oportunidad para crecer. Con Jugos Malú y un proyecto artesanal dedicado a productos textiles, contaron cómo transformaron una situación difícil en trabajo, unión familiar y futuro.
Sandra Guzmán, Manuel y Guillermo González visitaron el programa Mañanas de Ciudad, conducido por Carina Coria en Ciudad FM, para compartir la historia de sus emprendimientos familiares y el camino que vienen construyendo en Rivadavia. La entrevista permitió conocer no solo los productos que ofrecen, sino también el recorrido humano de una familia que llegó desde San Luis, atravesó momentos difíciles durante la pandemia y decidió apostar por el departamento como lugar para vivir, trabajar y crecer.
Durante la charla, Sandra explicó que Jugos Malú nació como una respuesta a la necesidad de generar una salida laboral en un contexto complejo. El nombre del emprendimiento surge de la unión de Manuel y Lucía, sus hijos, quienes también forman parte activa del proyecto. “Jugos Malú es muy profundo. Su nombre surge de la unión de los dos nombres de Manuel y Lucía”, contó.
El emprendimiento comenzó con jugos, licuados y propuestas tropicales, pero con el tiempo fue ampliando sus servicios. Sandra detalló que también incursionaron en panificación, pastelería y que proyectan avanzar en chocolatería. Además, ofrecen servicios para cumpleaños, casamientos y comuniones, llevando barras de jugos, productos dulces y atención personalizada para que las familias puedan disfrutar de sus eventos.
“Nosotros llevamos las barras, llevamos los jugos, llevamos la panificación dulce, llevamos el amor y la posibilidad de que papá y mamá descansen”, expresó Sandra al describir el espíritu del emprendimiento.
Uno de los puntos más emotivos de la entrevista fue el relato sobre su llegada a Mendoza. Según contó, la familia venía desde San Luis y, en plena pandemia, quedó atravesada por las restricciones de circulación. Lejos de volver atrás, decidieron quedarse y construir una nueva etapa en Rivadavia.
“Encontramos en Mendoza, precisamente aquí en Rivadavia, la solidaridad, la generosidad y el calor del ciudadano mendocino”, destacó Sandra. Luego agregó: “Podíamos habernos vuelto, pero decidimos apostar aquí”.
La emprendedora también valoró especialmente el acompañamiento recibido por parte del Paseo del Arte y del área de Desarrollo Económico de la Municipalidad de Rivadavia. Mencionó a Lorena Lucero y Francisco Novello como referentes importantes para el crecimiento de los artesanos y emprendedores locales.
“El Paseo del Arte es nuestro local, nuestro lugar en el mundo comercial”, afirmó. En ese sentido, remarcó que los emprendedores reciben apoyo con gazebos, tableros, traslados, alojamiento en eventos y distintas herramientas para poder sostener y ampliar sus proyectos. “A los artesanos les da una razón de ser, un existir”, señaló.
La historia familiar también incluye otro emprendimiento encabezado por Manuel, acompañado por su padre Guillermo. Se trata de una propuesta artesanal vinculada a productos textiles, especialmente cuchas, almohadones y accesorios para mascotas. Manuel contó que comenzó hace aproximadamente dos años, durante el invierno, como una alternativa para sostener la actividad cuando bajaba la venta de licuados.
“Sabemos que el invierno no es época de licuados, hace frío, así que tuvimos que ir por otra parte”, explicó. A partir de cursos, práctica y creatividad, comenzó a elaborar productos textiles con ayuda de su familia. Guillermo, por su parte, destacó que el trabajo conjunto los une y les permite pensar nuevas ideas.
Manuel, de 19 años, adelantó que busca innovar con ropa para mascotas, pero con identidad propia. “No la típica ropita de perro. Me gustaría tener algo que vos veas y digas: ese perrito está totalmente fachero”, expresó.
Durante la entrevista también participó Lucía, quien acompaña especialmente el emprendimiento de Jugos Malú. Con 17 años, contó que cumple el rol de cajera y colabora con su madre en distintas tareas. Al dejar un mensaje para otros jóvenes, remarcó la importancia de animarse. “Que se animen, que no tengan miedo. Es bonito emprender y más en familia, uno se siente acompañado”, expresó.
Sandra también brindó detalles sobre la elaboración de los jugos y licuados. Aclaró que no utilizan pulpas, conservantes, colorantes ni productos enlatados. “Es fruta, leche, jugo, agua. Cien por ciento natural”, aseguró. Además, explicó que no todas las frutas pueden mezclarse de la misma manera y que fueron aprendiendo con el tiempo a trabajar cada combinación.
Entre los sabores más pedidos mencionó banana con frutilla, sandía con pera y banana con ananá. También contó que han innovado con propuestas especiales, como licuados vinculados a festivales locales y productos regionales.
Hacia el cierre, la entrevista tomó un tono profundamente familiar. Sandra resaltó la importancia del diálogo, el acompañamiento y la unión como base del proyecto de vida que construyeron junto a Guillermo y sus hijos. “La base y la solidez de la familia es hablar, guiarlos y acompañarlos”, sostuvo.
También dejó una de las frases más emotivas de la charla: “Si la vida me diera la oportunidad de tener hijos, me encantaría que ellos fueran ellos”.
La historia de Sandra Guzmán, Manuel, Guillermo y Lucía refleja el espíritu de muchos emprendedores de Rivadavia: familias que, ante las dificultades, deciden crear, trabajar y sostener sus sueños con esfuerzo propio. La entrevista completa puede verse en las plataformas digitales de Ciudad FM.







































