El aumento anunciado para las jubilaciones de julio y la continuidad del bono extraordinario volvieron a poner sobre la mesa el debate sobre el poder adquisitivo de los adultos mayores. En diálogo con Antes de Ver el Sol, por Ciudad FM 90.5, el abogado previsional Oscar Casares analizó la situación actual del sistema y sostuvo que los jubilados continúan perdiendo capacidad de compra pese a los incrementos mensuales.

Durante la entrevista con Hugo Lombardi y Susana Gómez, el especialista explicó cómo funciona actualmente la fórmula de movilidad jubilatoria luego de que el Gobierno nacional confirmara un aumento del 2,1% para julio, en línea con la inflación registrada en mayo, además de la continuidad del bono extraordinario de 70 mil pesos.

Casares aclaró que la fórmula vigente acompaña la inflación oficial, aunque advirtió que eso no implica una verdadera recuperación del ingreso de los jubilados.

«La movilidad está prevista justamente sobre el índice de inflación, por lo tanto acompaña el Índice de Precios al Consumidor. No se puede decir que los jubilados le estén ganando a la inflación porque simplemente la siguen», explicó.

El abogado señaló que para que exista una verdadera mejora debería modificarse el mecanismo de actualización incorporando otras variables que permitan recuperar el importante deterioro acumulado durante los últimos años.

Según explicó, los haberes jubilatorios vienen perdiendo aproximadamente un 60% de poder adquisitivo respecto de la evolución del costo de vida en los últimos siete años.

«Para que los jubilados realmente recuperen ingresos hace falta otro sistema de actualización, uno que contemple el crecimiento económico y no solamente el índice inflacionario.»

Uno de los aspectos que más preocupación genera, explicó, es la situación de quienes perciben la jubilación mínima junto al bono extraordinario.

Casares recordó que ese bono permanece congelado desde marzo de 2024 en 70 mil pesos.

«El bono no solamente está congelado sino que además no integra el aguinaldo. Eso hace que quienes cobran la mínima ni siquiera reciban el aumento completo del 2,1%, porque una parte importante de lo que perciben permanece sin actualización.»

De acuerdo con el especialista, el verdadero incremento que reciben quienes cobran la mínima termina siendo inferior al porcentaje anunciado oficialmente.

En ese sentido sostuvo que la discusión no debería centrarse únicamente en los índices mensuales sino en el ingreso real que finalmente perciben los jubilados.

Durante la entrevista también hizo referencia a la denominada canasta del adulto mayor, elaborada por la Defensoría de la Tercera Edad de la Ciudad de Buenos Aires, que contempla gastos específicos como alimentación, vivienda y medicamentos.

Según indicó, esa canasta supera actualmente el millón setecientos mil pesos mensuales.

«La realidad es que los jubilados están muy por debajo de esa canasta. Los medicamentos, la alimentación y otros gastos propios de la edad tienen un peso mucho mayor que para cualquier otro sector de la población.»

Para Casares, el principal problema es que la fórmula actual solamente acompaña la inflación general y no refleja el verdadero costo de vida de los adultos mayores, cuyos consumos presentan características completamente diferentes al promedio de la población.

El especialista consideró que una futura reforma previsional debería contemplar esa diferencia para comenzar una recuperación gradual de los haberes.
Otro de los ejes centrales de la entrevista fue el futuro del sistema previsional argentino. Oscar Casares sostuvo que el país necesita discutir una reforma integral que permita darle previsibilidad al sistema sin perder de vista la realidad social de millones de personas que hoy dependen exclusivamente de una jubilación.

Según explicó, uno de los principales desafíos será encontrar un equilibrio entre la sustentabilidad financiera del sistema y el derecho de los trabajadores a acceder a una jubilación digna luego de toda una vida de aportes.

Durante la charla en Antes de Ver el Sol, el abogado recordó que una gran cantidad de jubilados logró acceder al beneficio gracias a las distintas moratorias previsionales implementadas durante los últimos años, aunque advirtió que ese mecanismo no puede convertirse en una solución permanente.

En ese sentido, señaló que el sistema requiere reglas claras que permitan garantizar aportes suficientes durante la vida laboral para evitar que futuras generaciones enfrenten las mismas dificultades.

Casares explicó que el envejecimiento poblacional y la menor cantidad de trabajadores activos generan una presión creciente sobre el sistema previsional argentino.

«Cada vez hay menos trabajadores activos sosteniendo a una mayor cantidad de jubilados. Ese es uno de los grandes desafíos que deberá afrontar cualquier reforma previsional», sostuvo.

El especialista aclaró que cualquier modificación debe debatirse con responsabilidad y contemplando el impacto social que puede generar sobre millones de personas.

También hizo referencia al rol del Estado en el financiamiento del sistema y remarcó que las jubilaciones representan uno de los principales componentes del gasto público nacional.

Sin embargo, aclaró que detrás de los números existen personas que dependen exclusivamente de esos ingresos para afrontar gastos esenciales como alimentos, medicamentos, alquileres y servicios.

Durante la entrevista también fue consultado sobre la situación del Programa de Atención Médica Integral (PAMI), especialmente respecto al acceso a medicamentos.

Casares explicó que muchas de las consultas que recibe en su estudio están vinculadas precisamente a reclamos por prestaciones médicas o dificultades para acceder a determinados tratamientos.

Según indicó, el incremento del precio de los medicamentos continúa siendo una de las principales preocupaciones de los adultos mayores.

«La salud termina ocupando una parte muy importante del ingreso de un jubilado. Muchas veces los aumentos de medicamentos superan ampliamente la actualización de los haberes.»

El abogado señaló que esta situación provoca que numerosos beneficiarios deban reorganizar permanentemente su economía para poder cubrir gastos básicos.

En relación con el futuro inmediato, Casares consideró que mientras la movilidad continúe actualizando únicamente por inflación será difícil recuperar el poder adquisitivo perdido durante los últimos años.

A su entender, cualquier esquema de actualización debería incorporar herramientas que permitan recomponer progresivamente el ingreso real de los jubilados.

Asimismo, destacó la importancia de brindar mayor información a los adultos mayores para que conozcan sus derechos previsionales y puedan realizar los reclamos correspondientes cuando detecten errores en la liquidación de sus haberes o en las prestaciones que reciben.

Durante toda la entrevista, el especialista respondió consultas vinculadas a la movilidad jubilatoria, los bonos extraordinarios, el funcionamiento del sistema previsional y las perspectivas de una futura reforma.

La conversación permitió ofrecer un panorama amplio sobre uno de los temas que más preocupa actualmente a miles de familias argentinas, especialmente en un contexto donde la inflación, el costo de los medicamentos y los servicios continúan condicionando el presupuesto de los adultos mayores.

Finalmente, Casares remarcó que el debate previsional no debería reducirse únicamente a los porcentajes de aumento, sino analizarse desde una mirada integral que contemple calidad de vida, acceso a la salud, medicamentos y capacidad real de compra de quienes ya finalizaron su etapa laboral.

La entrevista completa puede verse en las plataformas digitales de Ciudad FM, donde el abogado desarrolla en profundidad su análisis sobre el presente y el futuro del sistema jubilatorio argentino.

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