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La pandemia cambió completamente su camino: Michael Holguín dejó atrás el fútbol, comenzó a aprender guitarra y teclado y hoy busca crecer entre el cuarteto, la cumbia, los escenarios y la producción musical.
Michael Holguín nunca imaginó que dejar el fútbol durante la pandemia terminaría abriéndole la puerta a una nueva vocación.
Durante años entrenó porque lo llevaban a jugar, aunque reconoce entre risas que aquella disciplina nunca fue realmente lo suyo. Cuando llegó la pandemia, dejó el deporte y apareció una pregunta inevitable: qué hacer con ese tiempo que había quedado vacío.
La respuesta llegó a través de la música.
“Aprendí a tocar la guitarra, el teclado y hasta ahora”, contó durante su paso por Sin Filtro, en Ciudad FM, al recordar cómo comenzó un recorrido que lleva aproximadamente tres o cuatro años.
Lo que inicialmente apareció como una forma de ocupar el tiempo terminó convirtiéndose en algo mucho más profundo.
Michael no solamente canta. También toca guitarra y teclado, experimenta con versiones de canciones y comenzó a ingresar en el terreno de la producción musical.
Para él, una de las partes más atractivas de la música es justamente poder crear.
“Capaz que tengo unas ideas y las podés plasmar”, explicó al hablar de la posibilidad de trabajar desde una computadora y transformar una idea inicial en una producción propia.
EL DESAFÍO DE SUBIRSE A UN ESCENARIO
El camino, sin embargo, también tuvo dificultades.
Michael recordó que las primeras presentaciones frente al público fueron especialmente complicadas. Los nervios aparecían con fuerza y hasta sentía que se le secaba la boca antes de cantar.
Con el paso del tiempo, esa sensación comenzó a cambiar.
La experiencia de actuar durante la noche, especialmente dentro de géneros como el cuarteto y la cumbia, le permitió descubrir otra relación con el público.
Según contó, la energía de la gente termina transformándose en combustible para quien está arriba del escenario.
Durante la entrevista en Sin Filtro, el músico también llevó esa experiencia al estudio y realizó distintas interpretaciones en vivo, recorriendo canciones vinculadas al cuarteto y la cumbia.
Precisamente allí aparece otro de los aspectos que más disfruta: tomar una canción conocida y llevarla hacia un sonido propio.
Michael explicó que suele escuchar temas y pensar cómo podrían funcionar dentro de otra estética. De esa manera ha realizado versiones en cumbia y otros ritmos que forman parte de su identidad musical.





































