Coffee Break realizó su segundo programa de la temporada con más de 50 personas presentes, juegos, premios, entrevistas improvisadas y una activa participación del público. Ignacio Páez, Facundo Penacchio y Emilio Bertello encabezaron una emisión que convirtió el espacio de Café Vibra, en el Paseo del Lago, en un verdadero escenario de streaming en vivo.
El segundo programa de Coffee Break confirmó el crecimiento de una propuesta joven que busca integrar radio, streaming, entretenimiento y contacto directo con la audiencia. Durante la emisión, los tres conductores compartieron anécdotas, interactuaron con los comentarios de las diferentes plataformas y recorrieron las mesas para incorporar a quienes habían llegado hasta el lugar.
La jornada reunió a más de 50 personas que no se limitaron a observar el programa. Amigos, familiares, seguidores e integrantes del público fueron invitados a sentarse frente a las cámaras, presentarse, participar de las conversaciones y sumarse a los juegos preparados por los conductores.
Desde el comienzo, Ignacio Páez, Facundo Penacchio y Emilio Bertello apostaron por la espontaneidad. El trío habló sobre diferentes situaciones de su semana, recordó experiencias escolares, un torneo de fútbol y su participación en actividades vinculadas con el Modelo de Naciones Unidas. Las historias cotidianas, los cruces humorísticos y las interrupciones entre amigos construyeron el tono relajado de la emisión.
Mientras desarrollaban el programa, los conductores también siguieron los mensajes enviados desde TikTok y YouTube. La participación digital acompañó lo que sucedía dentro del café y permitió que la audiencia que observaba desde sus casas también formara parte de la conversación.
“Estamos en Café Vibra, acá en el Paseo del Lago. Están todos invitados a venir”, expresaron durante la transmisión al presentar el lugar desde el cual se realizó el programa.
Uno de los segmentos centrales estuvo relacionado con una dinámica recreativa basada en cuatro colores y diferentes características personales. El rojo representaba a las personas prácticas y decididas; el amarillo, a las más creativas y enérgicas; el verde, a las empáticas; y el azul, a quienes priorizan el análisis.
Los conductores debatieron sobre los colores con los que se identificaban y luego invitaron a diferentes jóvenes presentes a participar. Cada invitado explicó qué perfil consideraba más cercano a su personalidad, generando intercambios, bromas y opiniones entre los protagonistas y el público.
El programa también tuvo un momento inesperadamente reflexivo cuando una discusión humorística por un mate derivó en una conversación sobre el valor del perdón, la amistad y la importancia que cada persona les asigna a determinadas palabras. Ese intercambio mostró otra faceta del ciclo, capaz de pasar del humor a una conversación más personal sin perder naturalidad.
La participación presencial ganó todavía más protagonismo cuando los conductores abandonaron por unos minutos el lugar central del estudio y comenzaron a recorrer las mesas con una cámara y un micrófono. Allí entrevistaron brevemente a amigos, familiares y seguidores que habían llegado para acompañarlos.
“Se aprecia un montonazo que hayan venido a la cafetería”, señalaron al agradecer el respaldo recibido durante la jornada.
El principal juego de la tarde utilizó una pizarra sobre la cual Ignacio, Facundo y Emilio debían dibujar personajes o situaciones. El público tenía que interpretar los dibujos y responder correctamente para sumar puntos. Las dificultades para reconocer algunas de las ilustraciones, las pistas improvisadas y las respuestas de los participantes generaron varios de los momentos más divertidos del programa.
Entre los personajes y situaciones aparecieron referencias a José de San Martín, Bob Esponja, Messi, Pikachu y diferentes escenas vinculadas con el fútbol, las redes sociales y la cultura popular. Los ganadores recibieron como premio una consumición en Café Vibra.
Octavio Díaz Berlino, Tomás Espinoza y Felipe Juárez fueron presentados como los ganadores de la competencia. Los tres participaron posteriormente del cierre y compartieron sus impresiones sobre la experiencia.
“Me pareció muy dinámico, muy divertido. Estoy bastante feliz de haber venido y de haber participado”, expresó uno de los jóvenes convocados durante la devolución final.
Otro momento especial fue protagonizado por Santino Pérez, un seguidor del programa que fue invitado a presentar una nueva sección de datos curiosos. El joven compartió información relacionada con la creación de Spider-Man, el origen del traje negro y la historia de los derechos cinematográficos del personaje.
Su intervención fue celebrada por los conductores, quienes lo animaron a continuar participando en futuras emisiones. La aparición reflejó uno de los principales objetivos de Coffee Break: abrir el programa para que los seguidores también puedan convertirse en protagonistas.
La jornada concluyó con una fotografía grupal junto al público y un agradecimiento de Ignacio, Facundo y Emilio a quienes acompañaron presencialmente, comentaron desde las plataformas, escucharon por la radio y colaboraron con la realización.
“Terminó siendo un programa bastante entretenido, tanto de participar como, me imagino, de ver”, resumieron durante el cierre.
Los conductores también reconocieron los nervios y las expectativas que existían antes de comenzar la transmisión. La respuesta del público, los juegos y la interacción lograron que el segundo programa superara esas dudas iniciales.
“Este proyecto es algo bastante importante para nosotros, tanto en lo personal como en lo profesional”, destacaron antes de despedirse.
Coffee Break se consolida así como una propuesta joven dentro de la programación de Ciudad FM 90.5, con una identidad basada en la amistad, la improvisación, el humor y la participación directa de la audiencia. El programa completo permite revivir los juegos, las conversaciones y todos los momentos de una edición que tuvo al público como verdadero protagonista.





































