Editorial: Por Fer Andrada
La vida institucional del Centro Deportivo Rivadavia atraviesa por estas horas una situación delicada. Una controversia que, lejos de estar resuelta, ha polarizado a buena parte de la comunidad rivadaviense. ¿Cuál es el eje de la discusión? La posible intromisión del municipio —o más específicamente de su Secretaría de Deportes— en la conducción y toma de decisiones del club. Un hecho que ha sido interpretado por algunos como una oportunidad de reactivación, y por otros, como una maniobra de tinte político que pone en riesgo la autonomía de la institución.
📍 LOS HECHOS
La secretaria administrativa del club, Valeria Córdoba, denunció públicamente que desde la Municipalidad, con el impulso del secretario de Desarrollo Humano, Andrés Mansur (hijo del actual intendente Ricardo Mansur), se está intentando condicionar la vida interna del club. Según Córdoba, se estaría presionando a la comisión para permitir la participación directa de funcionarios municipales en las decisiones del Centro Deportivo.
Tambien denunció que él secretario de Deportes, Rodrigo Godoy, le habría dicho a una persona vinculada al club que pidiera la renuncia a los directivos actuales, y que el municipio pondría gente de su color político, prometiendo más ayuda a cambio. Córdoba también denunció el retiro de subsidios, la aplicación de multas injustificadas y el uso de instalaciones del club sin autorización.
La situación escaló cuando, según trascendidos y un comunicado oficial del club, se suspendió una reunión que había sido organizada por Andrés Mansur sin autorización de las autoridades del CDR, lo cual fue considerado como una intromisión directa en la autonomía institucional.
En declaraciones brindadas a los medios, Valeria Córdoba expresó: “El club es nuestra vida”, y apuntó contra lo que calificó como una “persecución sistemática” por parte del municipio.
Por su parte, Andrés Mansur negó que se trate de una jugada política y sostuvo que el planteo tiene un enfoque económico y de gestión: “NO ES POLÍTICO, ES ECONÓMICO”, escribió en sus redes. Según él, el club tiene un superávit mensual que, bien administrado, permitiría mejorar ingresos, ampliar la base societaria y profesionalizar la actividad deportiva, pero en su descargo olvidó los importes de las obras realizadas, por lo que el superávit del cual habla no sería correcto.
📊 LOS NÚMEROS SOBRE LA MESA
Según datos brindados por Mansur, los ingresos mensuales estimados del club rondarían los 7.860.000 pesos, mientras que los gastos alcanzarían los 6.000.000 pesos. Esto generaría un superávit mensual de aproximadamente 1.860.000 pesos. Parte de los recursos con los que se sostiene el club provienen de cuotas de socios, entradas a eventos, el uso de cantina, y un subsidio provincial.
Desde este punto de vista, la propuesta del municipio apunta a colaborar en un esquema más transparente y participativo, con metas claras de desarrollo. Sin embargo, la actual conducción del club y parte de sus socios sostienen que dicha participación debe respetar la independencia institucional y no responder a fines electorales.
🧩 UNA COMUNIDAD DIVIDIDA
Este conflicto ha generado una fuerte división entre quienes apoyan una mayor presencia del Estado municipal en la gestión del club —en nombre de la eficiencia, la proyección deportiva y la inclusión— y quienes defienden la historia, la autonomía y la identidad del Centro Deportivo como valores irrenunciables.
El clima se ha tensado, y la discusión ya no solo involucra números o estrategias de gestión: toca fibras emocionales, pasados familiares, pasiones deportivas y posiciones políticas.
❓¿Y AHORA QUÉ?
Lo que está en juego no es solo la administración de una institución deportiva, sino también el modelo de relación entre el Estado y las entidades civiles. ¿Debe el municipio intervenir activamente en clubes deportivos? ¿Es legítimo que funcionarios participen en sus decisiones internas? ¿O es preferible que el club conserve su independencia y gestione sus recursos sin intervención externa, aunque eso implique ciertas limitaciones económicas?
Desde aquí, elegimos no emitir juicio. Solo poner los datos, los argumentos y las posiciones sobre la mesa para que seas vos, vecino o vecina de Rivadavia, quien opine.
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🗣️ ¿Qué opinás vos?
¿Debe el municipio involucrarse en la vida interna del club?
¿O el club debe seguir manejándose con independencia, como hasta ahora?
Dejanos tu comentario. Esta historia no está cerrada. El futuro del club se escribe también con tu voz.








































