La semióloga y docente Olga Corna analizó el escenario político argentino, el discurso del presidente Javier Milei, las posibilidades de una reelección en 2027 y las dificultades que enfrentará la oposición para construir una alternativa competitiva. También puso el foco en la educación, los derechos, la democracia y el papel de las redes sociales en la construcción de las nuevas identidades políticas.
En una extensa entrevista con Hugo Lombardi en Antes de Ver el Sol, por Ciudad FM 90.5, Corna desarrolló una mirada marcadamente crítica sobre el presente argentino, aunque reconoció que Milei anticipó durante su campaña buena parte de las medidas que luego intentaría implementar desde la Presidencia.
Desde su especialidad, explicó que la semiótica o semiología busca detectar en los discursos sociales aquellos signos que permiten interpretar determinados fenómenos y anticipar posibles conductas colectivas. La definió, incluso, como una disciplina “chismosa”, porque se nutre de diferentes campos del conocimiento para interpretar lo que ocurre en una sociedad.
A partir de esa mirada, sostuvo que la llegada de Milei significó una modificación profunda del sistema político argentino.
Para Corna, la aparición del actual mandatario produjo un movimiento de “placas tectónicas” en la política, con nuevas alianzas, rupturas y formas discursivas que hasta hace algunos años parecían improbables. También reconoció que el actual Presidente había anunciado buena parte de su programa durante la campaña y consideró que una parte de la sociedad no dimensionó entonces la profundidad con la que esas propuestas podían llevarse adelante.
Uno de los principales ejes de la conversación fue el lenguaje presidencial. Corna cuestionó la construcción permanente de adversarios como enemigos y relacionó ese fenómeno con los discursos de odio y de cancelación que, según su análisis, ya venían siendo estudiados antes de la aparición de Milei.
La especialista sostuvo que el cansancio social y la necesidad de resolver problemas como la inflación contribuyeron a generar una demanda de cambio. Sin embargo, consideró que una parte de la ciudadanía no habría advertido las consecuencias que, desde su perspectiva, podía tener esa transformación.
La entrevistada reconoció expresamente la desaceleración inflacionaria, aunque cuestionó los costos sociales y políticos que, según su análisis, acompañaron ese proceso.
“Claro que hay menos inflación, esto no cabe ninguna duda”, señaló durante la entrevista, antes de plantear sus objeciones sobre otras consecuencias de la política económica.
Corna también dedicó una parte importante de su análisis a la educación. Cuestionó el rumbo nacional en materia educativa y sostuvo que la formación y el acceso al conocimiento deberían ocupar un lugar central en cualquier proyecto que reivindique la libertad individual.
En ese punto recurrió a Juan Bautista Alberdi para marcar una contradicción que observa en el discurso libertario: planteó que la libertad de opinión y de conciencia necesita estar acompañada por conocimiento y educación.
La conversación avanzó luego hacia una de las preguntas centrales: si Javier Milei puede conseguir la reelección en 2027.
Corna evitó una respuesta terminante. Consideró que existen factores políticos, comunicacionales y tecnológicos que podrían permitirle sostener competitividad electoral y reconoció que una reelección continúa siendo posible.
“Si yo pienso que él puede ser reelecto, probablemente si se calma, deja de despotricar con las barbaridades que dice”, expresó al analizar las condiciones que, desde su perspectiva, podrían favorecer una continuidad del oficialismo.
La semióloga destacó especialmente la influencia que actualmente tienen las redes sociales, los mecanismos digitales de difusión política, los bots, los trolls y las nuevas tecnologías sobre la formación de opinión pública.
Su planteo fue que la disputa política ya no se desarrolla solamente a través de partidos, actos o medios tradicionales, sino también dentro de un ecosistema digital en el que resulta cada vez más complejo diferenciar voces auténticas, operaciones coordinadas, información y propaganda.
Para Corna, el problema de la oposición no pasa únicamente por encontrar un nombre capaz de enfrentar al oficialismo. El desafío fundamental será reconstruir una relación de confianza con sectores sociales que dejaron de identificarse con las alternativas políticas existentes.
En ese punto introdujo el concepto del “ningunismo”: personas que ya no se consideran simplemente indecisas, sino que directamente expresan rechazo o falta de confianza hacia toda la dirigencia.
Según su análisis, el futuro candidato opositor tendrá que construir credibilidad y empatía.
“Quien arme ese candidato tiene que tener, por lo menos, la posibilidad de ser empático”, afirmó. Más adelante profundizó la idea: “Lo que va a tener que construir un candidato nuevo es que logre creer en el pueblo. Que el pueblo crea que ahí está la solución, o por lo menos parcialmente la solución”.
Corna también planteó que el tono de la discusión pública será determinante. Cuestionó la utilización sistemática de insultos y descalificaciones para caracterizar a quienes piensan diferente y sostuvo que la democracia requiere volver a considerar al otro como adversario político y no como un enemigo que debe ser eliminado simbólicamente.
En ese tramo dejó una de las frases más breves y contundentes de la entrevista:
“Quien dice te define”.
La especialista también cuestionó las categorías rígidas de izquierda y derecha. Señaló que las experiencias históricas muestran políticas sociales o educativas desarrolladas por gobiernos ubicados en distintos espacios ideológicos y consideró insuficiente reducir toda discusión sobre bienestar, derechos o intervención estatal a una etiqueta partidaria.
Ante la consulta de Lombardi sobre los más de cuarenta años de democracia argentina, Corna sostuvo que el país todavía tiene deudas en la construcción de una cultura democrática sólida.
Desde su perspectiva, la democracia argentina atravesó alianzas, contradicciones y cambios de posicionamiento político que erosionaron parte de la confianza social. Además, consideró necesario recuperar un equilibrio entre derechos y deberes.
Para explicar esa relación utilizó una comparación cotidiana: sostuvo que muchas veces una sociedad dimensiona el valor de un derecho cuando empieza a perderlo.
“Cuando falta, vos te das cuenta que efectivamente era bueno”, expresó.
La entrevista también abordó política internacional, soberanía y geopolítica. Corna expresó una mirada crítica sobre el alineamiento de la Argentina con Estados Unidos e Israel y cuestionó aspectos de la posición nacional respecto de Malvinas. Sus expresiones formaron parte de su interpretación política y geopolítica durante la conversación.
Al finalizar, Hugo Lombardi le preguntó qué le pediría concretamente al Presidente.
La respuesta condensó buena parte de su análisis.
“Que baje el tono. Que estudie más. Que vea geopolíticamente quién fuera Argentina”, sostuvo Corna, antes de reivindicar el papel que históricamente tuvo el país en materia educativa y de formación.
La conversación en Antes de Ver el Sol dejó así abierto el interrogante que atravesó toda la entrevista: qué puede ocurrir en la Argentina de cara a 2027 y qué condiciones necesitarán tanto el oficialismo como la oposición para volver a construir mayorías.
Para Corna, Milei conserva posibilidades de continuar políticamente, pero el escenario no dependerá únicamente de la economía. El lenguaje presidencial, las redes sociales, la construcción de confianza, la educación, la discusión sobre derechos y la capacidad de la oposición para generar una alternativa creíble serán también parte de una disputa que ya comenzó.
La entrevista completa con Olga Corna puede verse a través de las plataformas de Ciudad FM 90.5.





































