La carrera por la intendencia de Rivadavia en 2027 todavía no comenzó oficialmente. No hay candidaturas proclamadas ni listas definidas. Pero en política las señales suelen aparecer mucho antes que los anuncios.
Y hay un nombre que comienza a instalarse con fuerza dentro de Cambia Mendoza: Hernán Amat.
La pregunta ya circula dentro del radicalismo rivadaviense:
¿Es Amat el candidato que Alfredo Cornejo busca imponer en Rivadavia?
Hasta el momento no existe una declaración pública del gobernador proclamándolo candidato. Pero hay movimientos políticos que permiten abrir esa discusión.
Amat no es un desconocido en la política departamental. Ya quiso ser intendente, fue presidente del Concejo Deliberante y actualmente ocupa un cargo dentro del Gobierno provincial como director general de Relaciones con la Comunidad del Ministerio de Seguridad y Justicia.
Y él mismo tampoco oculta sus aspiraciones. En agosto reconoció públicamente que tiene intención y voluntad de disputar la intendencia de Rivadavia en 2027.
El vínculo político con Cornejo tampoco nació ayer.
En 2023, Cornejo acompañó personalmente la presentación de la lista de Amat durante aquella interna de Cambia Mendoza y dijo públicamente que había llegado a Rivadavia para darle su apoyo.
Tres años después, Amat forma parte del Gobierno provincial y vuelve a posicionarse para intentar llegar a la intendencia.
Pero el problema para Cornejo es que en Rivadavia hay más nombres.
Y varios tienen historia, estructura y aspiraciones propias.
Mauricio Di Césare ya ganó una interna radical y fue candidato a intendente en 2023. Perdió posteriormente la elección general frente a Ricardo Mansur, pero continúa siendo un dirigente con antecedentes electorales dentro del espacio.
También aparece Javier Fornasari, actual presidente de la Cooperativa Eléctrica y Anexos Popular de Rivadavia, otro dirigente cuyo nombre lleva tiempo asociado a una eventual candidatura.
Y está Miguel Ángel Ronco, exintendente de Rivadavia, un dirigente que gobernó durante dos períodos consecutivos y conserva presencia dentro de la estructura política departamental.
Por eso, hablar de Amat significa hablar también de una interna.
Porque una cosa es que Cornejo tenga un candidato.
Y otra muy diferente es que el radicalismo de Rivadavia acepte que ese candidato sea definido desde la conducción provincial.
A esa discusión habrá que agregarle otro actor: La Libertad Avanza.
Si la alianza electoral entre La Libertad Avanza y Cambia Mendoza continúa camino a 2027, habrá que observar qué pretende hacer el espacio libertario en Rivadavia.
¿Aceptará acompañar a un candidato radical?
¿Pretenderá colocar un nombre propio?
¿Habrá interna?
¿O la candidatura terminará resolviéndose mediante un acuerdo político provincial?
Todavía falta mucho.
Pero mientras comienza esa pulseada aparece una cuestión que Amat difícilmente podrá evitar si pretende gobernar Rivadavia.
La seguridad.
Porque Amat no está esperando una oportunidad para ingresar al Gobierno provincial.
Ya está adentro.
Desde marzo de 2024 ocupa formalmente la Dirección General de Relaciones con la Comunidad, dependiente del Ministerio de Seguridad y Justicia de Mendoza.
Y aquí aparece una pregunta incómoda, pero necesaria.
Si Hernán Amat quiere gobernar Rivadavia, ¿qué está haciendo hoy, desde el lugar que ocupa, para ayudar a que Rivadavia sea más segura?
No se trata de adjudicarle personalmente la conducción de la Policía de Mendoza porque no corresponde. Tampoco de responsabilizar a un solo funcionario por cada delito que ocurre.
La seguridad pública provincial excede ampliamente las competencias de su Dirección.
Pero Amat forma parte de la estructura política de un Ministerio cuya razón de ser está directamente relacionada con uno de los problemas que más preocupa a cualquier comunidad: la seguridad.
Y Rivadavia no está afuera de ese problema.
Mientras tanto, el Municipio ha desarrollado herramientas propias dentro de los límites de sus competencias.
Creó el programa de seguridad sistema de alerta comunitaria para vecinos, destinado a incorporar la participación de los vecinos mediante dispositivos móviles frente a emergencias y situaciones de inseguridad.
También avanzó con herramientas de monitoreo y prevención.
Pero hay algo que debe quedar claro.
La Municipalidad no tiene Policía.
Puede colocar cámaras.
Puede monitorear.
Puede implementar alarmas.
Puede desarrollar botones de alerta.
Puede aportar tecnología.
Puede colaborar.
Puede prevenir.
Pero la responsabilidad central sobre la seguridad pública y la Policía corresponde al Estado provincial.
Y ahí aparece inevitablemente la política.
Porque resulta razonable preguntarse por qué un dirigente que pretende gobernar Rivadavia y que actualmente ocupa un lugar político dentro del Ministerio de Seguridad y Justicia no muestra una presencia mucho más determinante frente a una problemática que preocupa al departamento.
No significa que Amat no haya participado de ninguna acción.
La pregunta es otra.
¿Se nota realmente en Rivadavia el peso político de tener a un dirigente local dentro del Ministerio de Seguridad?
¿Los vecinos sienten esa diferencia?
¿Existe una estrategia especialmente impulsada por Amat para su departamento?
¿Ha utilizado todo el peso político de su posición para reclamar más recursos, más prevención y mayor presencia para Rivadavia?
Son preguntas.
Y si pretende ser intendente, tendrá que responderlas.
Porque antes de administrar un municipio, la ciudadanía también puede observar qué hace un dirigente con el espacio de poder que ya tiene.
Y esta discusión recién empieza.
Cornejo tiene motivos políticos para intentar recuperar Rivadavia. Cambia Mendoza perdió la intendencia en 2023 y el departamento constituye una pieza importante dentro del mapa político del Este.
Amat quiere ser intendente.
Di Césare tiene antecedentes para volver a intentarlo.
Fornazari aparece entre los nombres del radicalismo.
Ronco conserva trayectoria y estructura.
Y La Libertad Avanza también tendrá algo que decir si continúa formando parte de la alianza.
Entonces la pregunta no es solamente quién quiere ser candidato.
La verdadera discusión será quién decide el candidato.
¿Lo decidirán los afiliados y los votantes de Rivadavia?
¿Habrá una competencia interna?
¿Será producto de un acuerdo con La Libertad Avanza?
¿O Alfredo Cornejo intentará ordenar desde arriba una candidatura alrededor de Hernán Amat?
Hoy las señales políticas colocan a Amat en el centro de esa conversación.
Pero ser el hombre cercano al poder provincial puede ser una ventaja y, al mismo tiempo, convertirse en una obligación.
Porque cuanto mayor es la cercanía con el poder, más difícil resulta explicar por qué determinados problemas siguen sin encontrar respuesta.
Y si la seguridad será uno de los temas de la próxima campaña municipal, Hernán Amat tendrá una pregunta esperando.
Si desde un lugar dentro del Ministerio de Seguridad no pudo hacer sentir con mayor fuerza su influencia en Rivadavia, ¿por qué los vecinos deberían creer que desde la intendencia podría hacerlo?
La carrera hacia 2027 todavía no comenzó oficialmente.
Pero la interna ya se mueve.
Y mientras algunos quieren competir y otros esperan su oportunidad, un nombre parece contar con una ventaja política importante: la cercanía con Alfredo Cornejo.
Hernán Amat quiere ser intendente.
Ahora habrá que saber si también es el candidato que Cornejo busca imponer en Rivadavia.
Y, fundamentalmente, si los rivadavienses están dispuestos a aceptarlo..
¿Amat debería ser el candidato de Cambia Mendoza en Rivadavia o hay otros nombres con mayor respaldo?





































