Alejandro Martinelli explicó que el convenio con Rivadavia pasa de 19 a 24 beneficiarios sin cobertura y contempla un aporte calculado en 83 millones de pesos para 2027. El instituto sostiene prestaciones pese a atrasos de otras entidades financiadoras.
Cinco chicos más podrán acceder a prestaciones en el Instituto de Rehabilitación Infantil y Discapacidad, IRID, mediante la ampliación de un acuerdo con la Municipalidad de Rivadavia. Alejandro Martinelli explicó en ANTES DE VER EL SOL que el convenio pasará de 19 a 24 beneficiarios y que el aporte municipal proyectado para 2027 fue calculado en aproximadamente 83 millones de pesos.
El referente del instituto buscó aclarar una confusión que, según dijo, circulaba en redes sociales. El dinero no fue planteado como un subsidio de libre disponibilidad para la institución, sino como un aporte dirigido a cubrir parte del costo de atención de niños y familias que no cuentan con cobertura de salud. La transferencia llega a IRID a partir de las prestaciones efectivamente realizadas, de modo similar a la facturación de una obra social.
Martinelli indicó que las autoridades locales verifican documentación y listados de pacientes, y luego abonan mensualmente los servicios facturados. Explicó también que el aporte no cubre la totalidad del valor de cada prestación: según su estimación, el municipio llega a financiar entre un 70 y un 80 por ciento, mientras el instituto afronta la diferencia con recursos propios.
La ampliación responde a una demanda que no deja de crecer. En la entrevista señaló que todavía existiría una lista de espera cercana a quince chicos sin cobertura. A eso se suma la situación de familias que perdieron su obra social después de quedarse sin empleo, un problema que deja a personas con discapacidad frente a la dificultad de financiar terapias y apoyos continuos.
El dirigente expresó preocupación por el funcionamiento de Incluir Salud. Según su descripción, el programa no ha incorporado nuevas personas durante el período que mencionó y los pagos de algunas prestaciones acumulan atrasos. Diferenció a los usuarios que ya reciben esa cobertura de los veinticuatro comprendidos en el acuerdo con Rivadavia. Para Martinelli, el municipio cubre una necesidad que debería resolverse mediante mecanismos más amplios de protección sanitaria.
La sostenibilidad del convenio también depende de los costos. Martinelli explicó que los honorarios profesionales se actualizan, mientras los montos del subsidio municipal quedan fijos si no existe una revisión. Por eso, con el paso de los meses, aumenta la porción que debe cubrir el instituto. Consideró importante que este tipo de acuerdos tenga continuidad más allá de los cambios de administración.
El responsable de IRID describió demoras en los pagos de obras sociales y organismos públicos. Durante la entrevista aseguró que la última liquidación recibida de Incluir Salud correspondía a abril y que otras entidades presentaban atrasos de alrededor de 90 días o más, según el caso. Esas dificultades obligan a sostener una reserva financiera para pagar sueldos, honorarios, impuestos y proveedores sin trasladar los problemas de cobranza a las familias.
Martinelli sostuvo que el instituto continúa abonando a sus profesionales dentro de los primeros días del mes y que no ha suspendido la atención de niños por falta de pago de su cobertura. El esfuerzo, explicó, exige administrar cuidadosamente los recursos y prever períodos prolongados sin ingresos de algunas entidades. El compromiso es mantener la continuidad de terapias que no pueden interrumpirse sin afectar a quienes las necesitan.
La entrevista también actualizó el estado de la pileta de rehabilitación. El proyecto había avanzado con la construcción del edificio y la excavación de la fosa. Martinelli estimó entonces que su habilitación podría demorarse hasta enero o mediados de febrero, según el desarrollo de la obra. Aclaró que un aporte municipal previo de 200 millones de pesos fue entregado por etapas, pero que el costo final superó el presupuesto inicial, por lo que IRID debe buscar cómo financiar el excedente.
Entre convenios, pagos atrasados y obras, la preocupación principal del instituto continúa siendo el acceso efectivo a las prestaciones. La ampliación anunciada permitirá sumar cinco familias, pero la lista de espera y la falta de cobertura de otros chicos muestran que el desafío de financiamiento sigue abierto.





































