ACTUAR FRENTE A UNA CÁMARA TAMBIÉN SE APRENDE: LA PROPUESTA QUE LLEGA A RIVADAVIA

Facundo Guiñazú y Julieta Ventura presentaron en Sin Filtro un taller de actuación frente a cámara que busca acercar herramientas para desenvolverse ante un celular, participar de castings, trabajar en producciones audiovisuales y mejorar la expresión.

Ponerse frente a una cámara puede parecer sencillo hasta que llega el momento de hablar, actuar o interpretar un personaje. Con esa idea como punto de partida, Facundo Guiñazú y Julieta Ventura presentaron en Sin Filtro, por Ciudad FM, una propuesta de formación que combina actuación y lenguaje audiovisual.

El proyecto consiste en un taller de actuación frente a cámara, pensado principalmente para personas desde los 18 años, aunque sus responsables explicaron que pueden contemplarse casos de jóvenes de 16 o 17 años que tengan verdadero interés en aprender. La experiencia previa no es un requisito indispensable: la condición fundamental es tener ganas y voluntad de trabajar.

La iniciativa surge, además, a partir de una necesidad que ambos detectaron en la Zona Este.

Facundo explicó que este tipo de capacitaciones suele aparecer en otros lugares, pero que no resulta habitual encontrarlas en la región. La intención es trabajar no solamente las herramientas propias de la actuación teatral, sino también aquello que cambia cuando la interpretación sucede frente al lente de una cámara.

La propuesta adquiere una dimensión diferente en una época atravesada por celulares, videos y redes sociales. Guiñazú señaló que aprender a desenvolverse frente a cámara no sirve únicamente para participar de un cortometraje o presentarse a un casting: también puede mejorar la expresión de una persona cuando necesita comunicarse mediante un video o generar contenido para redes sociales.

La formación de ambos responsables atraviesa distintas áreas del mundo artístico.

Julieta Ventura estudió en la Facultad de Artes y Diseño de la Universidad Nacional de Cuyo y es licenciada en Arte Dramático. Durante la entrevista recordó que, aunque en distintos momentos consideró otras posibilidades profesionales, en el fondo siempre quiso ser actriz.

También habló de uno de los prejuicios que suele acompañar a las carreras artísticas: la idea de que dedicarse al teatro implica necesariamente no poder vivir de la profesión.

Su respuesta fue directa: “En cualquier carrera, si no te movés, te vas a cagar de hambre”.

Para Ventura, obtener un título no significa que el trabajo aparecerá automáticamente. El desarrollo profesional también requiere iniciativa, búsqueda y movimiento permanente.

Facundo Guiñazú, por su parte, es técnico superior en el área audiovisual, vinculada al cine, video y televisión. Su acercamiento a ese mundo comenzó durante la escuela secundaria y tuvo un impulso decisivo de su familia.

Recordó especialmente una conversación con su madre mientras miraban la ceremonia de los premios Oscar. Ella le dijo: “Vos vas a estar ahí”. A partir de ese momento comenzó a investigar qué era un plano, un ángulo de cámara y cómo funcionaba una producción audiovisual.

Su formación también estuvo atravesada por la pandemia. Los primeros años de estudio fueron virtuales y durante ese período aparecieron dudas sobre cómo trasladar lo aprendido al terreno laboral. El cambio llegó con las prácticas, el trabajo junto a compañeros y la realización concreta de producciones.

Dentro del audiovisual, Guiñazú encontró especialmente su lugar en la producción y la logística. Contó además que participó en proyectos distinguidos en el Festival Provincial Mirada Oeste, organizado por la Municipalidad de Godoy Cruz.

Entre esas experiencias mencionó trabajos realizados en Junín y Tunuyán y explicó que algunos cortometrajes de alrededor de doce minutos podían requerir cinco o seis jornadas de rodaje.

Julieta también compartió cómo la actuación puede obligar a atravesar lugares incómodos.

Recordó un personaje dominante que interpretó durante su formación universitaria y la dificultad que tuvo para construirlo después de haber cursado durante la pandemia. La experiencia terminó convirtiéndose en un aprendizaje sobre la construcción psicológica de los personajes y la necesidad de comprender por qué una persona actúa de determinada manera.

Esa búsqueda también forma parte de la propuesta que ambos quieren transmitir.

Para Ventura, el arte tiene la capacidad de poner frente a las personas realidades o emociones que muchas veces prefieren evitar. Lo definió como una forma de “demostrarle al mundo la realidad que no quieren ver”.

El taller pretende llevar parte de ese proceso al trabajo frente a cámara, explorando personajes, expresión, interpretación y la relación con el lenguaje audiovisual.

Las inscripciones se realizan mediante un enlace difundido por la Municipalidad de Rivadavia y también a través de las redes de los responsables.

Más allá de quienes sueñen con participar de una película o un cortometraje, Facundo y Julieta plantean una propuesta que dialoga con una realidad mucho más cotidiana: cada vez más personas necesitan expresarse frente a una cámara.

Y eso, aseguran, también se puede entrenar.

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