En el marco de Octubre Rosa, Martín Aguilera, director de Fundación Scioma, explicó los avances de la oncología y la importancia de los controles y el acompañamiento a cada paciente.
Octubre Rosa vuelve a poner el cáncer de mama en el centro de la conversación pública. En Antes de ver el Sol, Hugo Lombardi dialogó con Martín Aguilera, director de Fundación Scioma y profesional que desarrolla actividad en consultorios de oncología del Hospital Saporiti, sobre la importancia de detectar la enfermedad en etapas tempranas y los cambios que experimentó su tratamiento.
Aguilera sostuvo que la oncología se ha transformado profundamente en los últimos años. Uno de los avances es la posibilidad de orientar las decisiones terapéuticas según las características de la enfermedad y de cada paciente, un enfoque que describió como medicina de precisión o personalizada. Ese progreso, indicó, debe ir acompañado por el acceso oportuno a los estudios y por la consulta profesional.
La detección temprana fue una de las ideas centrales de la entrevista. El especialista señaló que descubrir lesiones antes de que provoquen síntomas puede modificar el pronóstico y ampliar las opciones de tratamiento. Por eso destacó el papel de la ginecología y de los médicos de cabecera como parte de una red que ayuda a organizar los controles.
En relación con la mamografía, explicó que permite identificar alteraciones que no necesariamente se pueden palpar, entre ellas determinadas microcalcificaciones. Durante la charla habló de controles habituales desde los 40 años y de comenzar antes cuando existen antecedentes familiares relevantes. La edad y frecuencia concretas de los estudios deben definirse con el equipo de salud, teniendo en cuenta las guías aplicables y el riesgo individual.
La conversación también abordó la dimensión humana de un diagnóstico. Aguilera destacó la necesidad de escuchar al paciente, conocer su historia y construir un vínculo de confianza antes de explicar opciones y procedimientos. El acompañamiento emocional y la comunicación clara forman parte de la atención, especialmente cuando la persona y su entorno enfrentan incertidumbre.
En ese sentido, puso de relieve que hablar de cáncer no debe reducirse a cifras ni a procedimientos médicos. La prevención, los estudios, las decisiones terapéuticas y el seguimiento requieren información entendible y espacios en los que cada persona pueda plantear temores y preguntas.
El profesional insistió en que Octubre Rosa es una oportunidad para sensibilizar a la población, pero que la atención y los controles no deberían concentrarse únicamente en ese mes. La concientización tiene sentido cuando se convierte en consultas oportunas y en continuidad de cuidados durante el resto del año.
La entrevista dejó como eje un mensaje de responsabilidad compartida: promover el acceso a controles, consultar ante cambios o síntomas y acompañar sin reemplazar la indicación médica. Los avances científicos abren posibilidades, pero la detección oportuna y la atención individual siguen siendo fundamentales.





































