En el marco del Día Mundial del Cáncer de Próstata, el médico urólogo Jerónimo Ochoa destacó la importancia de los controles periódicos para lograr diagnósticos tempranos y mejorar significativamente las posibilidades de curación de una de las enfermedades oncológicas más frecuentes entre los hombres.
Durante una entrevista en el programa *Antes de Ver el Sol*, que conducen Hugo Lombardi y Susana Gómez por Ciudad FM 90.5, el especialista hizo especial hincapié en la necesidad de derribar mitos y promover la consulta médica anual a partir de los 50 años, o desde los 45 cuando existen antecedentes familiares.
Ochoa explicó que el cáncer de próstata continúa siendo una enfermedad estrechamente vinculada a la edad, aunque cada vez se detectan más casos en pacientes relativamente jóvenes gracias a una mayor concientización y al avance de los métodos diagnósticos.
“El objetivo principal es la pesquisa temprana”, señaló el profesional, quien aclaró que actualmente no existe una forma concreta de prevenir este tipo de cáncer, pero sí herramientas muy eficaces para detectarlo en etapas iniciales.
Según explicó, cuando no existen antecedentes familiares de cáncer de próstata, los controles deben comenzar a los 50 años mediante un simple análisis de sangre denominado antígeno prostático específico. En los pacientes con antecedentes directos, como padres, hermanos, tíos o abuelos diagnosticados con la enfermedad, los estudios deberían iniciarse alrededor de los 45 años.
El especialista destacó que la detección precoz es determinante para el pronóstico del paciente. “Si se logra detectar a tiempo, tiene una curación muy favorable y el paciente puede tener una sobrevida como cualquier otra persona”, afirmó.
En contrapartida, advirtió que los largos períodos sin controles representan uno de los principales problemas. Explicó que muchos hombres realizan un estudio y luego pasan años sin volver al consultorio, situación que puede permitir que la enfermedad avance silenciosamente.
Ochoa recordó que el cáncer de próstata suele ser asintomático en sus etapas iniciales. Por ese motivo, insistió en la importancia de los controles periódicos y no esperar a la aparición de síntomas para consultar.
No obstante, explicó que existen algunas señales que pueden motivar una consulta médica, entre ellas alteraciones en el chorro urinario, necesidad frecuente de orinar, sensación de vaciamiento incompleto de la vejiga, molestias pélvicas o dolores óseos cuando la enfermedad ya presenta algún grado de avance.
Respecto a los estudios diagnósticos, indicó que el primer paso suele ser el análisis de sangre para medir el antígeno prostático. Cuando los valores generan sospechas, se avanza con una resonancia magnética multiparamétrica de próstata, que permite localizar áreas sospechosas para una eventual biopsia.
“La biopsia es el diagnóstico definitivo del cáncer de próstata”, explicó, al tiempo que remarcó que los estudios previos ayudan a orientar de manera mucho más precisa la búsqueda de posibles lesiones.
Durante la entrevista también abordó uno de los principales temores que persisten entre los hombres: el tacto rectal. En ese sentido, aclaró que se trata de una herramienta complementaria y no de un procedimiento obligatorio para todos los pacientes en la primera consulta.
“El mayor mito sigue siendo el tacto rectal”, señaló. “No es una indicación automática para todos los pacientes. Hoy contamos con herramientas como el antígeno prostático, estudios por imágenes y otros métodos que nos permiten avanzar de manera ordenada en el diagnóstico”.
Ochoa también resaltó los avances registrados en los tratamientos durante los últimos años. Mencionó la incorporación de procedimientos quirúrgicos menos invasivos, técnicas robóticas, tratamientos hormonales, radioterapia y estrategias de vigilancia activa para determinados pacientes con tumores localizados.
Además, sostuvo que el cáncer de próstata posee una característica particular respecto a otros tipos de cáncer: suele tener una evolución lenta. “Es uno de los cánceres menos agresivos. Puede avanzar, pero generalmente lo hace de manera muy lenta, por eso la detección temprana es tan importante”, explicó.
El especialista también valoró que cada vez más hombres jóvenes consulten por controles preventivos, incluso antes de las edades recomendadas. Según indicó, esta tendencia refleja una mayor conciencia sobre la salud masculina y ayuda a detectar eventuales problemas de manera anticipada.
Sobre el final de la entrevista, envió un mensaje directo a quienes continúan postergando la consulta médica por miedo o desconocimiento. “Que se animen, que puedan consultar y romper esa barrera. Los mitos no son tan así como muchas veces se piensa. Lo importante es conversar, informarse y realizar los controles correspondientes”, expresó.
La entrevista completa puede verse a través de las plataformas digitales de Ciudad FM, donde el profesional profundizó sobre diagnóstico, tratamiento y concientización en torno a una enfermedad que afecta a miles de hombres cada año.










































