Una reflexión profunda sobre el rol de la educación, el valor de la palabra, el compromiso social y la necesidad de formar personas sensibles atravesó la extensa charla que Laura mantuvo en el programa Japaleta, de Ciudad FM.
Durante la entrevista conducida por Facundo Ruffolo, Mailén Lucero y Jimena Segura, la docente compartió experiencias de vida, aprendizajes construidos en el territorio y una mirada crítica sobre distintos aspectos de la realidad social y educativa.
Laura explicó que gran parte de sus convicciones nacieron en el trabajo comunitario y en el contacto permanente con los barrios. Según relató, allí pudo encontrarse con situaciones de dolor, desigualdad y exclusión, pero también con manifestaciones profundas de solidaridad, amor y esperanza.
“Fue el barrio el que me fue dando pistas para abrazar sueños”, expresó durante la conversación. En ese sentido, sostuvo que la tarea docente no puede limitarse únicamente a una función laboral o académica, sino que debe estar conectada con un propósito colectivo.
A lo largo de la charla, destacó la importancia de que la educación no permanezca alejada de los problemas sociales. Según explicó, cuando un docente se involucra con la realidad y aprende a observarla críticamente, puede transformar situaciones cotidianas en preguntas que interpelen al sistema y promuevan cambios.
“La educación tiene que aprender a mirar”, afirmó. Para Laura, uno de los grandes desafíos es evitar que determinadas situaciones de desigualdad se naturalicen y pasen desapercibidas. En esa línea, consideró que la escuela debe formar personas capaces de observar, nombrar, sentir y decidir.
Otro de los ejes abordados fue el valor de la palabra. La docente manifestó que las palabras no son neutrales y que tienen la capacidad de construir realidades. Por ese motivo, señaló que el lenguaje ocupa un lugar central en la formación de estudiantes y futuros docentes.
“Las palabras producen mundos”, remarcó, al tiempo que advirtió sobre la necesidad de defender el pensamiento crítico y la capacidad de formular preguntas frente a una realidad cada vez más atravesada por la velocidad de la información y la tecnología.
Durante el diálogo también reflexionó sobre el papel del arte como herramienta de transformación personal y social. Mencionó la influencia que tuvieron distintas expresiones artísticas en su trayectoria, desde la literatura hasta la música, y explicó que el arte muchas veces funciona como refugio, inspiración y motor para sostener convicciones.
Laura sostuvo además que muchas de las luchas sociales generan desgaste y cansancio, pero consideró que existe un costo aún mayor cuando una persona decide callar frente a situaciones que considera injustas.
“El silencio también tiene un costo”, señaló. Y agregó que una de las claves para sostener esas convicciones es no sentirse sola, reconocer los vínculos construidos a lo largo del camino y recordar permanentemente las historias de las personas que inspiraron determinados compromisos.
La entrevistada también se refirió a los desafíos actuales que enfrenta la educación frente al avance tecnológico. Sin rechazar las nuevas herramientas, planteó la necesidad de debatir qué aspectos deben incorporarse y cuáles no pueden ser reemplazados.
Según expresó, le preocupa que la tecnología avance sobre espacios tradicionalmente ocupados por los vínculos humanos y la construcción colectiva del conocimiento. En ese contexto, llamó a reflexionar sobre el valor de la sensibilidad, la empatía y la experiencia compartida dentro de las aulas.
Otro de los conceptos que atravesó toda la entrevista fue el de la coherencia entre pensamiento y acción. Laura sostuvo que la formación docente debe reducir la distancia entre lo que se estudia y lo que efectivamente ocurre en las escuelas y organizaciones sociales.
Para ello, consideró fundamental que los futuros educadores habiten los territorios, conozcan las realidades concretas y desarrollen herramientas para tomar decisiones conscientes.
Hacia el final del programa, también compartió su visión sobre el poder, afirmando que el verdadero poder no surge de los cargos o las jerarquías, sino de los vínculos construidos, del amor recibido y de la capacidad de generar confianza en los demás.
La entrevista dejó una serie de reflexiones sobre educación, política, cultura y ciudadanía, siempre atravesadas por una misma convicción: la necesidad de construir una sociedad más humana, sensible y comprometida con quienes más necesitan ser escuchados.
La charla completa puede verse a través de las plataformas digitales de Ciudad FM.











































