La segunda edición del Rivadavia Cross Adventure se realizará el 11 de octubre con circuitos para distintos niveles, una prueba infantil y recorridos que atraviesan algunos de los paisajes naturales del departamento.
El running volverá a meterse de lleno en los senderos de Rivadavia. El próximo 11 de octubre de 2026 se realizará la segunda edición del Rivadavia Cross Adventure, una competencia que propone abandonar el asfalto para correr entre tierra, ondulaciones, piedras sueltas, sectores del río y paisajes naturales.
La propuesta nació a partir de un grupo de running y de la intención de mostrar una cara diferente del departamento. Así lo explicó Jonathan Botrán, profesor y organizador de la competencia, durante una entrevista en Mañanas de Ciudad, por Ciudad FM 90.5.
Botrán contó que la idea surgió mientras entrenaban habitualmente por los senderos de la zona del río y comenzaron a preguntarse por qué no transformar ese escenario en una experiencia abierta a otros corredores.
El resultado fue una primera edición que dejó una base sobre la cual ahora buscan crecer.
Para este año, la organización mantiene los recorridos de 7 y 15 kilómetros e incorpora una distancia mayor de aproximadamente 22 kilómetros, pensada para quienes quieran internarse todavía más en el terreno natural.
La característica central de la prueba está justamente en aquello que el corredor puede encontrar durante el recorrido.
No se trata de una carrera convencional sobre asfalto, pero tampoco de una prueba de montaña.
“El río no tiene ninguna de las dos cosas, por eso la palabra cross dentro del nombre de la carrera”, explicó Botrán.
El terreno presenta sectores de tierra, desniveles, pequeñas dunas, piedras sueltas y, en los recorridos más extensos, sectores en los que los participantes deberán atravesar el río.
“En el circuito de los 15 y de los 22 kilómetros vas a encontrar agua porque cruzás el río”, detalló el organizador.
UNA DISTANCIA PARA QUIENES RECIÉN EMPIEZAN
Uno de los objetivos de la organización es que la competencia no quede reservada únicamente para corredores experimentados.
La distancia de 7 kilómetros fue pensada también como una puerta de entrada para quienes quieren tener su primera experiencia en este tipo de terreno.
Botrán explicó que aproximadamente la mitad del circuito se desarrolla sobre tierra relativamente plana y la restante atraviesa senderos de dificultad moderada, sin algunos de los obstáculos que aparecen en las distancias mayores.
“Para el que se está por animar, esa distancia le viene muy bien”, señaló.
Además, esta edición incorporará una propuesta de aproximadamente un kilómetro destinada a niños, ampliando el evento para que también puedan participar los más chicos.
SEGURIDAD DURANTE EL RECORRIDO
La organización también preparó distintos mecanismos de asistencia para acompañar a los corredores.
Habrá puestos de abastecimiento e hidratación durante el recorrido, donde los participantes podrán recargar agua y acceder a frutas de estación.
El dorsal de cada participante estará asociado a cobertura de asistencia médica y también habrá personas encargadas de avanzar detrás del último corredor para comprobar que nadie quede rezagado en el circuito.
La competencia había sido prevista originalmente para septiembre, pero finalmente fue trasladada al 11 de octubre.
Según explicó Botrán, la decisión estuvo relacionada con trabajos y condiciones que requerían reorganizar sectores del recorrido.
“La idea es siempre dejar bien parada la organización y al departamento, que el corredor venga y la pase bien”, señaló.
UNA EXPERIENCIA QUE YA ATRAVESÓ FRONTERAS
La primera edición logró además convocar participantes provenientes de otros lugares.
Según el organizador, llegaron corredores de San Juan, San Luis y Neuquén, e incluso participantes provenientes de Chile.
Para Botrán, uno de los elementos que distingue al Rivadavia Cross Adventure es la permanente modificación del paisaje durante la carrera.
El participante puede atravesar sectores verdes, senderos ondulados, zonas secas y cruces de río dentro de un mismo recorrido.
“Lo que atrapa al corredor es la sorpresa”, resumió.
La intención es que esa experiencia continúe creciendo edición tras edición y que quienes participen regresen acompañados por nuevos corredores.
“QUE SE ANIMEN”
Para quienes todavía dudan si participar, Botrán dejó un mensaje sencillo.
“Que confíen en sí mismos y que se animen”.
El organizador sostuvo que las diferentes distancias permiten elegir el desafío de acuerdo con el entrenamiento y la experiencia de cada participante.
Las inscripciones ya se encuentran abiertas y, según explicó la organización, el acceso al formulario y los pasos para participar pueden encontrarse a través de sus redes sociales.
El kit del corredor contempla remera, dorsal, cobertura médica y medalla finisher, mientras que también habrá premiación general y por categorías.
El 11 de octubre, Rivadavia volverá así a convertirse en escenario de una carrera donde el desafío no estará solamente en la distancia, sino también en adaptarse permanentemente al terreno.
Una competencia en la que correr rápido puede importar, pero en la que buena parte de la experiencia consiste en descubrir qué aparece después del próximo sendero.





































