Un estudio impulsado en Rivadavia evaluará funcionamiento cognitivo, capacidad física e independencia cotidiana en personas mayores de 60 años. La investigación busca conocer necesidades reales y generar evidencia para futuras políticas y actividades.
Vivir más años plantea un desafío que va mucho más allá de aumentar la expectativa de vida. Cómo se llega a la vejez, con qué nivel de independencia, participación y bienestar, es el eje de una investigación que comenzará a desarrollarse en Rivadavia con personas mayores de 60 años de toda la zona Este.
La psicóloga e investigadora Ana Márquez Terraza explicó en Antes de Ver el Sol que el envejecimiento poblacional se convirtió en un fenómeno global. La combinación de menor natalidad y mayor esperanza de vida hace que la etapa posterior a la jubilación sea cada vez más extensa, por lo que considera necesario pensar políticas y hábitos destinados a sostener la salud y la autonomía durante esos años.
El estudio analizará tres dimensiones. La primera será el funcionamiento cognitivo, mediante una evaluación neuropsicológica. La segunda se concentrará en la capacidad física y tendrá en cuenta fuerza, equilibrio y resistencia, aspectos especialmente relevantes para prevenir caídas. La tercera medirá la capacidad funcional, es decir, qué grado de independencia conserva una persona para desenvolverse en las actividades de la vida cotidiana.
Uno de los objetivos centrales será comparar a personas que asisten a centros de día con otras que no participan de esos espacios. Márquez explicó que actualmente no existe evidencia concluyente que permita determinar en qué medida los centros de día modifican el proceso de envejecimiento, y que su proyecto de investigación busca aportar datos científicos sobre esa diferencia.
La iniciativa tendrá una primera etapa de evaluación y seguimiento. Los participantes serán evaluados ahora y volverán a ser convocados aproximadamente un año después, de modo que el equipo pueda observar cambios en el tiempo y no quedarse solamente con una fotografía puntual.
Podrán participar personas de 60 años o más provenientes de distintos departamentos de la zona Este. La atención se realizará los miércoles de octubre por la tarde en el Honorable Concejo Deliberante de Rivadavia, con turnos previamente asignados y cuatro cupos semanales. Durante la entrevista se informó el teléfono 263 430 8084 para consultas e inscripción.
Cada participante recibirá posteriormente un informe sobre su capacidad física y cognitiva, acompañado por recomendaciones sobre aspectos que podrían trabajarse. La información utilizada para la investigación será tratada de manera confidencial y registrada sin identificar públicamente a las personas.
El equipo está integrado por profesionales de distintas disciplinas y estudiantes en formación. Márquez mencionó, entre otros, a Agustín Cáceres, Candela Jiménez y Julián Araya, y señaló que Rivadavia será el primer municipio en el que se aplicará esta experiencia con población general, aunque ya existen antecedentes de evaluaciones en centros de día de la región.
La investigadora remarcó que hablar de envejecimiento saludable no significa pensar una vejez sin enfermedades. El objetivo es conservar durante el mayor tiempo posible la capacidad de hacer aquello que la persona desea, manteniendo autonomía y participación aun cuando existan enfermedades crónicas controladas.
Otro aspecto que apareció con fuerza durante la entrevista fue la soledad. Márquez señaló que muchas personas mayores sienten una reducción de los espacios de interacción social y explicó que los cambios en la estructura familiar y las jornadas laborales extensas han reducido el tiempo disponible para tareas de acompañamiento. En ese escenario, los centros de día pueden cumplir también una función social y comunitaria.
Los resultados del estudio podrían servir para diseñar propuestas más específicas en municipios y organizaciones, desde actividades físicas hasta iniciativas cognitivas o espacios de participación. La idea, sostuvo la investigadora, es que los datos no queden solamente en el ámbito académico, sino que permitan responder de manera concreta a las necesidades de las personas mayores.





































