En el programa Antes de Ver el Sol, conducido por Hugo Lombardi, se presentó una emotiva columna a cargo de Hugo Fernando Videla, quien repasó la historia de vida de Abel “Chiquito” Rodas, uno de los jugadores más destacados del básquet mendocino.

Oriundo de Rivadavia y conocido en la zona de Los Mellizos Rodas, en San Isidro y Perón, Abel creció con una particularidad que marcó su infancia y adolescencia: su imponente altura. Con más de dos metros desde muy joven, debió enfrentar incomodidades cotidianas, desde atravesar puertas hasta encontrar ropa adecuada, en un entorno que no estaba diseñado para alguien de su contextura.

Durante años, esa diferencia fue una carga, hasta que el destino cambió su rumbo en el gimnasio del Polideportivo. Allí, fue descubierto por un referente local que le propuso incursionar en el básquet, disciplina que hasta ese momento le era completamente ajena.

A partir de ese momento, su crecimiento fue acelerado. Lo que antes era una dificultad se convirtió en su principal fortaleza. Con esfuerzo, humildad y dedicación, Rodas pasó de ser un desconocido a consolidarse como uno de los mejores internos de la provincia de Mendoza, ganándose el reconocimiento del público y el respeto dentro del deporte.

Videla destacó no solo su talento deportivo, sino también su historia de superación personal, remarcando cómo el básquet le permitió encontrar su identidad, desarrollar una carrera y construir su proyecto de vida.

Hoy, con más de tres décadas, Rodas continúa vigente y es considerado un referente para las nuevas generaciones, demostrando que nunca es tarde para descubrir una vocación.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí