La importante acumulación de nieve en la cordillera mendocina genera expectativas en el sector turístico y en los comercios dedicados al alquiler de indumentaria y equipamiento. Daniel Garraza, titular de American Ski, aseguró que hacía casi tres décadas que la provincia no registraba una nevada de estas características y anticipó una fuerte llegada de visitantes durante las próximas semanas.

La temporada de invierno comenzó a mostrar un escenario muy diferente al de los últimos años. La cantidad de nieve registrada en Las Leñas y en la alta montaña despertó el interés de turistas nacionales e internacionales, aunque las condiciones de los caminos obligaban a realizar tareas de despeje antes de habilitar plenamente algunos accesos.

Daniel Garraza, referente de American Ski y con 30 años de trayectoria en la empresa, dialogó con Antes de ver el sol, el programa conducido por Hugo Lombardi y Antonella Prandina en Ciudad FM 90.5, y analizó las expectativas para la temporada.

“Hace treinta años que no nieva así en la cordillera de Mendoza”, afirmó Garraza al comparar el nivel de acumulación con la recordada temporada de 1997.

Según explicó, Las Leñas contaba con una cantidad importante de nieve, mientras que en la zona de Puquios y Penitentes se trabajaba en la limpieza de los caminos. Durante la entrevista indicó que el acceso podría habilitarse una vez finalizadas esas tareas, aunque la apertura dependía de las condiciones de la ruta y de las decisiones de las autoridades correspondientes.

El regreso a clases en Mendoza coincidió con el inicio de las vacaciones de invierno en Buenos Aires. Para el comerciante, esa diferencia en los calendarios escolares podría generar una llegada masiva de turistas bonaerenses durante las siguientes semanas.

“Cuando hay nieve como la que hay ahora, la gente de Buenos Aires se viene a Mendoza”, sostuvo.

Garraza explicó que Buenos Aires es una de las principales provincias emisoras de visitantes durante la temporada invernal. También se registra movimiento de turistas provenientes de Rosario, Santa Fe y diferentes lugares del país.

El público internacional mantiene una participación importante. Brasileños, uruguayos y paraguayos llegan habitualmente a Mendoza atraídos por la nieve y por la posibilidad de conocer los centros de esquí.

De acuerdo con lo expresado durante la entrevista, muchos visitantes eligen Las Leñas para pasar varios días, mientras que otros realizan excursiones por una sola jornada. La situación económica modificó algunos hábitos: anteriormente una familia podía permanecer dos o tres días en la montaña, mientras que actualmente muchas personas concentran la experiencia en una única salida.

“Antes iban dos o tres días. Ahora van un día, pero van”, resumió.

Para quienes desean esquiar, Garraza estimó que un equipo completo puede representar un gasto de entre 90.000 y 100.000 pesos por persona y por día. Ese cálculo incluye indumentaria, tablas, botas, bastones, casco y antiparras.

En el caso de las familias que solamente buscan jugar en la nieve, el costo aproximado se ubicaba entre 35.000 y 40.000 pesos por persona. La alternativa contempla enterito, botas, guantes y elementos como culipatín o trineo.

American Ski también ofrecía un conjunto de enterito, botas y guantes por 25.000 pesos diarios. Las cadenas y los culipatines tenían un valor aproximado de 15.000 pesos cada uno, mientras que los equipos de esquí o snowboard partían desde los 50.000 pesos.

Los valores mencionados corresponden a lo informado por Garraza durante la entrevista y pueden modificarse según la cantidad de días, el equipamiento elegido y las promociones vigentes. Cuando una familia alquila para varias personas o por más de una jornada, la empresa puede aplicar descuentos sobre el precio diario.

Uno de los puntos más importantes de la conversación estuvo relacionado con la seguridad vial. Garraza remarcó que las personas deben llevar cadenas cuando se dirigen hacia zonas con hielo o nieve, incluso si cuentan con una camioneta con tracción integral.

“La portación de cadenas es obligatoria. No significa que sea obligatorio usarlas, pero hay que llevarlas porque no se sabe en qué momento serán necesarias”, explicó.

El especialista señaló que uno de los errores más frecuentes es considerar que un vehículo 4×4 no necesita cadenas. Frente a una calzada congelada, la tracción integral no elimina completamente el riesgo de deslizamiento.

La principal recomendación fue reducir la velocidad y evitar maniobras bruscas. La presencia de hielo sobre el asfalto puede hacer que un vehículo pierda adherencia incluso cuando el conductor cuenta con experiencia.

“Manejen despacio en la montaña. Van a llegar igual”, aconsejó a los turistas y a las familias mendocinas.

Para quienes decidan practicar esquí o snowboard por primera vez, Garraza insistió en la necesidad de utilizar casco. Una caída puede provocar un golpe contra una piedra, una superficie congelada o los propios elementos utilizados para practicar el deporte.

El casco forma parte del equipo de seguridad y no debería descartarse por comodidad o por intentar reducir el costo del alquiler. Los guantes también resultan esenciales para evitar la exposición directa de las manos a temperaturas muy bajas.

Garraza consideró que aprender a esquiar no es una tarea inaccesible. Comparó el proceso con aprender a andar en bicicleta y aseguró que, con acompañamiento y cuidado, personas de distintas edades pueden iniciarse en la actividad.

Quienes no deseen esquiar pueden acceder a sectores destinados a trineos o culipatines. Estas zonas permiten que familias completas tengan contacto con la nieve sin ingresar a las pistas utilizadas por deportistas.

El entrevistado contó que algunos grupos alquilan uno o dos pares de esquíes para compartirlos entre varios integrantes. En otros casos, los visitantes buscan principalmente obtener fotografías de la experiencia y compartirlas en sus redes sociales.

Más allá del motivo del viaje, la acumulación de nieve representa una oportunidad para el turismo mendocino. Hoteles, transportes, comercios gastronómicos, centros de esquí y negocios especializados dependen en gran medida del movimiento de visitantes durante estas semanas.

American Ski trabaja durante junio, julio y agosto todos los días, desde las 6 de la mañana hasta la medianoche. En los momentos de mayor demanda, la empresa cuenta con alrededor de 50 trabajadores distribuidos en diferentes tareas.

Garraza explicó que el sistema de atención permite equipar rápidamente a grupos numerosos. Una familia puede completar el proceso de elección, prueba, contratación y entrega de la indumentaria en aproximadamente diez minutos, siempre que no sea necesario realizar demasiados cambios.

La empresa dispone de capacidad para vestir entre 3.500 y 4.000 personas en una jornada. En la temporada de 1997, recordó el entrevistado, llegaron a atender entre 4.000 y 5.000 clientes diarios.

La comparación con aquel invierno no implica que se espere automáticamente la misma cantidad de turistas. La situación económica actual puede limitar el consumo o reducir la duración de las estadías, pero la presencia de nieve constituye el factor principal para que la temporada tenga actividad.

American Ski posee establecimientos y presencia en distintos puntos del país, entre ellos San Martín de los Andes, Bariloche, Malargüe, San Rafael, Mendoza y Penitentes. También fabrica parte de la ropa que ofrece, lo que permite disponer de un volumen importante de pantalones, camperas, enteritos y botas.

Además del alquiler, la empresa comercializa ropa, calzado impermeable, guantes, cascos, antiparras y cadenas. Según explicó Garraza, las personas suelen comprar camperas o botas que pueden utilizar durante todo el invierno, pero prefieren alquilar elementos deportivos más costosos, como tablas de esquí o snowboard.

El comercio también trabaja junto con empresas de transporte para ofrecer excursiones. Durante la entrevista se informaron salidas hacia Las Leñas y, cuando las condiciones lo permiten, hacia Puquios y Penitentes.

Una excursión a Las Leñas con transporte de ida y vuelta e indumentaria o equipamiento tenía un valor aproximado de 100.000 pesos por persona. Para Puquios o Penitentes, el paquete mencionado rondaba los 80.000 pesos.

Los viajes parten durante la madrugada y regresan por la noche. La disponibilidad de estas propuestas depende de la apertura de los caminos, las condiciones meteorológicas y el funcionamiento de cada centro.

Garraza señaló que el alquiler, la compra y las excursiones podían abonarse con tarjeta y, según la modalidad informada durante la entrevista, existía la posibilidad de pagar hasta en tres cuotas sin interés.

Una vez terminada la temporada de nieve, la empresa modifica completamente su actividad y destina el espacio a artículos de camping y pesca. De esa manera, mantiene su funcionamiento durante el resto del año.

La entrevista en Antes de ver el sol dejó una conclusión clara: Mendoza dispone de una cantidad de nieve que no se observaba desde hacía décadas, pero disfrutarla requiere planificación, equipamiento adecuado y responsabilidad al conducir.

La recomendación central de Daniel Garraza fue llevar cadenas, utilizar casco para practicar deportes y manejar con extrema precaución. La entrevista completa puede verse en las plataformas digitales de Ciudad FM.

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