Coffee Break comenzó su primera temporada desde Vibra con una propuesta creada y conducida por jóvenes. El ciclo reúne radio, streaming, entretenimiento, interacción digital y gastronomía en un mismo espacio, con transmisiones en vivo por Ciudad FM y sus plataformas.
Vibra sumó una nueva experiencia a su propuesta en el Paseo del Lago de Rivadavia: jóvenes frente a los micrófonos, cámaras encendidas, participación del público desde las redes sociales y la posibilidad de acompañar el programa desde el propio café.
Ignacio Páez, Facundo Penacchio y Emilio Bertello estuvieron al frente del primer programa de Coffee Break, un ciclo pensado para que las nuevas generaciones tengan un lugar donde expresarse, compartir sus historias, divertirse y construir una comunidad tanto dentro como fuera de la pantalla.
La emisión inaugural salió en vivo por Ciudad FM 90.5 y, de manera simultánea, a través de YouTube, Facebook y TikTok. Esa integración convirtió el estreno en una experiencia multiplataforma, con comentarios, saludos y propuestas de la audiencia incorporados en tiempo real.
Ignacio Páez abrió la transmisión y presentó a sus compañeros, con quienes comparte vínculos nacidos en la escuela secundaria. Los tres utilizaron el primer encuentro para contar quiénes son, cómo se conocieron y qué esperan construir mediante este nuevo proyecto.
“Hoy estamos acá para conmemorar el primer programa de Coffee Break”, expresó Páez al comenzar la emisión.
El ciclo está conducido por tres estudiantes con personalidades, intereses y maneras de comunicarse diferentes. Esa diversidad fue una de las características más visibles durante el debut: mientras recordaban anécdotas escolares y hablaban sobre sus gustos, también mostraron la dinámica de amistad que será parte central del programa.
Ignacio relató que está vinculado con la creación de contenidos desde muy pequeño. Según contó, creció mirando videos en internet y desde entonces imaginó la posibilidad de expresarse mediante las plataformas digitales. La oportunidad de conducir Coffee Break representa para él una nueva etapa dentro de ese recorrido.
Al momento de conformar el equipo, pensó inmediatamente en Facundo y Emi. La elección no surgió solamente de la amistad, sino de las distintas miradas y energías que cada uno podía aportar al proyecto.
El primer bloque estuvo dedicado a sus historias personales. Los conductores recordaron cómo comenzaron sus amistades, las primeras impresiones que tuvieron unos de otros y las situaciones que, con el paso de los años, terminaron uniéndolos.
La conversación mantuvo un lenguaje espontáneo, propio de su generación, y se construyó a partir de recuerdos escolares, preferencias musicales y cinematográficas, fútbol, redes sociales, vínculos y proyectos personales.
Coffee Break busca convertir esa naturalidad en su identidad. No se trata de jóvenes intentando reproducir los códigos de los medios tradicionales, sino de una propuesta donde puedan hablar con su propio lenguaje y relacionarse directamente con una audiencia de edades e intereses similares.
Durante el programa, los comentarios publicados en las transmisiones tuvieron un papel permanente. Los conductores saludaron a quienes seguían el estreno, leyeron mensajes y permitieron que el público ayudara a definir el desarrollo de algunos segmentos.
La interacción alcanzó uno de sus puntos centrales con un juego de cartas popular entre los jóvenes. La audiencia aportó consignas desde el chat y los integrantes debieron interpretar diferentes situaciones, responder preguntas y cumplir pequeñas prendas cuando no acertaban.
El juego, las bromas y las anécdotas no fueron elementos separados del formato, sino parte de una experiencia que combina la lógica de la radio con la espontaneidad propia del streaming.
Coffee Break se escucha por la frecuencia de Ciudad FM, pero también se ve y se comenta en tiempo real. Esa convivencia permite que una misma emisión alcance al oyente tradicional, a quienes consumen videos desde el teléfono y a las personas presentes en Vibra.
El espacio físico también forma parte de la identidad del ciclo. Las cámaras y los micrófonos funcionan dentro de un café ubicado frente al parque y al lago, donde el público puede acercarse, compartir una bebida o algo para comer y acompañar la transmisión.
De esta manera, Vibra no aparece únicamente como escenario. El proyecto combina gastronomía, radio, streaming, encuentro social y participación cultural dentro de una misma propuesta.
Los jóvenes encontraron allí una oportunidad para comenzar un proyecto de comunicación propio, mientras que el público dispone de una experiencia que puede seguir desde las plataformas o vivir presencialmente.
“Estamos sumamente agradecidos por esta oportunidad y con Café Vibra, que es el lugar desde donde estamos transmitiendo y que hizo posible todo esto”, expresó Facundo Penacchio durante el cierre.
El conductor contó que, durante su infancia, imaginaba la posibilidad de dedicarse a las redes sociales. Aunque con el tiempo aquel deseo había perdido intensidad, Coffee Break le permitió recuperarlo desde un proyecto concreto.
“Es como sacar nuevamente a la luz un sueño que tenía desde chico. Este proyecto me llena el alma”, afirmó.
Emilio Vertelo también destacó la importancia de haber sido convocado. Para el joven, no todas las personas reciben una oportunidad para comenzar a trabajar frente a cámaras y micrófonos dentro de un espacio equipado para producir contenidos.
“Es una experiencia y una oportunidad que no se le brinda a todo el mundo”, señaló.
Vertelo valoró el esfuerzo previo de Ignacio en la creación y edición de videos, así como su búsqueda constante de nuevas formas de entretenimiento. También agradeció el acompañamiento de Vibra y de la producción para que el programa pudiera concretarse.
El estreno reflejó algo más amplio que el inicio de un ciclo. La llegada de Coffee Break incorporó nuevas voces a la programación y les permitió a tres jóvenes asumir responsabilidades dentro de una transmisión en directo: conducir, presentar segmentos, administrar tiempos, relacionarse con la audiencia y sostener una conversación frente a distintas cámaras.
La propuesta también abre la posibilidad de que otros jóvenes se sumen como invitados, participen de las actividades o se acerquen al café para acompañar el programa.
Ignacio Páez explicó que uno de los principales objetivos será construir una audiencia que pueda sentirse cómoda e identificada con ellos. El equipo quiere hablar sobre asuntos relacionados con su generación y generar una conversación en la que los espectadores no sean observadores pasivos.
“Queremos que la audiencia se sienta cómoda con nosotros y que podamos hablar de diferentes cosas”, explicó.
Según expresaron los conductores, el ciclo tendrá nuevos temas, invitados, juegos y dinámicas. Parte de los contenidos se anunciará previamente en las redes, mientras que otras situaciones surgirán de manera espontánea durante la transmisión.
El debut funcionó como una presentación extensa de los integrantes y de la amistad que los une. Los próximos encuentros permitirán ampliar la propuesta con asuntos planificados, invitados especiales y una participación creciente del público.
La transmisión simultánea por radio y redes modifica también la relación entre quienes producen el ciclo y su audiencia. Un mensaje escrito desde un teléfono puede transformarse inmediatamente en una consigna, una pregunta o una broma dentro del estudio.
Ese intercambio es uno de los principales rasgos del streaming contemporáneo y encuentra en Coffee Break una adaptación local, protagonizada por estudiantes de Rivadavia.
Al mismo tiempo, el entorno de Vibra suma una dimensión presencial. Los conductores invitaron expresamente a la comunidad a acercarse al Paseo del Lago, tomar un café, compartir algo para comer y acompañarlos mientras realizan el programa.
“Todos están invitados a pasar los sábados por Vibra, en el Paseo del Lago, tomar un café, comer algo y disfrutar con nosotros”, señalaron durante la despedida.
La invitación resume el concepto que busca consolidar el lugar: no separar gastronomía, cultura y comunicación, sino hacer que todas esas experiencias se encuentren dentro de un mismo espacio.
Una persona puede llegar a Vibra para compartir una merienda y encontrarse con un programa transmitido en directo. Otra puede escuchar Ciudad FM desde su casa, ver el estudio por YouTube o TikTok y participar mediante un comentario. También puede acercarse posteriormente y formar parte de la experiencia presencial.
En esa circulación entre el estudio, el café, la radio, el parque y las plataformas está la identidad del proyecto. Coffee Break aprovecha esa estructura para ofrecerles a los jóvenes un ámbito de expresión, aprendizaje y encuentro.
El programa se emitirá los sábados de 14:00 a 16:00 desde Vibra, según lo anunciado por sus integrantes durante la transmisión. El equipo adelantó que habrá nuevos encuentros y expresó su expectativa de mantener el ciclo durante muchos sábados.
“Esperamos poder sacar adelante este proyecto y compartir muchas emisiones más”, manifestó Penacchio.
La primera edición también dejó una muestra de los desafíos propios de cualquier estreno: ordenar los segmentos, administrar el tiempo, coordinar la interacción con las plataformas y desarrollar una identidad compartida. Los propios conductores reconocieron que algunos temas preparados quedarán para las próximas emisiones.
Lejos de ocultar esa situación, la integraron naturalmente al programa. El resultado fue un debut atravesado por la autenticidad, las risas y el entusiasmo de comenzar una experiencia nueva.
Coffee Break se incorpora así a la propuesta de Ciudad FM y Vibra como un ciclo hecho por jóvenes y dirigido especialmente a una audiencia juvenil, aunque abierto a toda la comunidad.
El programa no se limita a ocupar un horario dentro de la radio. Representa la posibilidad de producir contenidos locales con códigos actuales, integrar diferentes plataformas y acercar las nuevas generaciones a los medios de comunicación.
Ignacio Páez agradeció a sus compañeros por sumarse inmediatamente al proyecto y a Vibra por brindar el espacio para desarrollar lo que definió como las futuras “aventuras” del equipo.
El conductor cerró el estreno con un deseo que sintetizó las expectativas compartidas por los tres integrantes: “Ojalá que esto sea el inicio de algo grande”.
Coffee Break volverá a transmitirse el próximo sábado desde Vibra, en el Paseo del Lago, con un invitado que será anunciado por el equipo. El programa podrá escucharse por Ciudad FM 90.5, seguirse mediante las plataformas digitales y vivirse presencialmente desde el café.
La emisión completa del estreno puede verse en las plataformas digitales de Ciudad FM.





































