PERDER UN DIENTE NO ES SOLO ESTÉTICA: QUÉ EMPIEZA A PASAR EN LA BOCA CUANDO QUEDA ESE ESPACIO

La odontóloga María del Rosario Toci explicó que la pérdida de una pieza dentaria altera la función masticatoria y, con el tiempo, puede provocar movimientos en los dientes vecinos y cambios en la mordida.

Perder un diente puede parecer, en un primer momento, un problema principalmente estético. Sin embargo, detrás del espacio que queda en la boca comienza un proceso de adaptación que puede modificar progresivamente la forma en que funciona todo el sistema masticatorio.

La odontóloga María del Rosario Toci abordó el tema en Mañanas de Ciudad, junto a Carina Coria, y explicó por qué reemplazar una pieza perdida no tiene que ver únicamente con recuperar una sonrisa, sino también con conservar funciones que cada diente cumple dentro de la boca.

“Cada elemento dentario tiene una función específica dentro del sistema masticatorio”, señaló la profesional. Los incisivos cortan, los caninos desgarran y los molares trituran. Por eso, cuando desaparece una de esas piezas, también se pierde parte de la función que cumplía.

EL ESPACIO NO QUEDA AISLADO

Uno de los datos centrales de la entrevista fue qué ocurre cuando el diente perdido no se reemplaza durante un período prolongado.

Toci explicó que el sistema masticatorio comienza a readaptarse a esa ausencia. Los dientes vecinos pueden inclinarse hacia el espacio vacío y la pieza antagonista —la que mordía contra el diente perdido— puede desplazarse buscando nuevamente ese contacto.

Es decir, la ausencia de una pieza no afecta exclusivamente al lugar donde estaba ese diente.

Con el paso del tiempo puede modificarse el denominado “engranaje” de la boca y eso también puede condicionar las alternativas disponibles cuando finalmente el paciente decide reemplazar la pieza.

¿POR QUÉ PUEDE PERDERSE UN DIENTE?

Las causas pueden ser diferentes.

Durante la entrevista, la odontóloga mencionó caries, enfermedad periodontal, traumatismos o enfermedades, además de situaciones en las que una pieza fue tratada pero ya no pudo conservarse.

La prioridad, según explicó, es preservar el diente natural siempre que resulte posible, justamente porque mantiene su función original dentro del sistema masticatorio.

Cuando eso ya no puede hacerse, existen distintas maneras de reemplazarlo.

PRÓTESIS, PUENTES O IMPLANTES: NO TODOS LOS CASOS SON IGUALES

Una de las primeras posibilidades son las prótesis.

Pueden ser parciales o totales, según la cantidad de piezas que sea necesario reemplazar, y también existen opciones removibles fabricadas con diferentes materiales, entre ellos acrílico, cromo y materiales flexibles.

Pero la elección no depende solamente del gusto o del presupuesto.

Toci remarcó que cada caso necesita una indicación específica de acuerdo con las condiciones de la boca y las piezas que todavía permanecen.

También subrayó la necesidad de controlar periódicamente las prótesis. Recomendó que, incluso cuando no existe una patología evidente, el paciente mantenga controles una o dos veces al año.

PERNO Y CORONA NO SON LO MISMO QUE UN IMPLANTE

Otra de las confusiones frecuentes entre los pacientes aparece cuando se habla de pernos, coronas e implantes.

La odontóloga explicó que un perno y una corona se utilizan cuando todavía se conserva la raíz del diente. Esa raíz puede recibir tratamiento de conducto, luego se coloca el perno dentro de ella y finalmente la corona.

En cambio, cuando existe una pérdida completa y ya no queda la raíz, el implante reemplaza esa estructura ausente.

En ese procedimiento, explicó, se coloca en el hueso un elemento de titanio y posteriormente se espera un período para que se produzca su integración antes de avanzar con las etapas siguientes. Durante la entrevista mencionó aproximadamente tres meses para ese proceso.

NO SIEMPRE SE PUEDE COLOCAR UN IMPLANTE INMEDIATAMENTE

Tener un diente ausente no significa automáticamente que un implante pueda colocarse de manera inmediata.

La profesional señaló que es necesario analizar cada caso y observar, entre otros factores, las estructuras anatómicas cercanas, cuánto tiempo transcurrió desde la pérdida de la pieza y el estado del hueso.

El tiempo también puede modificar las condiciones disponibles.

Si los dientes vecinos se inclinaron o la pieza antagonista se desplazó hacia el espacio perdido, el lugar disponible para la rehabilitación puede ser menor y el tratamiento requerir otro abordaje.

¿PUENTE O IMPLANTE?

Toci también explicó la diferencia entre reemplazar una pieza mediante un puente fijo o mediante un implante.

En el caso del puente, es necesario utilizar dientes vecinos como pilares, lo que puede requerir desgastarlos para sostener la estructura que reemplaza al diente faltante.

Frente a dos alternativas posibles y siempre que las condiciones clínicas permitan cualquiera de ellas, la odontóloga indicó que se inclinaría por el implante porque permite ocupar el espacio sin desgastar estructuralmente las piezas vecinas.

Sin embargo, volvió a remarcar que no existe una solución idéntica para todos los pacientes.

El estado general de salud, el hueso, la existencia de caries o enfermedad periodontal y las condiciones particulares de cada boca son elementos que deben evaluarse previamente.

LA ODONTOLOGÍA TAMBIÉN AVANZA HACIA LO DIGITAL

La entrevista también abordó los materiales disponibles.

En las coronas pueden utilizarse diferentes alternativas, mientras que en los implantes el elemento colocado en el hueso es de titanio. Para las coronas sobre implantes, Toci señaló que actualmente el zirconio es uno de los materiales más utilizados.

Además, destacó el crecimiento de los procedimientos digitales.

Explicó que en algunos casos puede realizarse un escaneo de la boca para trabajar digitalmente, evitando la toma tradicional de impresiones.

RECUPERAR EL DIENTE TAMBIÉN PUEDE RECUPERAR SEGURIDAD

Hacia el final de la entrevista apareció otro aspecto del problema: el emocional.

Carina Coria planteó cómo la pérdida de dientes puede llevar a algunas personas a taparse la boca, evitar sonreír o sentirse inseguras en situaciones sociales.

Toci coincidió en que la ausencia de piezas dentarias puede influir en la autoestima y sostuvo que la sonrisa funciona muchas veces como una “carta de presentación”. También destacó que existen distintas alternativas de rehabilitación y que una consulta puede permitir encontrar soluciones que el paciente quizás creía inaccesibles.

La profesional resumió así uno de los mensajes centrales de la entrevista: antes de asumir que no existe solución, conviene evaluar la situación particular de cada persona.

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