El municipio inició el retiro de estructuras metálicas ubicadas frente a locales gastronómicos y anunció una segunda etapa con ensanche de veredas y mejoras urbanas. Comerciantes habían planteado preocupación por la caída del consumo y el impacto económico.
La Municipalidad de San Martín comenzó a retirar los boxes metálicos instalados durante años sobre sectores de vereda frente a distintos cafés de una de las principales avenidas del centro. La decisión generó preocupación entre comerciantes gastronómicos, que advirtieron sobre una reducción del espacio disponible para clientes y posibles consecuencias económicas de cara a la temporada de primavera y verano.
El tema fue abordado en Mañanas de Ciudad desde el móvil de Juan Quiroga. Allí se recogió la explicación de Jesús Da Pra, funcionario de Servicios Públicos y Obras Públicas del municipio, quien señaló que el retiro forma parte de un proyecto más amplio de recuperación y mejoramiento del espacio público.
Da Pra explicó que el municipio venía retirando distintas estructuras metálicas en etapas. Algunas eran utilizadas por dependencias municipales y otras permanecían frente a comercios. Parte de esos elementos, según indicó, fueron reutilizados para instalaciones vinculadas a la Dirección de Turismo.
En el caso del sector de los cafés, la intervención se realizó a través de una licitación pública y contempla inicialmente el desmontaje de las estructuras. La segunda etapa prevé un mejoramiento integral, con ensanche de veredas, mayor amplitud para la circulación peatonal y nuevo equipamiento urbano.
El funcionario sostuvo que las estructuras no estaban contempladas en el código de edificación y que, en algunos casos, reducían la iluminación y ventilación directa de los locales originales. También afirmó que la presencia de elementos sobre la vereda generaba dificultades para el libre tránsito de peatones.
Desde el sector comercial, en cambio, la preocupación pasa por el movimiento de clientes. Durante el móvil se planteó que algunos negocios ya percibieron una baja en el consumo y que la eliminación de los espacios cubiertos puede tener mayor impacto cuando comiencen las jornadas de altas temperaturas, ya que buena parte de la actividad gastronómica de la zona se desarrolla en mesas exteriores.
Da Pra evitó pronunciarse sobre la situación económica particular de los comercios y centró la explicación en el cumplimiento de las normas y la recuperación del espacio público. Aseguró que hubo reuniones, notificaciones y acuerdos previos con concesionarios y propietarios antes de avanzar con los trabajos.
El proyecto municipal busca que el resultado final no sea simplemente la desaparición de los boxes. La intención, según indicó, es jerarquizar el corredor, ampliar veredas y generar un espacio de mejor calidad urbana para vecinos, peatones y visitantes.
También se consultó qué ocurrirá con otras estructuras ubicadas en cuadras cercanas. La respuesta fue que esos sectores siguen en estudio y podrían ser incorporados a futuras etapas de intervención.
La discusión queda ahora concentrada en el tiempo que demandará la segunda etapa. Los comerciantes esperan que las mejoras compensen rápidamente la pérdida de los espacios cubiertos, mientras que el municipio sostiene que la transformación permitirá ordenar la circulación y mejorar integralmente una zona histórica de encuentro en el centro de San Martín.





































