EMPRENDER PARA SALIR ADELANTE: ARTE, HIDROPONÍA Y PROYECTOS QUE CRECEN EN FAMILIA


Dos historias diferentes confluyen en un mismo lugar: el Paseo del Arte de Rivadavia. Marta Cortés encontró en las artesanías una forma de reconstruirse personalmente, mientras Ángel Vera desarrolló junto a su familia tres emprendimientos que combinan impresión 3D, hidroponía y decoración en madera.
Detrás de cada emprendimiento existe una historia y, en algunos casos, el proyecto termina siendo mucho más que una actividad económica.

Ese es el caso de Marta Cortés, creadora de AmArte, quien contó que comenzó a acercarse al arte después de atravesar una etapa personal muy difícil. A partir de la pintura y las artesanías encontró una actividad que la ayudó a recuperar motivación y que, con los años, se transformó en una parte central de su vida.
Su hermana tuvo un papel importante al impulsarla a comenzar y, posteriormente, toda la familia acompañó el proceso. Lo que empezó con trabajos pequeños fue creciendo hasta ocupar cada vez más espacio y derivar en un lugar especialmente destinado a guardar y mostrar sus creaciones.

AmArte trabaja con cuadros, yeso, madera, jarrones, macetas y diferentes piezas decorativas. Cortés también se dedica a restaurar objetos que, aunque estén dañados, tienen valor sentimental para sus propietarios.
En los últimos tiempos incorporó colores neutros y pasteles, siguiendo tendencias decorativas, aunque también realiza trabajos personalizados. Entre los productos con mayor salida mencionó los porta sahumerios y otras piezas pequeñas, especialmente en momentos del mes en los que las familias reducen sus gastos.

Desde el 22 de agosto forma parte del Paseo del Arte y uno de sus principales objetivos es ampliar el conocimiento de su trabajo y llegar a nuevos clientes.
Ángel Vera, en tanto, presentó tres proyectos que funcionan con participación familiar.
Uno de ellos es Haku 3D, dedicado a la impresión tridimensional. El proyecto comenzó aproximadamente en 2020 con una máquina básica y posteriormente incorporó equipos con mayor capacidad de producción.

El segundo emprendimiento es Viveros Sol y Agua, donde desarrollan cultivos mediante hidroponía. Vera explicó que este sistema permite producir sin tierra mediante una solución nutritiva que aporta a las plantas los elementos necesarios para crecer.
La lechuga es uno de los cultivos principales. Según contó, el sistema puede producir entre mil y mil quinientas plantas mensuales y permite escalonar las cosechas para mantener diferentes etapas de crecimiento.

El emprendimiento surgió durante la pandemia, después de un período de investigación y pruebas en el que, según reconoció, hubo más errores que aciertos hasta encontrar las condiciones adecuadas para producir.

El tercer proyecto familiar es Hakuna Matata, dedicado a la decoración en madera. Allí elaboran elementos personalizados, juguetes articulados, cartelería, objetos con iluminación, souvenirs para casamientos, cumpleaños y bautismos, llaveros y decoraciones para tortas.
La familia interviene en diferentes etapas de producción, armado, presentación y venta.

Vera señaló que uno de sus próximos objetivos es contar con un local físico y continuar perfeccionando los emprendimientos antes de iniciar nuevas actividades. También trabaja sobre la posibilidad de desarrollar sistemas de hidroponía pensados para personas que quieran producir algunos alimentos en sus propias casas.
Tanto Cortés como Vera coincidieron en que emprender exige tiempo, constancia y superar el temor inicial a que el producto no encuentre público.

Los dos participan del espacio destinado a emprendedores y artesanos que funciona los sábados en la plaza departamental de Rivadavia y también intervienen en ferias y encuentros realizados en otros puntos.
Más allá del ingreso económico, ambos destacaron el valor de construir un proyecto propio, aprender nuevas técnicas, relacionarse con otras personas y sostener el crecimiento con el acompañamiento familiar.

spot_img

ÚLTIMAS NOTICIAS

ÚLTIMAS NOTICIAS

spot_img