200 FEMICIDIOS EN NUEVE MESES: MUMALÁ ADVIERTE SOBRE UNA VIOLENCIA QUE NO CEDE

El Observatorio MuMaLá contabilizó 200 femicidios entre enero y septiembre de 2026 y señaló que sus registros arrojan un caso cada 33 horas. Luisina Blanco analizó además el acceso a la Justicia, las medidas de protección y la situación de niños y adolescentes que pierden a sus madres.
El registro de femicidios volvió a dejar cifras alarmantes durante los primeros nueve meses de 2026. De acuerdo con los datos difundidos por el Observatorio MuMaLá y explicados por Luisina Blanco en ANTES DE VER EL SOL, entre enero y septiembre la organización contabilizó 200 femicidios en la Argentina.

Blanco explicó que el observatorio considera femicidio a la muerte violenta de una mujer por razones vinculadas a su condición de mujer y aclaró que esos hechos no ocurren exclusivamente dentro de relaciones de pareja o expareja.

Según los registros mencionados durante la entrevista, la frecuencia equivale aproximadamente a un femicidio cada 33 horas.
El relevamiento también contabilizó 654 intentos de femicidio durante los mismos nueve meses. Blanco hizo una aclaración importante sobre ese dato: el Observatorio MuMaLá construye sus estadísticas fundamentalmente a partir de casos difundidos por medios de comunicación, por lo que los intentos que nunca llegan a convertirse en noticia pueden quedar fuera del registro.

La referente sostuvo que una de las mayores preocupaciones continúa siendo la relación entre las víctimas y el sistema de protección. Según los datos presentados por la organización, solo el 12 por ciento de las mujeres asesinadas había realizado previamente una denuncia penal.

Blanco remarcó que una denuncia no puede ser considerada una herramienta aislada. Planteó la necesidad de acompañarla con medidas de protección, asistencia económica cuando corresponda, dispositivos de seguridad y mecanismos de articulación entre la Justicia y los organismos estatales.
También señaló las dificultades que puede implicar realizar trámites o denuncias cuando los organismos competentes se encuentran lejos de la persona afectada, especialmente cuando existe dependencia económica, responsabilidades familiares o problemas de movilidad.

Otro de los datos informados por MuMaLá indica que la edad promedio de las víctimas registradas fue de 37 años.
Blanco señaló además que históricamente una gran proporción de los femicidios ocurre dentro de viviendas particulares, aunque el observatorio detectó durante este período una mayor participación de episodios producidos en espacios públicos y lugares de trabajo.

La entrevista puso el foco también sobre quienes quedan detrás de cada asesinato. El observatorio contabilizó 157 niños, niñas y adolescentes que durante 2026 perdieron a sus madres como consecuencia de femicidios.

Para Blanco, esas situaciones requieren acompañamiento sostenido porque el impacto no termina con el hecho violento. En muchos casos son familiares directos quienes deben asumir la crianza mientras atraviesan simultáneamente su propio duelo.

La referente sostuvo que las cifras nacionales se mantienen desde hace años en niveles que el movimiento considera preocupantes y planteó la necesidad de fortalecer la prevención, el acceso a la Justicia, la educación vinculada a relaciones respetuosas y la asistencia a las personas que atraviesan situaciones de violencia.
Los números difundidos por MuMaLá no representan únicamente una estadística: detrás de cada registro existe una víctima, una familia y, en numerosos casos, chicos que deben reconstruir su vida después de una pérdida atravesada por la violencia.

spot_img

ÚLTIMAS NOTICIAS

ÚLTIMAS NOTICIAS

spot_img