DE UN CAFÉ EN GODOY CRUZ A CHURRICO LAVALLE: LA HISTORIA DE UNA APUESTA LOCAL


Roberto Santilli contó por qué decidió impulsar la llegada de la franquicia al departamento y cómo busca convertir el local en un espacio de encuentro cultural.
Una visita a una cafetería de Godoy Cruz terminó convirtiéndose en el punto de partida de un nuevo proyecto gastronómico en Lavalle. Roberto Santilli, propietario de la franquicia Churrico en ese departamento, reconstruyó la historia durante una conversación con Franco Fatori en La Vuelta y repasó las actividades culturales que se desarrollan en el establecimiento.

Santilli explicó que él y su pareja tenían la costumbre de conocer cafeterías nuevas. En una de esas salidas llegaron al local de Churrico de la calle San Martín Sur, en Godoy Cruz. Mientras compartían un café y observaban el funcionamiento del comercio, apareció una pregunta que luego se transformó en decisión: por qué Lavalle no podía contar con un espacio de esas características.

El emprendedor aclaró que en el departamento ya existían cafeterías y propuestas locales, pero sintió que había lugar para sumar una marca con una oferta distinta. Según recordó, aproximadamente un año después de aquella visita estaban abriendo la franquicia para los vecinos de Lavalle y sus alrededores.
La elección del lugar no fue casual. Santilli tiene una historia personal vinculada con Lavalle a partir de una finca familiar en Tres de Mayo, adquirida por sus abuelos. Contó que en el año 2000 comenzó a trabajar ese establecimiento y a apostar por el departamento, donde posteriormente fijó su residencia.

El invitado también recordó su vínculo afectivo con Rivadavia: sus dos hijos, Renzo y Melissa, nacieron allí. Esa referencia le permitió compartir recuerdos de la ciudad y de una etapa familiar que, según manifestó, conserva con especial cariño.

En la entrevista se habló de la identidad productiva de Tres de Mayo y de su relación con la apicultura. Santilli destacó la presencia de productores de miel y mencionó la existencia de un monumento dedicado a las abejas en esa localidad. La charla vinculó así las raíces rurales del departamento con la actividad comercial que hoy desarrolla.
Al referirse a la marca, definió a Churrico como una empresa familiar que atravesó distintas etapas de la economía mendocina y señaló que actualmente es gestionada por una nueva generación. También narró una anécdota sobre los orígenes de los churros en Mendoza que relacionó con un integrante de la familia Agüero y una supuesta consulta de Charles Chaplin; se trata de un relato transmitido por el entrevistado, no de un antecedente histórico verificado en esta nota.

El local de Lavalle, además de su actividad gastronómica, busca funcionar como punto de reunión. Santilli anunció una presentación de un libro a cargo de Gustavo Capone para un jueves a las 18 y una actividad de magia para el sábado de esa misma semana. Como el documento no precisa las fechas completas ni el nombre del mago, esa agenda debe confirmarse antes de volver a difundirse como convocatoria vigente.

La experiencia de Churrico Lavalle muestra cómo una inquietud nacida durante una salida cotidiana puede transformarse en un emprendimiento con identidad local, actividad comercial y propuestas para reunir a la comunidad.

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