En la mañana de este viernes, afiliados del PAMI junto a empleados de la Clínica del Sol se autoconvocaron frente a la sede de la obra social en Rivadavia, ubicada en calle Wenceslao Núñez. La manifestación fue pacífica y tuvo como eje el reclamo por la decisión de PAMI de quitar la mayor parte de las cápitas a la clínica, derivando a los afiliados a otras instituciones de San Martín y Junín.
Los jubilados expresaron su malestar por lo que consideran un “atropello” que vulnera su derecho a elegir dónde atenderse.
“Esto es una medida inconsulta. A mí me duele porque la Clínica del Sol es la que más prestaciones tiene en Rivadavia y lo sé porque tengo un hijo trabajando ahí. Basta de atropellos, no nos dicen nada, hacen lo que quieren”, señaló un afiliado.
Otra vecina jubilada manifestó: “Me siento atropellada. La clínica tiene el mejor material humano, desde los enfermeros hasta los profesionales. No pueden trasladarnos como si fuéramos vacas. Cincuenta familias quedarán sin trabajo”.
Las quejas también apuntaron a la dificultad que implica para los jubilados trasladarse a San Martín en situaciones de urgencia. “Si a mi marido le vuelve a dar una convulsión, no llega. No pueden decidir por nosotros. Queremos respeto”, sostuvo la esposa de un paciente que ya atravesó graves problemas de salud.
Los propios trabajadores de la clínica también dieron su testimonio. Un enfermero con 18 años de antigüedad explicó: “Nos sentimos manoseados. No hay justificación para quitar las cápitas, nunca hubo denuncias ni quejas. Más de cincuenta familias quedamos en riesgo de perder nuestro trabajo”.
Los manifestantes solicitaron que se revea la medida y que se garantice el derecho de los afiliados a mantener su atención en la Clínica del Sol. Durante la protesta, se hizo mención a la necesidad de elaborar un petitorio y a la ausencia de respuestas por parte de la oficina local de PAMI, que mantuvo sus puertas cerradas.
Mientras tanto, la incertidumbre crece: desde el 1 de septiembre, la mayoría de los afiliados de Rivadavia deberán atenderse en otras clínicas, lo que pone en jaque la continuidad de la institución y abre un fuerte debate sobre el futuro de la atención sanitaria en el departamento.







































