La producción de cerveza artesanal en Mendoza logró avances importantes en calidad, capacitación y diversidad, pero enfrenta un escenario económico condicionado por el aumento de los costos y la imposibilidad de trasladarlos completamente al precio de venta. En el marco de las celebraciones vinculadas con la cerveza y las IPA, Lucía Puparelli analizó la actualidad del sector y destacó el potencial de la provincia para convertirse en un polo cervecero.
La presidenta de la Cámara de Cervecerías Artesanales de Mendoza dialogó con Carina Coria en Mañanas de Ciudad, por Ciudad FM 90.5. Durante la entrevista habló sobre el consumo, la formación de productores, la participación de las mujeres, el turismo cervecero y la necesidad de generar encuentros que fortalezcan la cultura de esta bebida.
Puparelli explicó que existen distintas interpretaciones y celebraciones alrededor de la IPA. Recordó que el estilo surgió originalmente en Inglaterra, con cervezas destinadas a viajar hacia la India y una mayor presencia de lúpulo. Posteriormente se desarrollaron variedades como la American IPA y también una expresión nacional conocida como IPA Argenta.
“Hoy festejamos las IPA en general y, por supuesto, se festeja brindando con IPA”, señaló.
En ese contexto, se refirió al encuentro que iba a realizarse en los jardines de la Municipalidad de Luján, con entrada gratuita, pero que fue suspendido por el pronóstico de frío y lluvia. Al tratarse de una actividad al aire libre, las condiciones meteorológicas podían afectar el desarrollo de la propuesta.
Según se informó durante la conversación, el evento fue reprogramado para los días 22 y 23 de agosto. Además, surgió la posibilidad de realizar un sorteo de pintas entre la audiencia de Ciudad FM para permitir que vecinos del Este mendocino también puedan participar.
Al analizar la situación actual de la cerveza artesanal, Puparelli explicó que durante el invierno suele disminuir el consumo. Sin embargo, remarcó que las cervecerías mendocinas han mejorado considerablemente sus productos gracias a la formación, la participación en concursos y el intercambio permanente entre colegas.
“Se está posicionando mucho en calidad. Hemos mejorado mucho la calidad de las cervecerías de Mendoza”, afirmó.
La referente señaló que se trata de un sector inquieto, que busca perfeccionarse mediante cursos, evaluaciones y nuevas experiencias. A pesar de atravesar una realidad económica compleja, los productores trabajan en estrategias para reorganizarse y sostener sus emprendimientos.
El conocimiento de los consumidores también forma parte de ese proceso. Puparelli consideró que una parte importante del público que elige cerveza artesanal comenzó a reconocer diferencias entre estilos, características y niveles de calidad. No obstante, aclaró que ese aprendizaje requiere tiempo y contacto directo con quienes elaboran cada producto.
En ese sentido, destacó el valor de los eventos específicos, donde las personas pueden encontrarse con los productores, conocer qué buscaron expresar en una cerveza, cuáles fueron los lúpulos utilizados y cómo cambian los perfiles aromáticos y de sabor.
“Es muy importante que el consumidor se encuentre con el productor”, subrayó.
Esa relación permite que la experiencia vaya más allá del consumo y se convierta en una instancia de aprendizaje. Para la Cámara de Cervecerías Artesanales, uno de los principales objetivos es generar espacios en los que los elaboradores puedan explicar sus procesos y el público tenga la oportunidad de degustar conscientemente.
La economía representa actualmente uno de los mayores desafíos. Los costos de la energía, los insumos, los envases, los traslados y la logística repercuten directamente sobre la producción. Sin embargo, las cervecerías no siempre pueden trasladar esos incrementos al valor final de una pinta porque corren el riesgo de reducir las ventas.
“Los insumos también suben; lo que no podemos subir es el precio de la pinta. Entonces, ahí hay un desfasaje”, explicó Puparelli.
La entrevistada indicó que esta diferencia entre costos y precios no es exclusiva del rubro, pero repercute en la sostenibilidad de los proyectos. El sector necesita encontrar un equilibrio entre mantener precios accesibles para el consumidor y cubrir los gastos necesarios para producir una cerveza de calidad.
Pese a esas dificultades, Mendoza posee condiciones para desarrollar una identidad cervecera propia y avanzar como destino turístico especializado. Puparelli señaló que ese objetivo se encuentra en construcción y que también se analiza la posibilidad de desarrollar un estilo que represente particularmente a la provincia.
El conocimiento generado alrededor de la vitivinicultura constituye una ventaja. Mendoza cuenta con profesionales familiarizados con procesos de fermentación, análisis, gastronomía y turismo, saberes que pueden contribuir al fortalecimiento de la cerveza artesanal.
La capacitación académica también acompaña ese crecimiento. Según explicó Puparelli, en la Facultad de Ciencias Agrarias se creó una diplomatura en cervecería artesanal y también se desarrolló una tecnicatura. Esas instancias permiten profesionalizar la actividad y sostener la mejora de los productos.
“Tenemos muchas posibilidades de ser un polo cervecero”, aseguró.
Para alcanzar ese reconocimiento, la calidad será determinante. La provincia cuenta con numerosas cervecerías que, según destacó, trabajan para perfeccionar sus elaboraciones y posicionarse dentro y fuera de Mendoza.
El turismo cervecero también podría complementar la oferta vinculada con el vino y ampliar las experiencias gastronómicas disponibles para quienes visitan la provincia. La entrevistada consideró que la cerveza artesanal puede integrarse a las propuestas turísticas y aportar nuevas alternativas para productores, establecimientos y consumidores.
Otro de los temas abordados fue el papel de las mujeres dentro del sector. Ante la percepción de que la actividad comenzó como un espacio principalmente masculino, Puparelli recordó que históricamente la elaboración de cerveza estuvo estrechamente relacionada con las mujeres, al igual que otras tareas vinculadas con la cocina.
En la actualidad, destacó que existen numerosas mujeres al frente de emprendimientos, asociaciones, procesos de cocción y bares. También participan como juezas y especialistas reconocidas.
“Somos un montón de mujeres: en emprendimientos, al frente de asociaciones, haciendo cocción y teniendo bares”, expresó.
Puparelli sostuvo que las miradas femeninas y masculinas pueden coincidir o diferir, pero esa diversidad contribuye al crecimiento colectivo. Durante la entrevista mencionó a distintas referentes de Mendoza y remarcó el valor de quienes trabajan en la elaboración, evaluación y difusión de la cerveza artesanal.
La consolidación de una verdadera cultura cervecera aparece como otro desafío. Para la entrevistada, Mendoza necesita sumar propuestas que pongan el producto, el conocimiento y la relación con los elaboradores en el centro de la experiencia.
Consideró que un festival cervecero no debería limitarse a un gran espectáculo musical en el que el tipo de bebida quede relegado. Los eventos masivos pueden coexistir con encuentros específicos dedicados a los estilos, los procesos y la identidad artesanal.
“Tenemos que sumar otro tipo de fiestas o festivales donde se hable más de la cultura cervecera”, planteó.
Ese cambio demanda un proceso gradual que involucra a productores, consumidores y municipios. Los cerveceros necesitan continuar organizándose; los gobiernos locales, comprender las particularidades del sector; y el público, desarrollar nuevas formas de elegir y disfrutar los productos.
Puparelli comparó ese recorrido con la extensa construcción cultural del vino. La cerveza artesanal todavía transita un camino de consolidación, pero cuenta con una base de productores capacitados y consumidores cada vez más interesados.
La entrevista también brindó recomendaciones prácticas para disfrutar mejor una cerveza. Al elegir entre rubias, rojas y negras, Puparelli explicó que su preferencia puede variar según el momento y el acompañamiento. Sugirió comenzar con una cerveza rubia, avanzar hacia sabores más complejos y, especialmente durante el frío, finalizar con una negra.
También reivindicó la dificultad de producir una buena cerveza rubia, ya que se trata de un estilo en el que cualquier defecto puede percibirse con facilidad. Al hablar de maridajes, eligió la pizza como acompañamiento preferido.
La temperatura fue otro punto importante. Una cerveza excesivamente fría no necesariamente se arruina, pero pierde capacidad para expresar los sabores y aromas buscados durante su elaboración.
“Si se quiere apreciar bien, hay que tomarla a ocho grados. Si se busca calmar la sed y tomarla muy fría, se puede hacer, pero muchos sabores no se van a sentir”, explicó.
Para servir y degustar una IPA, recomendó utilizar, cuando sea posible, una copa tipo tulipa con la boca abierta. Antes de beberla, aconsejó observarla y reconocer sus aromas a través de la espuma.
También señaló que una cerveza debe servirse con aproximadamente uno o dos centímetros de espuma. Esa presentación favorece la experiencia aromática y permite disfrutarla de una manera más completa.
“Olerla, mirarla y disfrutarla”, resumió Puparelli al enumerar las claves de una degustación consciente.
Hacia el final de la conversación, definió a la cerveza artesanal mendocina como una producción en permanente búsqueda. Aunque el crecimiento no siempre se refleje en la cantidad de productores, consideró que sí puede reconocerse en la evolución de la calidad.
Describió a quienes integran el sector como personas curiosas y pujantes que comparten experiencias, combinan productos, señalan fortalezas y aspectos por mejorar, participan en copas y continúan capacitándose.
“Es una producción en constante movimiento, efervescente”, sintetizó.
La conversación en Mañanas de Ciudad expuso un sector que combina creatividad, formación y trabajo colectivo, pero que necesita responder a los costos crecientes y construir una identidad cultural más sólida. El objetivo no se limita a vender cerveza: también implica enseñar a reconocerla, acercar al consumidor con el productor y posicionar a Mendoza como un territorio con propuestas artesanales de calidad.
La entrevista completa con Lucía Puparelli puede verse y escucharse a través de las plataformas digitales de Ciudad FM.






































