DE LOS CAFÉS AL DUCAL: LOS SANTOS GUAYAMA VUELVEN A RECORRER SU HISTORIA

José “El Tumba” Tumbarello anticipó el espectáculo que Los Santos Guayama presentarán el 31 de octubre en el Cine Teatro Ducal. La propuesta, “Por los senderos de Guayama: entre boliches y café”, recuperará la música y las historias de una época de intensa vida nocturna en Rivadavia.
Los escenarios cambian, los públicos se renuevan y los lugares de encuentro se transforman, pero algunas canciones conservan la memoria de una ciudad. Esa es la idea que Los Santos Guayama quieren llevar al Cine Teatro Ducal con un espectáculo pensado para recorrer sus propios orígenes: aquellos cafés y boliches donde comenzaron a tocar, encontraron a sus primeros seguidores y fueron construyendo una identidad musical que todavía los acompaña.

En LA VUELTA, junto a Franco Fatori, José Tumbarello, conocido como “El Tumba”, anunció que la presentación será el 31 de octubre y llevará por nombre “Por los senderos de Guayama: entre boliches y café”. El recital se desarrollará en el Cine Teatro Ducal, con invitados especiales y un recorrido por la música y las vivencias del grupo. La producción fue mencionada como un trabajo compartido entre Los Santos Guayama y Vaca Flores, sin mayores precisiones sobre las funciones de cada parte.

La elección del nombre no es casual. Tumbarello explicó que la expresión “por los senderos” remite a un antiguo programa radial llamado “Por los senderos de la patria”, que formaba parte de la vida cotidiana de muchas familias. A esa referencia se sumó la propia historia del conjunto, marcada por los espacios donde la música en vivo era un punto de reunión habitual. Así surgió una propuesta que buscará narrar un recorrido artístico sin separarlo del ambiente cultural en el que nació.

Uno de los recuerdos más fuertes de la charla fue La Posada, un café ubicado frente a la terminal de Rivadavia. Según relató el músico, hacia fines de los años noventa comenzó a tocar allí con su hermano. La iniciativa nació casi como una reunión abierta: los jueves se instalaban con una guitarra, un sonido sencillo y la posibilidad de que otras personas se acercaran a cantar. La experiencia empezó de manera informal, pero fue creciendo hasta convertirse en un encuentro esperado.

Con el tiempo se sumaron otros músicos, entre ellos el Pollo Figueroa y Rafa en los teclados. Aquellas veladas llegaron a convocar tanto público que, de acuerdo con el recuerdo de Tumbarello, había personas esperando a que se liberaran mesas para poder entrar. La actividad se extendió y encontró su lugar en una noche rivadaviense que, por entonces, reunía cafés, bares y otros espacios con una intensa circulación de vecinos.

El músico ubicó esa etapa aproximadamente entre 1997 y 2001. En su relato aparecieron lugares como La Posada y otros establecimientos que aportaron movimiento a la ciudad. También reflexionó sobre los cambios que afectaron esa escena: la aparición de alternativas de consumo más económicas y, especialmente, la crisis de 2001, que condicionó la capacidad de muchas personas para salir y sostener actividades culturales. Se trató de una interpretación basada en su experiencia personal, no de un relevamiento económico sobre la evolución de la noche local.

Recuperar ese clima será uno de los ejes del espectáculo. Tumbarello explicó que el recital permitirá mostrar cómo se fueron construyendo los caminos musicales de Los Santos Guayama, desde los pequeños encuentros hasta los escenarios mayores. La propuesta incluirá artistas invitados; durante la entrevista se mencionó a un músico conocido como “Taya”, quien participaría con una canción. El apellido de ese invitado aparece de maneras diferentes en la transcripción y requiere confirmación antes de utilizarlo en una publicación.

La actuación en el Ducal fue presentada como una oportunidad para reunir a distintas generaciones. Quienes vivieron aquella época podrán reconocer lugares, anécdotas y canciones; quienes no la conocieron tendrán la posibilidad de acercarse a una parte de la historia cultural de Rivadavia. El objetivo no es solamente interpretar un repertorio de rock argentino, sino compartir el contexto en el que el grupo fue creciendo.

En cuanto a las entradas, Tumbarello indicó que el valor anunciado es de 15.000 pesos mediante una plataforma de venta online, con posibles cargos adicionales según el medio de pago. También confirmó que habrá venta en taquilla, pero solamente el día de la función. Las localidades no serán numeradas, por lo que recomendó llegar con tiempo a quienes quieran elegir su ubicación. Durante la charla señaló que la apertura está prevista para las 21 y que el espectáculo comenzará después, sin precisar una hora exacta para el inicio de la música.

El cantante también compartió una faceta menos conocida de su agenda. Además de los escenarios, trabaja en educación: explicó que es maestro de quinto grado por la mañana y que por la tarde se desempeña como director en un centro de adultos. Esa combinación de tareas, sumada a las actuaciones de los fines de semana, fue parte del tono distendido de la entrevista. Incluso surgió la posibilidad de realizar contenidos de streaming o ensayos abiertos, aunque fue una conversación informal y no un proyecto anunciado oficialmente.

Para Tumbarello, el recital del 31 de octubre representa la posibilidad de regresar a momentos fundacionales sin quedarse detenido en la nostalgia. Los Santos Guayama llevarán al Ducal las canciones y los recuerdos de los cafés y boliches donde se encontraron con su público. La invitación combina música, memoria local y una pregunta que atraviesa toda la propuesta: cuánto de la historia de una ciudad permanece vivo en los lugares donde sus artistas aprendieron a compartir un escenario.

spot_img

ÚLTIMAS NOTICIAS

ÚLTIMAS NOTICIAS

spot_img