El dirigente radical explicó que impulsa una corriente de opinión dentro de la UCR de Rivadavia, defendió los acuerdos genuinos y no descartó competir si llega el momento de definir candidaturas.
Hugo Martín volvió a involucrarse activamente en la vida interna de la Unión Cívica Radical de Rivadavia y dejó abierta una posibilidad para el futuro: ser candidato a intendente. Sin embargo, durante su entrevista en ANTES DE VER EL SOL fue explícito al señalar que no estaba realizando un lanzamiento de campaña ni consideraba oportuno formalizar en ese momento una postulación.
En diálogo con Hugo Lombardi, el docente jubilado explicó que está trabajando en la conformación de una corriente de opinión dentro del radicalismo. Describió el espacio como un ámbito para reunir militantes, incorporar nuevas voces, discutir criterios y preparar propuestas para el departamento. Su prioridad, insistió, es construir un proyecto político antes que anunciar nombres.
Martín repasó su trayectoria en educación. Afirmó que trabajó 38 años en la docencia, en su mayor parte en escuelas rurales, y que durante ocho años estuvo al frente de la Delegación Regional Este de la Dirección General de Escuelas. La jubilación, explicó, le devolvió tiempo para una actividad que lo acompaña desde joven: la militancia partidaria, a la que dijo haberse sumado en 1982.
También volvió sobre su paso por el Concejo Deliberante de Rivadavia. Recordó que había ocupado una banca durante aproximadamente un año y cinco meses y que renunció en medio de diferencias internas. Con la experiencia acumulada, reconoció que probablemente se apresuró y que hoy habría buscado otra salida. A partir de ese episodio planteó la importancia de aprender a convivir con posiciones distintas dentro de un partido.
Uno de sus mensajes más reiterados fue la necesidad de recuperar el trabajo territorial. Sostuvo que los dirigentes deben estar en los distritos y barrios, escuchar a los vecinos más allá de las campañas y comprender los problemas cotidianos antes de definir un programa de gobierno. Para Martín, la construcción de confianza exige presencia, decisiones explicables y compromisos que puedan cumplirse.
Ante las preguntas sobre Hernán Amat y otros sectores radicales, consideró legítimo que cada afiliado aspire a una candidatura. Aclaró que su corriente no integra el espacio conducido por Amat, pero evitó cuestionar su derecho a buscar el cargo. Defendió como primera opción la construcción de un candidato de consenso real, dialogado entre los sectores, y señaló que, si eso no fuera posible, preferiría recurrir a una elección interna o a las PASO.
También planteó que las disputas electorales requieren un acuerdo posterior: quien resulte derrotado debe respaldar al vencedor para evitar nuevas fracturas. Su propuesta apunta a que una eventual interna no termine debilitando al radicalismo. En ese contexto, explicó que su espacio todavía no definió un aspirante propio y que el objetivo inmediato sigue siendo desarrollar una propuesta común.
La conversación se extendió al debate sobre las alianzas políticas. Martín opinó que los acuerdos deben apoyarse en coincidencias doctrinarias y programáticas, no únicamente en necesidades electorales. Expresó diferencias con aspectos del discurso y las decisiones de La Libertad Avanza, aunque reconoció como positivo, desde su valoración, el descenso de la inflación. Mencionó preocupaciones vinculadas con la situación de los trabajadores, la educación universitaria y las políticas de discapacidad.
Sobre la dirigencia radical, afirmó que no busca reemplazar un liderazgo personal por otro. Al hablar de Ricardo Mansur, reconoció aspectos de su trayectoria y de su gestión, pero cuestionó lo que considera una conducción demasiado personalista. También sostuvo, desde su interpretación, que el resultado electoral de 2023 respondió tanto a errores del radicalismo como a una demanda de cambio de parte de la ciudadanía.
Al analizar Rivadavia, planteó que percibe dificultades económicas entre los vecinos y que, a su juicio, los servicios municipales requieren revisión. Propuso que una futura gestión cuente desde el comienzo con un plan sistemático que integre el trabajo territorial, la limpieza y otras necesidades de los barrios, junto con una mirada hacia las actividades productivas y comerciales del departamento.
En el tramo final, Martín regresó a su aspiración personal. Dijo que ser intendente es un sueño de larga data y que negarlo sería una falsa modestia, pero reiteró que todavía no era el momento de presentar una candidatura. La distinción es central: confirmó un interés político y el trabajo para organizar un sector, no una postulación oficial.





































