JULIETA FELICI: CÓMO DETECTAR A TIEMPO PROBLEMAS DE PIEL EN LAS MASCOTAS


La veterinaria Julieta Felici explicó cuáles son las primeras señales de problemas dermatológicos en perros y gatos y advirtió que la llegada de la primavera suele aumentar las consultas por alergias, ectoparásitos e inflamaciones de la piel. Picazón, lamido excesivo, sacudidas frecuentes de las orejas y pérdida anormal del pelo pueden ser indicios para realizar una consulta antes de que aparezcan heridas o infecciones.

Durante una entrevista en Hola Gente, el programa conducido por Oscar Mila y Celeste González en Ciudad FM 90.5, Felici contó que una de las áreas en las que se encuentra profundizando su formación profesional es la dermatología veterinaria y remarcó que la piel de las mascotas es mucho más compleja de lo que suele suponerse.

“Cuando hablamos de dermatología, hablamos de la piel, y la piel de nuestras mascotas es desde adentro de las orejas hasta lo que vemos en los pelitos”, explicó.

La profesional señaló que la piel es un órgano extenso y que puede presentar diferentes patologías. En ese contexto, puso especial atención en los cambios estacionales, particularmente el comienzo de la primavera y del otoño.

Según explicó, durante esos períodos aumentan los alérgenos ambientales y la presencia de ectoparásitos, dos factores capaces de disparar reacciones inflamatorias en animales predispuestos.

“A principios de primavera y a principios de otoño vamos a tener más situaciones de dermatología en nuestros perros”, indicó.

Felici aclaró que algunas patologías no tienen una resolución definitiva, sino que requieren controles prolongados. Para los tutores, consideró importante comprender que el objetivo muchas veces no es “curar” completamente, sino controlar la enfermedad para preservar la calidad de vida del animal.

“Hay patologías donde no vamos a tener resoluciones, pero vamos a tener controles”, explicó, y remarcó que la prioridad es que la mascota pueda continuar comiendo, disfrutando y viviendo sin dolor.

Otro de los puntos abordados fue la mayor vulnerabilidad de determinados animales frente a la exposición solar. Felici explicó que los perros con piel clara o rosada tienen menor cantidad de melanina y, por lo tanto, menos protección natural frente a la radiación ultravioleta.

También señaló que el manto piloso cumple una función protectora. Por ese motivo, un perro blanco de pelo largo puede presentar mayor exposición en zonas con poco pelo, como nariz u orejas, mientras que en animales de pelo corto esa sensibilidad puede abarcar una superficie mayor del cuerpo.

Una pregunta central de la entrevista fue cómo detectar que una mascota puede estar comenzando con un problema dermatológico.

Felici insistió en que no es necesario esperar a que exista una herida visible.

“Si veo que mi perro empieza a sacudirse mucho las orejas, se rasca, se chupa mucho una pata o empieza a lamerse la panza, todas esas son señales de que está inflamada la piel”, explicó.

El lamido constante, advirtió, puede empeorar el cuadro porque termina lesionando la piel y favoreciendo posteriormente la aparición de infecciones.

“Hay que tratarlo antes de que pasen las heridas o antes de que esté grave el perro”, sostuvo.

Entre las enfermedades más frecuentes mencionó las alergias, la dermatitis atópica, las alergias alimentarias y los problemas producidos por ectoparásitos.

La veterinaria explicó que la dermatitis atópica puede acompañar al animal durante toda su vida y que puede relacionarse con múltiples factores, entre ellos genética, alimentación, ambiente y cuidados.

En contrapartida, señaló que determinadas afecciones vinculadas con pulgas o parásitos pueden prevenirse y controlarse mediante una profilaxis adecuada.

“Todavía falta un poco de conciencia en la prevención”, señaló al referirse al uso responsable de las herramientas disponibles para evitar determinadas enfermedades.

Felici también aclaró que no todos los problemas de piel son contagiosos.

Algunas enfermedades pueden transmitirse entre animales e incluso a las personas, mientras que otras, como determinadas dermatitis alérgicas o endocrinas, no presentan ese riesgo.

Por ese motivo, insistió en la importancia del diagnóstico veterinario.

“Hay que hacer citología, raspajes de piel y está bueno ir al veterinario para que pueda decir cuál es la causa”, afirmó.

La profesional ejemplificó con distintos tipos de sarna: algunas pueden ser transmisibles y otras no. De allí la necesidad de evitar conclusiones apresuradas únicamente por el aspecto de una lesión.

También fue consultada sobre productos de uso cotidiano que muchas personas emplean para bañar a sus mascotas.

Felici desaconsejó el uso habitual de jabón blanco y explicó que determinados productos pueden alterar la barrera natural de la piel, producir resequedad y favorecer picazón, heridas e infecciones.

“El jabón blanco es un jabón neutro, pero si nosotros bañamos a nuestras mascotas con productos que no son aptos, a largo plazo puede alterarse la barrera de la piel”, explicó.

También señaló que algunos productos antiparasitarios pueden generar reacciones en animales sensibles, por lo que recomendó tener en cuenta las características particulares de cada paciente.

Otro mito que abordó fue la necesidad de rapar automáticamente a un animal cuando presenta una lesión dermatológica.

La respuesta, explicó, depende completamente de la causa.

En una herida provocada por una mordedura, por ejemplo, puede ser necesario retirar pelo para limpiar y realizar una correcta asepsia. En cambio, en un animal alérgico, el paso de una máquina puede producir mayor irritación, calor y tracción sobre una piel que ya está inflamada.

Felici también habló sobre la frecuencia de los baños.

Según explicó durante la entrevista, en un perro sin problemas dermatológicos considera apropiado un baño aproximadamente cada 12 a 15 días. En animales bajo tratamiento, esa frecuencia puede modificarse de acuerdo con la indicación profesional y los productos utilizados.

“Si yo tengo un perro que está cursando una patología de piel, puedo indicar un champú cada cinco días, pero porque estoy haciendo un tratamiento”, diferenció.

La caída del pelo fue otro de los temas que despertó interés.

La veterinaria señaló que existe un recambio natural y que en primavera y otoño puede producirse una muda más intensa. Sin embargo, advirtió que la aparición de zonas sin pelo, parches o alopecias requiere evaluación porque puede responder a causas hormonales, estacionales u otros trastornos.

“El cambio es normal siempre y cuando no queden alopecias, peladas o parches”, explicó.

La entrevista también permitió hablar de enfermedades zoonóticas y del vínculo cotidiano entre las mascotas y las personas.

Felici explicó que algunas patologías pueden pasar de animales a humanos, mientras que otras no. Por eso volvió a remarcar que el diagnóstico es fundamental cuando existen niños u otras mascotas compartiendo el mismo hogar.

En cuanto a la higiene bucal, recomendó prestar atención a la limpieza dental de perros y gatos. Recordó que la boca de los animales contiene bacterias, al igual que la humana, y explicó que mantener una buena higiene beneficia tanto al animal como al entorno familiar.

La conversación luego se amplió hacia comportamiento animal, prevención de mordeduras y responsabilidad de los tutores.

Felici explicó que los perros pueden defender territorio, alimento o personas y que determinados comportamientos deben observarse desde edades tempranas. También destacó la importancia de respetar el espacio del animal y aprender a reconocer sus señales corporales.

Al referirse a perros considerados potencialmente peligrosos, mencionó que en Rivadavia existen normas para su circulación y tenencia y sostuvo que en la vía pública deben extremarse las medidas de seguridad.

Sin embargo, aclaró que el tamaño del animal no determina por sí solo su comportamiento.

Como ejemplo, relató que durante diez años de ejercicio profesional el único perro que llegó a morderla fue un Yorkshire Terrier.

“No es el tamaño, sino el perro en sí. Hay que evaluar cómo te mira y qué espacio te da”, explicó.

De cara al verano, Felici volvió a insistir en los cuidados para animales de piel clara. Recomendó evitar la exposición solar en horarios de mayor intensidad y comentó que existen protectores solares destinados a mascotas. Durante la entrevista también señaló que pueden utilizarse productos infantiles hipoalergénicos y de factor alto bajo las condiciones que describió, aunque la indicación concreta debe evaluarse para cada animal.

También recordó que las altas temperaturas afectan las almohadillas de las patas cuando el suelo está demasiado caliente.

Hacia el final, la veterinaria dejó un mensaje que trascendió la dermatología: incorporar una mascota significa asumir una responsabilidad durante toda su vida.

Explicó que las necesidades cambian desde la etapa de cachorro hasta la vejez y cuestionó la idea de disminuir cuidados cuando el animal envejece.

“No puedo decir: ‘ya está viejito’. Hay que cuidarlo más”, sostuvo.

Felici también remarcó el valor afectivo de esos vínculos. “Es re importante amar a un animal”, expresó, y planteó que además del aspecto económico, una mascota requiere tiempo, respeto y dedicación.

La entrevista completa con Julieta Felici puede verse y escucharse en las plataformas de Ciudad FM 90.5, con información útil para reconocer señales tempranas, prevenir complicaciones y cuidar mejor la salud de perros y gatos.

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