Es la triste historia de Graciela y José Luis que están viviendo bajo un techo y paredes de nylon.
Seguro usted se preguntará como llegaron a esa situación, y claro, su anterior vivienda fue incendiada en San Isidro Sur y ahora están en el Barrio Branden.
José Luis tiene un trabajo precario y Graciela tiene ayuda del Estado, pero antes de la crítica del asistencialismo y otras cuestiones, parémonos en un contexto electoral, ahí si llegarían los regalos del Municipio y la compra indiscriminada de votos, están mas preocupados por la organización del Festival, que nos consta que da trabajo a muchas personas, pero que creemos que en este momento es mas importante ayudar a las familias que mas necesitan, antes que organizar un festival donde siempre se benefician empresarios del Gran Mendoza.
Un año que no se realice el Festival y destinar esos millones en ayuda sería una gran muestra de solidaridad, pero bueno los intereses son otros.
Volviendo a la historia de Graciela y Jose Luis , la pregunta es: Hoy quien está ahí?,La respuesta es fácil, ahí estamos los comprometidos mediando lo que usted solidariamente dona o quita de su haber para que otros puedan vivir, ustedes son los importantes en esta historia.
Así es, ustedes que nos siguen, ustedes que se preocupan por el prójimo, que se enteran de boca en boca y deciden ayudar, en esta Argentina que tanto odio destila hoy en día, el aplauso es de nosotros para ustedes comunidad de Rivadavia que en las buenas y en las malas siempre ponen su cuota solidaria.
Gracias por lo que ya han ofrecido y donado desinteresadamente nosotros somos los simples vectores de ésta bonita enfermedad y muy contagiosa que es la solidaridad.
Aquí la nota completa:







































