En el programa Antes de ver el sol, conducido por Hugo Lombardi, se abordó una problemática que afecta con fuerza a los sectores rurales de Mendoza: el robo de cables eléctricos. José “Pipo” Álvarez, presidente de la Cooperativa Alto Verde, fue entrevistado y brindó un panorama alarmante sobre la situación.
Álvarez explicó que si bien se ha logrado disminuir el robo de cobre en transformadores, ahora los delincuentes han puesto el foco en el cable preensamblado. Este tipo de cable es fundamental para la distribución eléctrica en áreas alejadas y, según indicó, todo parece indicar que lo robado se destina a construcciones clandestinas o asentamientos que buscan electrificarse de manera irregular.
“Se trata de una cadena que no se corta”, lamentó Álvarez, al señalar que quienes sustraen estos materiales saben exactamente qué buscar y a dónde llevarlo. Denunció además que los lugares más afectados son precisamente aquellos donde hay menos vigilancia y más facilidad para actuar: las zonas rurales.
La falta de stock para reponer lo robado, sumada a la impunidad con la que operan estas redes delictivas, pone en jaque el servicio eléctrico de cientos de familias y productores rurales. “Los más afectados somos los que vivimos en el campo”, sentenció el dirigente cooperativista.











































