El secretario de Gobierno de Rivadavia, Lucio Gutiérrez, regresó a los estudios de Ciudad FM tras varios meses de silencio radial. En una charla distendida pero cargada de contenido político y personal, Gutiérrez hizo un repaso por su trayectoria, su presente en la gestión del intendente Ricardo Mansur y su visión del radicalismo y del partido Sembrar.

“Este es un cargo que ya conozco, con un equipo consolidado en la secretaría. Es un lugar con mucho trabajo administrativo, pero también con fuerte contenido político”, explicó Gutiérrez al inicio de la entrevista. Recordó que ya había sido secretario de Gobierno durante la segunda gestión de Mansur, comenzando su recorrido en 2004 como director de Vivienda, luego como concejal y finalmente como parte del gabinete municipal.

Consultado sobre cómo cambió la función del municipio en las últimas décadas, Gutiérrez fue contundente: “Antes se hablaba del alumbrado, barrido y limpieza. Hoy los municipios tienen un rol mucho más protagónico. Las tareas son más complejas y la demanda de los vecinos, más inmediata. Hay que tener equipos ágiles para responder”.

El funcionario también hizo un balance del crecimiento del departamento y los desafíos actuales: “Rivadavia ha progresado. No creo que todo tiempo pasado haya sido mejor. Ha sido distinto. Tenemos que honrar nuestro pasado, encarar el presente con valentía y pelear el futuro con trabajo. No estamos en tiempos apocalípticos, aunque sí desafiantes”.

Gutiérrez se refirió a una característica que distingue al departamento de otros de la provincia: “Rivadavia no está atravesado ni por la Ruta 7 ni por la Ruta 40. Somos únicos. Junín hace espejo con San Martín, pero nosotros no tenemos un pie en esos corredores de desarrollo. Sin embargo, eso no nos convierte en un pueblo terminal. Para nada. Eso no genera esperanza y nosotros tenemos que trabajar con esperanza”.

En un pasaje clave de la entrevista, Hugo Lombardi le preguntó por su filiación política. Gutiérrez confirmó que sigue afiliado a la Unión Cívica Radical, aunque explicó por qué decidió sumarse al espacio Sembrar. “Nunca me desafilié del radicalismo. Pero encontré en Sembrar, sobre todo en la figura de Ricardo Mansur, el liderazgo, el respeto y la confianza que necesitaba. En un momento, sentí que en el radicalismo ya no había espacio para participar. Los partidos políticos, cuando llegan al poder, tienden a cerrarse. Y ahí perdemos como sociedad”, reflexionó.

La entrevista dejó en claro que Gutiérrez no solo mantiene una mirada crítica hacia la estructura partidaria tradicional, sino que también valora profundamente el trabajo técnico, el respeto por la historia del departamento y la necesidad de evolucionar. “Yo soy muy malo para comunicar lo que hago —confesó—, pero creo que mi tarea es hacer, no comunicar”.

«El objetivo es avanzar hacia un esquema más justo y eficiente para los empleados municipales»

Durante la entrevista con el subsecretario Lucio Gutiérrez, el funcionario explicó en profundidad el funcionamiento y los recientes ajustes en los conceptos de mayor dedicación y operativos en el municipio de Rivadavia.

“Cuando un empleado ha trabajado su mayor dedicación, debe cobrarse. Si no se pagó, corresponde hacer el reclamo administrativo y se liquida”, aseguró. Gutiérrez remarcó que este ítem tiene carácter mensual y que su uso no debe convertirse en una herramienta de aumento encubierto, sino en un reconocimiento a tareas reales y comprobables. “El aumento genuino debe ir al básico. Eso es lo más justo en el tiempo para todos”, expresó.

Reconoció que hubo una revisión del pago de mayores dedicaciones: “Se tomó una decisión desde el gabinete de analizar caso por caso. En aquellos puestos donde se otorgó pero no se cumplió con lo pactado, se ajustó. Si hubo errores en la liquidación, se asumen y se corrigen”, explicó.

En cuanto a los operativos, detalló que se utilizan para tareas esporádicas. “Por ejemplo, si un empleado debe asistir un fin de semana a retirar un animal de la vía pública, se le paga el operativo correspondiente, no todo el mes”, aclaró.

Gutiérrez también se refirió al personal de cementerios: “Sé que trabajan los 365 días del año y, hasta donde tengo entendido, a esos empleados no se les ha reducido la mayor dedicación”, afirmó.

Seguridad y prevención: más presencia y tecnología

Respecto al rol de los preventores, el funcionario explicó cómo está organizado el esquema municipal. “Hay una pirámide de trabajo, con jefes, coordinadores, personal administrativo y agentes en calle. Tenemos seis móviles activos, dos motos, bicicletas y un dron que está siendo muy útil en la tarea preventiva”, destacó.

Aclaró que el municipio no fue formalmente invitado a la reunión de vecinos de San Isidro Norte y Belgrano, pero que Paco Sánchez asistió en representación del área de seguridad. Y reafirmó: “La responsabilidad primaria de la seguridad es de la Policía de Mendoza, eso lo establece la ley. Nosotros colaboramos desde el municipio para estar más cerca del vecino”.

Además, valoró el sistema de alarmas comunitarias, en funcionamiento desde hace años en Rivadavia. “Estamos organizando y mejorando. Hoy tenemos un centro unificado en José Hernández, en el edificio del Centro Tradicionalista, donde se visualizan alarmas y cámaras en simultáneo. Antes los espacios eran reducidos y separados”, explicó.

Gutierrez anunció con entusiasmo que ya está licitado un nuevo centro de monitoreo con tecnología de punta y energía solar. “Va a tener quince puestos de visualización y será un orgullo para todos los rivadavienses”, concluyó.

Sueldos, obras y el valor de escuchar a la gente

En un nuevo tramo de la entrevista concedida a Ciudad FM, el secretario de Gobierno de Rivadavia, Lucio Gutiérrez, volvió a referirse a temas sensibles como los sueldos municipales, el proyecto inconcluso del techo del polideportivo y la necesidad de mantener contacto directo con los vecinos.

«Es una deuda pendiente», reconoció Gutiérrez cuando se le planteó que los trabajadores municipales se sienten peor que en la gestión anterior, a pesar de que se les había prometido lo contrario. «Tenemos que ir mejorando siempre la calidad del trabajo municipal y revalorizar la tarea del empleado. Eso incluye también elementos de protección personal, condiciones de trabajo y seguridad», dijo.

Insistió en que el objetivo de la gestión sigue siendo ganarle a la inflación en las paritarias, aunque admitió que «los primeros meses fueron durísimos». Hoy, con una inflación más estable, dijo, «podemos trabajar paritaria a paritaria para mejorar». Aun así, reconoció que “no es suficiente, pero es el camino posible”.

En cuanto al polémico techo del playón del Polideportivo municipal, obra paralizada desde hace tiempo, explicó que recurrieron a profesionales de la Universidad Tecnológica Nacional para evaluar técnicamente la estructura. “No podíamos decir si estaba bien soldado o no, por eso acudimos a los que saben”, sostuvo. Detalló que los técnicos realizaron un trabajo exhaustivo, incluso con tecnología de imágenes similares a radiografías, para determinar el estado real de las soldaduras.

El resultado, explicó, fue un diagnóstico que requerirá un nuevo plan de trabajo técnico que todavía esperan recibir de la universidad. “Seguramente será necesaria una nueva licitación por la envergadura del proyecto”, dijo, y ratificó que terminar el playón “está en agenda”.

Sobre el proyecto impulsado por sectores de la oposición para subsidiar boletos de colectivo a empleados municipales, Gutiérrez fue honesto: “No lo vi, no pasó por mi despacho, pero el valor del pasaje hoy es significativo”. Prometió analizarlo, aunque fue cauto: “Hablarlo no significa prometerlo. Como un padre que quiere comprarle zapatillas a su hijo, primero hay que ver si se puede, cuándo y cómo. Pero ignorarlo sería lo peor”.

El funcionario también fue consultado por un reclamo vecinal: 17 luminarias apagadas tras la Plaza de los Burros. Gutiérrez tomó nota y sugirió que podría tratarse de un problema de línea general o incluso de un robo de cableado. “Lo vamos a revisar, eso no puede quedar así”.

Lombardi le recordó que es importante salir del despacho y escuchar a la gente en el territorio. Gutiérrez lo admitió: “Es un error mío enfocarme tanto en la administración. Soy el jefe administrativo del municipio, y paso gran parte del día firmando expedientes. Pero también es clave estar cerca de los vecinos. Lo intento. A veces me gustaría que sirviera más”.

«Mi trabajo es servir, no candidatearme»

Ante la pregunta directa —¿Vas a trabajar para ser candidato a intendente en 2027?—, Lucio baja el tono, recuerda una entrevista telefónica de años atrás y responde con humildad:

“Las aspiraciones las tenemos todos, mentiríamos si decimos que no. Pero hoy no estoy pensando en una candidatura. Ni siquiera al Concejo. Mucho menos a la intendencia. Estoy abocado a hacer lo mejor posible mi trabajo actual”.

Consciente de cómo funcionan las decisiones políticas en los partidos, Lombardi le recuerda cuando en 2015 un llamado telefónico cambió su destino político de un día para el otro: “Era el candidato a intendente, ya se lo había dicho Mansur. Y un sábado a la mañana, de golpe, fue candidato a concejal”.

Renuncias, convicciones y ego

Gutiérrez asegura que lucha con su ego todos los días para no dejarse llevar por ambiciones personales:

“Tengo que aprender a servirle a los vecinos de Rivadavia antes que nada. Hoy no es importante si voy a ser candidato. Lo importante es ser eficiente en la función”.

Sobre su relación con Ricardo Mansur, aclara que aún no hay conversaciones sobre candidaturas ni desdoblamientos electorales. Tampoco hay definiciones a nivel provincial, y señala que todo está supeditado a lo que decida Alfredo Cornejo.

Sobre posibles alianzas: apertura sí, límites también

Respecto al futuro de Sembrar, no descarta la posibilidad de alianzas políticas:

“No veo imposibilidad de trabajar con otros sectores. Soy un convencido de que debemos tener un anclaje provincial y si es nacional, mejor. Pero lo primero es resolver los temas pendientes con la gente”.

Y cuando se le pregunta por un eventual regreso al radicalismo, no cierra puertas:

“No lo descarto. Sería muy necio de mi parte. Hay que aprender de los errores. En todos los espacios hay gente muy valiosa”.

La herencia radical y el baño de humildad

Lucio Gutiérrez no reniega de su origen:

“No me puedo alejar de mis raíces. El radicalismo en Rivadavia debe darse un baño de humildad, abrirse. Los partidos no crecen cerrados”.

Un dirigente que aprendió a frenar, mirar y escuchar. Que reconoce sus errores, que no se deja llevar por las urgencias del calendario electoral, y que está convencido de que la mejor campaña es el trabajo de todos los días. Lucio Gutiérrez prefiere hoy servir antes que candidatearse. Y eso, en los tiempos que corren, no es poca cosa.

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