En la última edición del programa «Antes de ver el sol», se abordó el balance turístico de la temporada invernal en Mendoza, que cerró con datos positivos según los empresarios del sector, aunque todavía lejos de los niveles históricos.
Adrián González, presidente de la Asociación Empresaria Hotelero Gastronómica y Afines de Mendoza, afirmó que julio fue finalmente «una buena temporada», aunque remarcó que la ocupación se ubicó aproximadamente un 20% por debajo de los promedios habituales para esta época del año.
«Nosotros teníamos un panorama bastante malo al principio», explicó González. “Veníamos con una ecuación muy floja, creciendo muy de a poquito. Pero la realidad es que después cambió un poco y, gracias a Dios, ha sido una buena temporada. No la mejor, pero sí mejor de lo que esperábamos».
El dirigente detalló que la ocupación turística osciló entre el 60% y el 70%, muy por debajo de los valores de años anteriores, que promediaban entre el 80% y 90%. Además, señaló que el contexto económico nacional influyó en el comportamiento de los viajeros: «El poder adquisitivo de la gente ha caído, y eso afecta directamente a cómo estamos trabajando».
Otro dato destacado por González fue el cambio en las dinámicas de reservas: «Hubo muchas ofertas, y la gente se tomó tiempo para evaluar opciones. Tuvimos muchas reservas de un día para el otro. Se definieron viajes a último momento».
La presencia de turistas provenientes de Buenos Aires en la última semana de vacaciones fue clave para mejorar el panorama, en una temporada que si bien no alcanzó sus picos tradicionales, dejó un sabor más optimista del que se preveía al comienzo del mes.











































