Con propuestas que van desde la moda circular y la ropa para mascotas hasta el bordado chino y el trabajo con papel reciclado, Gisela Sosa y Brisa Farías mostraron cómo la creatividad puede transformarse en una oportunidad de crecimiento personal y económico.
Las emprendedoras visitaron Mañanas de Ciudad y compartieron sus experiencias, los productos que elaboran, el acompañamiento recibido y el proceso que llevará a Brisa a iniciar su propio proyecto independiente.
Gisela Sosa y Brisa Farías participaron del segmento dedicado a emprendedores, artesanos y productores locales de Mañanas de Ciudad, programa conducido por Carina Coria en Ciudad FM 90.5. Durante la entrevista presentaron sus propuestas, explicaron cómo comenzaron y alentaron a otras personas a perder el miedo y animarse a mostrar lo que saben hacer.
Gisela se encuentra al frente de JG Arte y Creaciones, un emprendimiento que reúne distintas alternativas, entre ellas moda circular, accesorios para mascotas, ropa para perros y gatos, accesorios para el cabello y, durante la temporada de verano, trabajos con trenzas.
La variedad es una de las principales características de la propuesta. En lugar de mantenerse dentro de una única actividad, el emprendimiento incorpora nuevos productos de acuerdo con las necesidades y pedidos del público.
“Vamos innovando”, resumió Gisela al explicar la forma en la que se amplía permanentemente la oferta del puesto.
Uno de los productos que actualmente registra una importante demanda es la ropa para mascotas. Según lo expresado durante la entrevista, el interés creció especialmente por la cercanía y el desarrollo del Mundial, con prendas y accesorios relacionados con la Selección Argentina.
Las prendas se confeccionan en diferentes talles y a partir de las medidas de cada animal. Los propios perros de la familia también colaboran como modelos para realizar pruebas y producir las fotografías con las que posteriormente presentan los artículos.
La adquisición de materiales se realiza principalmente en comercios de Rivadavia. La compra por cantidad les permite conseguir mejores precios y, al mismo tiempo, mantener dentro del departamento una parte importante del movimiento económico generado por el emprendimiento.
Otro de los ejes de JG es la moda circular. La propuesta consiste en recuperar, modificar o renovar prendas que ya no se utilizan, incorporándoles pintura, detalles o nuevos elementos para extender su vida útil.
Gisela explicó que una persona puede acercar una prenda que desea cambiar y evaluar diferentes alternativas para transformarla. Entre los trabajos más solicitados mencionó la intervención y pintura de pantalones, una tendencia que continúa teniendo aceptación entre sus clientes.
El recorrido de Gisela dentro del mundo de las artesanías comenzó varios años atrás. Su primer emprendimiento se llamó Mimitos de Amor y posteriormente evolucionó hasta convertirse en la propuesta que actualmente presenta como JG Arte y Creaciones.
Parte de su formación surgió de diferentes cursos vinculados con actividades manuales, entre ellas el tejido a crochet. La emprendedora recordó que completaba una capacitación y rápidamente comenzaba otra porque siempre sintió interés por aprender, perfeccionar las técnicas y sumar nuevas posibilidades de producción.
Su llegada al Paseo del Arte de Rivadavia se produjo a partir de una invitación y del acompañamiento recibido dentro del espacio destinado a los emprendedores locales.
“Lorena me llamó, me entusiasmó y me dio la posibilidad de estar hoy en día en la plaza”, expresó Gisela al recordar su incorporación.
Dentro de ese proceso también apareció Brisa Farías, quien trabaja junto a Gisela desde hace aproximadamente un año. Esa experiencia le permitió conocer el funcionamiento de un puesto, observar la relación con los clientes y comenzar a valorar comercialmente sus propias producciones.
Brisa se prepara ahora para independizarse y contar con su propio espacio. Su propuesta estará concentrada inicialmente en trabajos con papel reciclado y bordado chino. Según lo expresado durante la entrevista, el proyecto llevará el nombre Artesanía e ID.
A diferencia de otros recorridos basados en capacitaciones formales, Brisa aprendió principalmente a través de la observación, la práctica y la experimentación personal.
“He visto y lo he empezado a hacer. No he ido a cursos”, contó al referirse a la manera en la que incorporó las técnicas.
El bordado chino requiere una aguja especial, práctica y, fundamentalmente, paciencia. Brisa reconoció que el aprendizaje se fue produciendo de manera progresiva, mientras observaba distintos trabajos y se animaba a reproducirlos.
Su objetivo no es quedarse únicamente con los conocimientos que ya posee. Una vez consolidada la primera etapa del emprendimiento, le gustaría capacitarse en pintura decorativa para incorporar nuevas creaciones a su futuro puesto.
La posibilidad de avanzar hacia un proyecto independiente surgió luego del tiempo compartido con Gisela y del proceso de categorización dentro del grupo de emprendedores.
“Empecé con ella hace ya un año y ahora me dio la idea de independizarme sola”, señaló Brisa.
Gisela también destacó la importancia de renovar permanentemente la propuesta. Consideró que la actividad emprendedora exige escuchar al público, identificar los productos que despiertan mayor interés y animarse a incorporar nuevas técnicas.
“Nunca hay que quedarse con lo mismo”, afirmó.
La emprendedora explicó que muchas veces son los propios visitantes quienes sugieren productos o solicitan nuevas alternativas. Esa relación directa con el público permite conocer qué artículos tienen mayor salida y qué cambios pueden mejorar cada creación.
“La misma gente es la que te pide que traigas más cosas”, agregó.
Las dos emprendedoras también valoraron el respaldo de sus familias, tanto en la organización del tiempo como en las tareas relacionadas con la elaboración de los productos. Señalaron que un emprendimiento requiere trabajo colectivo, acompañamiento y constancia.
Durante la conversación también mencionaron el apoyo recibido por parte de Lorena, Francisco y la Municipalidad de Rivadavia. Según manifestaron, ese acompañamiento no se limita a la posibilidad de participar en la plaza, sino que incluye motivación para exhibir los trabajos, relacionarse con el público y avanzar hacia nuevos objetivos.
En el caso de Brisa, ese incentivo resulta especialmente importante para concretar la transición desde un puesto compartido hacia una propuesta propia.
El mensaje final estuvo dirigido a quienes poseen una habilidad manual o una idea, pero todavía no se animan a ofrecer sus trabajos. Para Brisa, el principal obstáculo suele ser el temor a que las creaciones no sean aceptadas o valoradas por otras personas.
“Que no tengan miedo”, expresó.
Gisela coincidió en que siempre existen aspectos para aprender y mejorar, pero sostuvo que las observaciones del público también forman parte del crecimiento. Escuchar, conversar y defender el valor del trabajo realizado son herramientas fundamentales para encontrar nuevas oportunidades.
La historia de ambas muestra dos momentos diferentes de un mismo recorrido: la experiencia de una emprendedora que continúa diversificando su producción y el comienzo de otra joven que se prepara para dar sus primeros pasos de manera independiente.
La entrevista completa con Gisela Sosa y Brisa Farías puede verse a través de las plataformas de Ciudad FM, donde compartieron más detalles sobre JG Arte y Creaciones, la moda circular, la elaboración de ropa para mascotas, el bordado chino y el desafío de emprender en Rivadavia.










































