En el marco del Día Mundial de la Fotografía, La Brújula recibió la visita de Silvio González, fotógrafo reconocido en Rivadavia, docente y referente local del arte de capturar momentos.
Silvio repasó sus inicios, recordando que su primer acercamiento al oficio fue gracias al profesor Javier Díaz, a quien conoció en un taller de la escuela Tolosa:
“Fui a imprimir unos currículums porque estaba pasando un mal momento económico y vi el cartel del taller. Me inscribí y gracias a Javier aprendí no solo técnica, sino valores como la ética y la humildad, cosas que no siempre se enseñan en academias o cursos de fotografía”.
Consultado sobre la valoración social de la profesión, González reflexionó:
“Creo que el trabajo del fotógrafo está subestimado, y más aún con la llegada de las cámaras en los celulares. Muchas veces se piensa que la fotografía es solo un click, pero detrás hay mirada, creatividad, sensibilidad y formación”.
Su tarea como docente también fue un eje central de la charla. Silvio destacó el compromiso de sus alumnos y el orgullo de verlos desarrollarse en el ámbito laboral:
“Tengo alumnos que ya están trabajando. Este año, por ejemplo, Alejandra, con su celular, hizo la cobertura de un cumpleaños y pudo cobrar su trabajo. También está Agustín, que con su cámara hizo sesiones, y los chicos con síndrome de Down, que han participado en proyectos fotográficos muy valiosos. Lo que más me interesa es que puedan dar sus primeros pasos profesionales”.
Sobre la historia de la fotografía, el invitado explicó detalles técnicos y curiosidades, desde la cámara oscura hasta el daguerrotipo, y recordó anécdotas de fotógrafos locales como Felipe Núñez, que retrataron generaciones enteras en Rivadavia.
Finalmente, González expresó lo que significa para él este camino:
“Yo siento que siempre estoy aprendiendo. Me actualizo constantemente y lo transmito a mis alumnos. La fotografía es más que un oficio: es una forma de contar historias, de dejar huella”.











































