Durante su participación en el programa “Antes de ver el sol”, Daniel Ariosto, vicepresidente de la Unión Comercial e Industrial de Mendoza (UCIM), expresó su preocupación por la baja ocupación turística que registró la provincia en esta temporada. Según estimó, la ocupación hotelera apenas alcanzó entre el 50 y el 60%, muy por debajo de los niveles del año pasado.
“El año pasado prácticamente habíamos cerrado una semana antes la capacidad hotelera, y debíamos derivar a los turistas a hoteles más alejados del radio céntrico. Hoy la disminución es de un 40 o 50% respecto a la temporada anterior”, señaló Ariosto.
El dirigente explicó que esta caída no solo afecta a la hotelería, sino también a todo el entramado del sector turístico, incluyendo transporte, agencias de viajes y servicios complementarios. “Todo el sector turismo está afectado”, remarcó.
Ariosto reconoció que la macroeconomía muestra ciertos avances —como el orden fiscal o la baja de la inflación—, pero advirtió que esas mejoras aún no impactan en la vida cotidiana de la gente. “La macroeconomía está muy bien, pero no ha derramado en la microeconomía. Doña Rosa habla del sueldo que le llega hasta el quince o el veinte de cada mes, y al empresario le cuesta pagarlo”, explicó.
Según su análisis, el consumo está concentrado en las necesidades básicas y los servicios esenciales, dejando al turismo en último lugar. “La gente primero piensa en comer, después en la salud y recién al final en darse un gusto. El turismo está sumamente afectado en todo el país, salvo un destino: las Cataratas del Iguazú, que ha batido récord este año”, concluyó.
El testimonio de Ariosto reflejó la compleja realidad del sector turístico mendocino, en un contexto donde la recuperación económica todavía no alcanza a los rubros vinculados al ocio y los viajes.










































