En el marco de las actividades y reflexiones por el Día Internacional de la Mujer, el programa “Mañanas de Ciudad”, conducido por Carina Coria, compartió el testimonio de Guadalupe Flichy, emprendedora detrás del proyecto Santa Guadalupe Nails, quien relató su historia de esfuerzo, aprendizaje y superación personal.
Durante la entrevista, la invitada recordó que comenzó a trabajar desde muy joven debido a la situación económica de su familia. A los 13 años ya realizaba distintas tareas, desde limpieza de casas hasta bordados para vestidos de fiesta, con el objetivo de ayudar en su hogar y generar sus propios ingresos.
Con el paso del tiempo, Guadalupe fue desarrollando diferentes emprendimientos. En sus inicios trabajó bajo relación de dependencia en empresas de limpieza, experiencia que definió como exigente y desgastante. Fue entonces cuando decidió apostar por un proyecto propio vinculado al mundo de la estética, particularmente el trabajo profesional de uñas.
La emprendedora explicó que el camino no fue sencillo. Tras capacitarse y perfeccionarse en la técnica, decidió iniciar su actividad de manera independiente, aunque debió enfrentar obstáculos como la pandemia y la competencia de precios en el mercado local. A pesar de las dificultades, continuó buscando nuevas alternativas y diversificando sus proyectos comerciales.
En ese proceso surgió Santa Guadalupe, un emprendimiento que con el tiempo fue evolucionando y adaptándose a diferentes rubros, desde la venta de indumentaria hasta productos de cosmética y cuidado personal.
Actualmente, Guadalupe también se desempeña como consultora de productos de belleza, estrategia que le permitió acercar a los clientes marcas reconocidas a precios accesibles. Según explicó, en sus comienzos decidió vender productos prácticamente al costo con el objetivo de generar confianza, formar una clientela y posicionarse dentro del sistema de ventas.
Durante la entrevista también remarcó la importancia de la formación profesional en el ámbito de la estética. En particular, destacó la necesidad de capacitación y medidas de bioseguridad para evitar riesgos en tratamientos como uñas o pestañas, ya que se trata de intervenciones sobre el cuerpo que requieren conocimiento técnico y responsabilidad.
Finalmente, Guadalupe dejó un mensaje dirigido a las mujeres emprendedoras, alentándolas a perseverar pese a las dificultades y a confiar en su capacidad de crear nuevos proyectos.








































