La cantidad de personas en situación de calle continúa generando preocupación en Mendoza. Desde la Iglesia Católica y las organizaciones que integran la Red de Calle aseguran que han observado un incremento de personas que no cuentan con un lugar donde dormir, una problemática que se repite año tras año y que, según los voluntarios que trabajan diariamente en el territorio, muestra señales de crecimiento.
El tema fue abordado en el programa Antes de Ver el Sol, que se emite por Ciudad FM 90.5 y es conducido por Hugo Lombardi y Susana Gómez. En ese contexto, el vocero del Arzobispado de Mendoza, Marcelo de Benedettis, compartió la percepción que tienen las organizaciones que acompañan a personas en situación de vulnerabilidad y explicó cómo se articula la asistencia durante los meses más fríos.
Según expresó, los registros actuales hablan de entre 750 y 800 personas en situación de calle en el Gran Mendoza, aunque aclaró que existe una importante movilidad entre departamentos y que la cifra podría ser incluso mayor de acuerdo con la experiencia cotidiana de quienes trabajan en el territorio.
“En nuestra percepción de los voluntarios y de otras organizaciones que formamos la Red de Calle, es mucho más, diría casi el doble”, señaló.
De Benedettis explicó que muchas de estas personas convergen en la Ciudad de Mendoza, aunque también se detectan casos en otros departamentos del área metropolitana, incluyendo Maipú, Luján de Cuyo y distintas zonas del Este provincial.
“Muchos convergen acá en Capital, pero tenemos todos los departamentos del Gran Mendoza incluidos Maipú y Luján, también la zona Este, con un número grande”, afirmó.
El vocero destacó además el trabajo articulado que realizan distintas organizaciones sociales, religiosas y grupos de voluntarios con el objetivo de brindar contención y asistencia básica a quienes atraviesan esta realidad.
“Vamos articulándonos entre nosotros para una presencia eficaz, de cercanía y de vincularnos con ellos como personas”, explicó.
La ayuda que ofrecen incluye acompañamiento, abrigo y alimentos calientes, especialmente durante los meses de bajas temperaturas, cuando las condiciones climáticas agravan la situación de quienes viven a la intemperie.
“Desde ahí damos una ayuda, un abrigo, algo calientito para ir sorteando el frío”, manifestó.
Las declaraciones reflejan una preocupación creciente por una problemática social que afecta a distintos sectores de la provincia y que requiere del trabajo coordinado entre organizaciones, voluntarios e instituciones para atender las necesidades más urgentes de las personas que atraviesan situaciones de extrema vulnerabilidad.
Desde la Red de Calle continúan realizando tareas de asistencia y acompañamiento, mientras observan con atención la evolución de una realidad que, según lo expresado durante la entrevista, muestra una tendencia en aumento y plantea nuevos desafíos para quienes trabajan diariamente junto a las personas que no cuentan con una vivienda o un espacio seguro donde pasar la noche.











































