A los casi 80 años, José Veret continúa dedicando parte de cada día a una tarea que realiza desde hace décadas: cocinar para quienes más lo necesitan. Su historia está marcada por la solidaridad, la fe y el compromiso con las personas que atraviesan situaciones difíciles. Actualmente colabora con viandas destinadas a personas alojadas en el refugio municipal de Rivadavia y continúa brindando ayuda alimentaria desde su propia casa.
Durante una entrevista en el programa Antes de Ver el Sol, de Ciudad FM 90.5, conducido por Hugo Lombardi y Susana Gómez, Veret relató cómo sigue elaborando comidas para personas en situación de vulnerabilidad y cómo esta actividad forma parte de su vida desde hace más de 40 años.
El vecino rivadaviense explicó que actualmente prepara viandas que son entregadas a personas alojadas en el refugio municipal. Según contó, la comida se cocina en su hogar y luego es retirada para ser distribuida. “Lo hemos hecho toda la vida. Es lo único que me hace bien a la salud espiritual y a la salud física”, expresó.
Veret recordó que el vínculo con el refugio comenzó el año pasado, cuando se comunicó con la funcionaria municipal Ruth Canciani para ofrecer colaboración durante las bajas temperaturas. Este año, destacó que el espacio se encuentra mejor organizado y cuenta con camas, agua caliente, calefacción y mejores condiciones para quienes pasan la noche allí.
“Este año está mejor organizado. Está más lindo y mejor atendido”, señaló.
Según relató, la cantidad de personas que utilizan el refugio varía constantemente. Algunas permanecen durante varios días y otras solamente pasan la noche. También indicó que en años anteriores llegaron personas provenientes de otros departamentos en busca de asistencia.
La solidaridad de Veret no se limita al refugio. Todos los días recibe personas que golpean la puerta de su casa en busca de un plato de comida, un té caliente o algo para llevar. Mujeres embarazadas, familias, niños y personas mayores forman parte de una realidad que observa cotidianamente.
“Por lo menos cinco, seis u ocho personas pasan por día”, comentó.
El entrevistado explicó que cocina solo, con ayuda ocasional de algunas personas cercanas. Los platos más habituales son guisos, polenta, arroz y comidas con abundantes verduras, buscando ofrecer preparaciones nutritivas y adecuadas para los meses más fríos.
“Lo importante es que se vayan con un plato fuerte”, afirmó.
Para sostener la iniciativa cuenta con la colaboración de vecinos, comerciantes y amigos que aportan alimentos, verduras, envases descartables y otros insumos. También destacó el acompañamiento de sus hijos y de personas que conocen su trabajo solidario desde hace años.
Durante la charla, Veret recordó además el nacimiento de la histórica Olla Solidaria de Rivadavia, una iniciativa que comenzó en su propia casa y que posteriormente continuó en otros espacios de la comunidad. Si bien hoy ya no participa directamente de esa actividad, valoró el esfuerzo de quienes continúan trabajando para brindar asistencia alimentaria.
La entrevista también dejó lugar para reflexiones más profundas sobre la situación social actual. Veret aseguró que observa una realidad más compleja que años atrás y advirtió que cada vez encuentra más vecinos de Rivadavia atravesando dificultades económicas.
“Antes ayudábamos mucho a personas que venían de otros lugares. Ahora es gente de acá, gente cercana”, expresó.
El vecino sostuvo que muchas personas llegan sin haber comido durante días y que, en algunos casos, la necesidad más urgente no es solamente la comida sino también la contención humana.
“A veces la gente necesita un afecto, una entrega, sentir que alguien se acuerda de ellos”, manifestó.
A lo largo de la entrevista recordó su propia historia de vida. Contó que proviene de una familia humilde, que solo pudo completar la escuela primaria y que comenzó a trabajar desde muy joven. Sin embargo, destacó que el esfuerzo, el trabajo y la solidaridad marcaron su camino.
Con emoción recordó también el acompañamiento de su esposa, con quien compartió cuatro décadas de compromiso social y comunitario.
Lejos de pensar en detenerse, José Veret aseguró que continuará ayudando mientras tenga fuerzas para hacerlo. A pocos meses de cumplir 80 años, mantiene intacta la convicción que lo acompañó durante gran parte de su vida.
“Mientras pueda, lo voy a hacer”, resumió.
Finalmente, dejó un mensaje para toda la comunidad de Rivadavia, invitando a las personas, instituciones y empresas a involucrarse en acciones solidarias, aunque sean pequeñas.
“Hay que animarse a ayudar al otro, aunque sea con una palmada o escuchándolo”, concluyó.
https://youtu.be/mpSXhjIHsT0









































