La fonoaudióloga Alejandra Humberto dialogó con Mañanas de Ciudad y explicó qué ocurre con las cuerdas vocales cuando una persona grita de manera intensa durante un festejo. En la previa de un nuevo partido de la Selección Argentina, brindó recomendaciones para evitar daños, cuidar la voz y saber cuándo consultar a un especialista.
Los festejos por la Selección Argentina suelen vivirse con el cuerpo entero: emoción, nervios, ansiedad, abrazos y gritos que salen con una fuerza difícil de controlar. Pero detrás de ese desahogo también puede aparecer una consecuencia concreta: ronquera, molestias en la garganta o incluso pérdida de la voz. Sobre este tema habló la fonoaudióloga Alejandra Humberto en Mañanas de Ciudad, por Ciudad FM 90.5, donde explicó cómo cuidar la voz antes, durante y después de un festejo intenso.
La especialista señaló que cuando una persona grita se producen varios eventos al mismo tiempo. Por un lado, hay una salida de aire con mucha fuerza; por otro, se genera una contracción mucho más intensa de las cuerdas vocales que la utilizada en el habla cotidiana. “Es un evento de mucha carga muscular para las cuerdas vocales”, explicó Humberto.
La entrevista estuvo atravesada por el contexto mundialista y por la emoción que genera cada partido de Argentina. Según la fonoaudióloga, un solo episodio de gritos intensos puede afectar la voz, especialmente cuando está cargado de nerviosismo, estrés o emoción. También remarcó que la mayoría de las personas no cuenta con entrenamiento vocal para gritar con técnica, lo que aumenta el riesgo de irritación o daño.
“Yo diría que sí, sobre todo si va cargado de emoción, como tiene que ver con el partido de Argentina o cualquier otra situación emocional de nerviosismo o de estrés”, señaló al ser consultada sobre si un grito fuerte puede dañar la voz.
Humberto explicó que, en un cuadro leve, la voz puede quedar ronca durante un par de días y luego recuperar su normalidad, siempre que la persona no tenga una patología vocal de base. Sin embargo, advirtió que la ronquera no debería prolongarse demasiado después de un episodio de grito. Si la alteración persiste más de dos días, recomendó consultar a un médico otorrinolaringólogo.
La especialista fue clara al diferenciar una ronquera pasajera de una situación que puede requerir atención médica. “Si pasan más de dos días y no te recuperás, hay que consultar al médico otorrinolaringólogo”, afirmó. En ese sentido, explicó que después de un grito abrupto puede haberse generado una hemorragia en una cuerda vocal o un calambre vocal, situaciones que deben ser evaluadas profesionalmente.
Durante la conversación, también se abordaron los hábitos que pueden empeorar el cuadro vocal en torno a un partido. Humberto mencionó que, muchas veces, los festejos incluyen alcohol, comidas pesadas, picadas, papas fritas, cigarrillo y estrés. Todos esos factores pueden funcionar como irritantes laríngeos y afectar la calidad de la voz.
“Todos esos son irritantes laríngeos”, explicó, al referirse al alcohol, el tabaco, las comidas pesadas y el nerviosismo. Según detalló, esos elementos pueden favorecer la irritación de la laringe, especialmente cuando se combinan con gritos fuertes y repetidos.
Uno de los consejos centrales fue la hidratación. Humberto remarcó que tomar agua no es un mito, sino una medida importante para proteger la voz. Explicó que el agua ayuda a hidratar y lubricar no solo las cuerdas vocales, sino toda la laringe, favoreciendo una vibración más saludable.
“No es un mito, al contrario”, sostuvo al hablar del agua. También indicó que pueden ayudar algunas infusiones, como té o mate liviano, siempre que no tengan exceso de azúcar o edulcorante. La recomendación general fue ingerir agua de manera paulatina durante el día, con pequeños sorbos cada cierto tiempo, especialmente si se aproxima una situación de alta exigencia vocal.
La fonoaudióloga también fue consultada sobre qué hacer antes de un partido para evitar llegar a una ronquera posterior. En ese punto, sugirió alimentarse de la forma más natural y sana posible, evitar bebidas alcohólicas en la medida de lo posible y realizar respiraciones profundas si aparece el nerviosismo. Según explicó, respirar de manera larga y controlada puede ayudar a calmar la ansiedad y evitar gritos repentinos y abruptos.
De todos modos, Humberto reconoció que en un partido de Argentina es difícil pedirle a la gente que no grite. “Lo ideal sería no gritar”, dijo, aunque luego aclaró que, si se grita, lo importante es evitar el grito más dañino: el grito “desde las entrañas”, fuerte, grave y descontrolado.
La especialista recomendó que, si la persona necesita expresar la emoción, intente hacerlo de una forma más medida y no con un “alarido” o “bozarrón”. Explicó que conviene evitar ese grito profundo que parece salir desde todo el cuerpo y buscar una emisión un poco más aguda, por encima del tono habitual.
“Hay que evitar el grito bozarrón”, afirmó. Y agregó que ese grito muy profundo “esfuma mucho las cuerdas vocales”, según lo expresado durante la entrevista.
También habló del rol de las emociones. Juan Quiroga planteó si los nervios contenidos, aun sin gritar, pueden generar tensión. Humberto respondió que es bueno verbalizar lo que se siente durante el partido, expresar el nerviosismo y no acumularlo hasta explotar en un grito abrupto. La clave, según explicó, no es callar todo, sino evitar que la emoción termine saliendo en un grito desmedido.
En cuanto a los cuidados posteriores, recomendó reposo vocal, silencio, respiraciones largas, hidratación y elementos que puedan suavizar momentáneamente la irritación, como caramelos de propóleo o miel. Aclaró que estos recursos pueden aliviar síntomas, pero no reemplazan una consulta profesional si la voz no mejora.
“Los caramelos de propóleo o con un poco de miel van a suavizar momentáneamente esta irritación”, señaló. También destacó que el reposo vocal es fundamental cuando la voz queda muy resentida después de un festejo intenso.
La entrevista dejó una serie de recomendaciones simples y concretas para los hinchas: hidratarse durante el día, evitar irritantes como alcohol, tabaco y comidas pesadas, respirar profundo durante los momentos de tensión, no gritar desde la garganta con máxima fuerza, hacer reposo vocal si aparece ronquera y consultar si la alteración dura más de dos días.
En Mañanas de Ciudad, Alejandra Humberto llevó un mensaje de prevención en medio de una emoción colectiva: se puede alentar, festejar y vivir el fútbol con intensidad, pero también es necesario cuidar una herramienta fundamental como la voz. La entrevista completa puede verse en las plataformas de Ciudad FM.









































