Mendoza desplegará alrededor de 3.000 policías en toda la provincia para prevenir incidentes durante la final del Mundial y controlar los festejos posteriores. El operativo incluirá efectivos de distintas unidades, cuerpos especiales, controles de alcoholemia y presencia reforzada en las zonas de mayor concentración de personas.
Hernán Amat, director general de Relaciones con la Comunidad, explicó en Hola Gente, el programa conducido por Oscar Mila, Celeste González y Pilar Campagnolo en Ciudad FM 90.5, que la planificación alcanza a buena parte del personal disponible de la Policía de Mendoza y fue coordinada con la plana mayor de la fuerza.
El funcionario sostuvo que el dispositivo no estará limitado al horario del partido. La prevención comenzó durante el fin de semana con campañas de concientización y controles destinados a reducir el consumo de alcohol al volante.
La principal recomendación será que quienes consuman bebidas alcohólicas no conduzcan. Amat señaló que la combinación de festejos multitudinarios, colapso vehicular y personas caminando por las calles aumenta considerablemente el riesgo de accidentes.
“Si conducís, no tomés”, resumió al referirse al mensaje preventivo que acompañará los operativos.
Además del personal que se encuentre cumpliendo su turno habitual, fueron convocados efectivos pertenecientes a distintas unidades de la Policía de Mendoza. Entre ellas mencionó caballería, unidades motorizadas, la Unidad de Acción Rápida y los cuerpos especiales.
Dentro de esos cuerpos se encuentra Infantería, que suele intervenir cuando se producen peleas, agresiones o situaciones capaces de poner en riesgo a las personas que participan pacíficamente de los festejos.
Amat remarcó que la inmensa mayoría de los mendocinos celebró de manera tranquila durante los últimos partidos. A su entender, los grupos que provocan daños son minoritarios, aunque terminan teniendo una mayor visibilidad por las consecuencias de sus acciones.
“La gran mayoría de los mendocinos y mendocinas ha festejado bien y de manera pacífica”, afirmó.
Durante los partidos previos se registraron peleas entre grupos, daños contra algunas unidades de transporte público, agresiones a policías y personas demoradas por diferentes infracciones.
Según lo expresado durante la entrevista, más de 180 personas fueron aprehendidas o detenidas en el transcurso del Mundial. Amat aclaró que no todas permanecían privadas de la libertad, ya que muchas quedaron a disposición de la Justicia Contravencional.
Parte de esas personas fue propuesta para ingresar al sistema Tribuna Segura. La medida podría impedirles el acceso a estadios durante futuros encuentros deportivos en cualquier punto del país.
El período de prohibición deberá ser determinado por las autoridades correspondientes. Amat indicó que, habitualmente, la restricción mínima puede extenderse durante un año.
El funcionario diferenció a quienes fueron aprehendidos por infracciones contravencionales de las personas detenidas por hechos de mayor gravedad. En todos los casos, la definición posterior depende de la intervención judicial.
“Son grupos minúsculos, pero terminan haciendo más ruido que la generalidad”, señaló.
Uno de los episodios mencionados ocurrió en Villa Atuel, San Rafael, donde una camioneta ingresó a una plaza y comenzó a circular dentro del espacio público. Según relató Amat, la persona que conducía habría estado alcoholizada y posteriormente se produjeron agresiones contra los policías que intervinieron.
Como consecuencia de ese procedimiento, tres efectivos resultaron con lesiones que fueron calificadas como menores. También hubo personas detenidas y actuaciones judiciales.
En San Martín se registraron algunas peleas y enfrentamientos con personal de Infantería. El funcionario explicó que los grupos especiales intervinieron para restablecer el orden y evitar que la situación continuara escalando.
Durante el último festejo se habrían detenido aproximadamente siete personas en ese departamento, de acuerdo con lo manifestado durante la entrevista.
En Rivadavia, Amat indicó que hubo una importante presencia de personas en las calles, algunas riñas y el secuestro preventivo de un arma blanca en la plaza departamental.
También se refirió al caso de un joven que se presentó en el hospital al día siguiente y aseguró haber sido herido con un arma blanca durante los festejos. El funcionario aclaró que el episodio continúa bajo investigación.
La situación llamó la atención de los investigadores porque la persona no se presentó inmediatamente después del supuesto ataque y habría aportado pocos detalles sobre lo ocurrido.
“Es un hecho que se está investigando y resulta bastante extraño”, explicó.
Amat comparó esa situación con un caso registrado en San Martín, donde un hombre relacionado con la barra del club departamental ingresó con una herida de arma de fuego y tampoco habría proporcionado información suficiente sobre el origen del ataque.
En ambos casos, el funcionario evitó establecer conclusiones y señaló que será necesario esperar el avance de las investigaciones.
También fue consultado por versiones sobre disparos escuchados en Rivadavia. Respondió que no se habían registrado denuncias de gravedad directamente relacionadas con los festejos, más allá de las riñas y los procedimientos preventivos.
La posibilidad de establecer cortes de calles dependerá principalmente de cada municipio. Amat señaló que la Policía de Mendoza no planeaba realizar cierres preventivos generales en los departamentos.
En Rivadavia, la circulación será regulada de acuerdo con la cantidad de personas que se concentren en la plaza y las calles aledañas. Si se produce un colapso, la Policía deberá trabajar junto con los preventores municipales.
En la Ciudad de Mendoza, en cambio, existen puntos donde la enorme concurrencia vuelve prácticamente inevitable restringir el tránsito. Entre ellos se encuentran la peatonal Sarmiento, el Kilómetro Cero y sectores de la avenida Arístides Villanueva.
En esas áreas se implementarán vallados y controles de ingreso. Las requisas buscan impedir el acceso de personas con armas blancas u otros elementos peligrosos.
Amat aseguró que en operativos anteriores se secuestraron varias armas durante los controles previos. Para el funcionario, esas requisas permiten actuar antes de que ocurra una agresión.
El último partido habría convocado a más de 100.000 personas en toda la provincia. Solamente en el Gran Mendoza se habrían concentrado alrededor de 70.000, según las estimaciones mencionadas durante la entrevista.
La magnitud de la convocatoria también afectó el servicio de transporte público. Amat indicó que aproximadamente el 75% de los colectivos no pudo completar normalmente sus recorridos debido al colapso vehicular.
Entre seis y siete unidades habrían sufrido daños por piedrazos u otras agresiones. El funcionario consideró que fueron hechos aislados en comparación con la cantidad total de personas, pero aclaró que eso no significa restarles importancia.
“Fueron hechos aislados, pero no son hechos menores”, sostuvo.
Otro episodio grave ocurrió en Tupungato, donde una conductora atropelló a una adolescente de 14 años. Según informó Amat, el test de alcoholemia habría arrojado resultado positivo.
La joven fue trasladada al Hospital Pediátrico Humberto Notti y permanecía con pronóstico reservado al momento de la entrevista. La conductora quedó a disposición de la Justicia en una causa inicialmente calificada como lesiones graves.
Amat rechazó la explicación de que se hubiera tratado solamente de una confusión entre la primera marcha y la marcha atrás. Señaló que el consumo de alcohol fue un factor que debía considerarse dentro de la investigación.
El funcionario también abordó los posibles robos y hurtos cometidos aprovechando las grandes concentraciones. Indicó que no existían denuncias graves, aunque reconoció que en los tumultos pueden registrarse arrebatos o sustracciones de celulares.
Frente a versiones sobre robos sufridos por varias jóvenes en Rivadavia, insistió en la necesidad de realizar la denuncia formal. Sin una presentación, explicó, la Policía y la Justicia tienen mayores dificultades para investigar y relacionar hechos similares.
“Primero hay que llamar al 911 y después hacer la denuncia en la fiscalía”, recomendó.
El 911 será el número central para comunicar peleas, robos, accidentes, emergencias médicas y cualquier situación de riesgo. El sistema se encuentra intercomunicado con seguridad, salud, Defensa Civil y otros organismos.
Amat pidió a las familias que no se acerquen a una pelea ni intenten intervenir. Ante cualquier enfrentamiento, la recomendación es alejarse, proteger a los niños y comunicarse inmediatamente con el sistema de emergencias.
“Si alguien ve una riña, tiene que alejarse y llamar rápidamente al 911”, indicó.
Para el funcionario, no corresponde generar miedo ni pedir que la población permanezca encerrada. Consideró legítimo que las personas salgan a celebrar un acontecimiento que puede quedar en la memoria colectiva.
Sin embargo, pidió hacerlo con responsabilidad, especialmente si se participa con niños o adultos mayores. También recomendó evitar los lugares excesivamente congestionados y mantenerse atentos a cualquier situación violenta.
La entrevista dejó en claro que el operativo tendrá una doble función: prevenir incidentes y garantizar una respuesta rápida después del partido.
El personal policial también atraviesa el acontecimiento como parte de la sociedad argentina, pero deberá permanecer trabajando mientras el resto de la población participa de los festejos.
Amat destacó el compromiso de los efectivos y recordó que se trata de personas que realizan largas jornadas para cuidar a la comunidad.
“La Policía también está integrada por argentinos, pero tendrá que trabajar para que todos puedan festejar”, expresó.
El mensaje final fue disfrutar el acontecimiento sin perder de vista que la vida cotidiana continuará al día siguiente. Conducir alcoholizado, portar un arma, iniciar una pelea o provocar daños puede transformar un momento de alegría en una tragedia.
“Que se termine la violencia y que podamos festejar todos en comunidad”, pidió.
Durante el cierre de la entrevista también se refirió a la bandera con la frase “Las Malvinas son argentinas” mostrada por jugadores argentinos. Amat consideró que se trató de una expresión vinculada con un reclamo histórico del pueblo argentino.
Aclaró que las relaciones internacionales y los reclamos territoriales deben llevarse adelante mediante los canales institucionales correspondientes, pero ratificó la posición argentina sobre las islas.
La entrevista completa a Hernán Amat puede verse en las plataformas digitales de Ciudad FM, donde el funcionario desarrolló el operativo provincial, los incidentes registrados durante el Mundial y las principales recomendaciones para vivir la final con responsabilidad.









































