Un grupo de productores de la Zona Este mantuvo una reunión de aproximadamente una hora y media con el diputado nacional Luis Petri para plantearle la crisis de rentabilidad que atraviesa la vitivinicultura. Costos crecientes, dificultades para exportar, impuestos considerados distorsivos y el abandono de fincas formaron parte de una agenda que continuará con la presentación de un proyecto elaborado por el sector.

Ernesto Tagliavini, productor de la Zona Este, brindó detalles del encuentro durante una entrevista con Hugo Lombardi y Susana Gómez en el programa Antes de Ver el Sol, por Ciudad FM 90.5. Según relató, la reunión se realizó el viernes en San Martín y dejó una primera evaluación favorable entre quienes participaron.

Tagliavini explicó que los productores expusieron un amplio listado de dificultades que actualmente afectan a la actividad, especialmente la imposibilidad de acompañar con sus ingresos el incremento de los costos.

“Le comentamos todas nuestras inquietudes por los costos, que ya no los podemos seguir manejando, y por las dificultades para exportar”, señaló.

Entre las propuestas mencionadas estuvieron la necesidad de ampliar las exportaciones de mosto y promover el uso de mosto concentrado como endulzante. El productor consideró que una mayor utilización de ese producto permitiría absorber volúmenes importantes y generar una alternativa comercial para parte de la producción.

También plantearon una revisión de las políticas de alcohol cero al volante. Tagliavini sostuvo que debería evaluarse un límite de 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre, como ocurre en otras jurisdicciones, para evitar que el consumo moderado de una copa de vino quede alcanzado por una prohibición absoluta.

Estas propuestas fueron presentadas como posiciones del grupo de productores y no como decisiones adoptadas o medidas oficialmente acordadas.

El entrevistado sostuvo que Petri demostró conocimiento sobre el funcionamiento de la vitivinicultura y disposición para continuar trabajando con representantes del sector.

“La reunión fue muy positiva. Por lo menos conoce el tema y entiende lo que uno le plantea”, afirmó.

Según Tagliavini, el diputado les pidió que participaran en la construcción de propuestas y que prepararan un proyecto con las principales necesidades de la producción. Ese documento será analizado junto con el esquema en el que estaría trabajando el equipo de Petri.

El objetivo sería comparar ambos planteos, realizar correcciones y avanzar posteriormente en nuevas reuniones técnicas. Todavía no existe una fecha concreta para el próximo encuentro, aunque el productor estimó que podría realizarse dentro de algunos meses.

El grupo también elaboró un petitorio que será enviado al legislador. Tagliavini remarcó que la intención es mantener el diálogo y evaluar si los compromisos expresados durante la reunión se convierten en medidas o acciones concretas.

“Lo que buscamos es una actitud para encontrar soluciones y ver cómo logramos algo en conjunto”, expresó.

Uno de los asuntos abordados fue el régimen de corresponsabilidad gremial. Tagliavini lo describió como un costo significativo para los productores mendocinos y afirmó que fue presentado ante Petri como un impuesto distorsivo que encarece la elaboración de vino frente a otras provincias.

De acuerdo con lo expresado durante la entrevista, el diputado habría indicado que ya había mantenido conversaciones para analizar el tema y que se comprometía a revisar qué posibilidades existían. El productor aclaró que, por el momento, se trata de una gestión en evaluación y que será necesario esperar para conocer si se producen avances.

La conversación también estuvo atravesada por una mirada política hacia 2027. Los productores convocaron a Petri no solamente por su función legislativa, sino también por su posible participación en la disputa por la Gobernación de Mendoza, según se señaló durante el programa.

Tagliavini explicó que el grupo pretende reunirse con diferentes dirigentes mencionados como posibles candidatos, independientemente de su espacio partidario. La intención es conocer qué nivel de información poseen sobre la vitivinicultura y qué medidas estarían dispuestos a impulsar.

“Somos del partido productor. No nos interesa una línea política, sino gente idónea para nuestra industria”, manifestó.

El entrevistado sostuvo que el sector representa una cantidad importante de familias, trabajadores y electores en la provincia. Desde esa perspectiva, consideró que quien aspire a gobernar Mendoza debe comprender el funcionamiento de su principal economía regional y mantener un vínculo directo con los productores.

También anticipó que buscarán conversar con otros dirigentes políticos para comparar propuestas y determinar qué lugar ocupa la vitivinicultura en sus programas. El grupo no responde formalmente a una asociación, sino que está integrado por productores que comenzaron a organizarse hace aproximadamente cuatro años, después de un fuerte episodio de heladas.

Tagliavini afirmó que las reuniones tienen como propósito unir voluntades y evitar que cada productor enfrente la crisis de forma aislada.

Durante la entrevista cuestionó con dureza la respuesta obtenida de la actual gestión provincial. Afirmó que mantuvieron conversaciones y presentaron propuestas ante funcionarios del área productiva, pero consideró que no recibieron soluciones suficientes.

Sus críticas estuvieron dirigidas al gobernador Alfredo Cornejo y a funcionarios vinculados con la producción. Tagliavini señaló que, desde su perspectiva, la vitivinicultura perdió herramientas de acompañamiento y sostuvo que la minería tendría actualmente una mayor prioridad dentro de la agenda oficial.

Estas expresiones corresponden a la evaluación política y sectorial realizada por el entrevistado. Durante la conversación no se incorporó una respuesta de los funcionarios cuestionados.

“Fuimos con propuestas para lograr algo en conjunto y no hemos encontrado respuestas”, cuestionó.

El productor también mencionó la eliminación o modificación de políticas como la lucha antigranizo y otros mecanismos de asistencia. Consideró que esas decisiones profundizaron la sensación de abandono entre quienes trabajan en las fincas.

Uno de los aspectos más preocupantes fue la pérdida de rentabilidad. Tagliavini afirmó que los productores vendieron uva y vino a valores inferiores a los registrados años atrás, mientras los costos de producción continuaron aumentando.

“Estamos trabajando por debajo de los costos de producción”, advirtió.

Esa diferencia, explicó, no solamente impide sostener normalmente las explotaciones, sino que también dificulta cualquier proyecto de reconversión. Aunque la diversificación aparece como una posible salida, cambiar una finca hacia otras actividades requiere inversión y varios años de trabajo.

El productor planteó que una persona que apenas logra cubrir los costos de su actividad no dispone del capital necesario para comenzar un proyecto ganadero, producir fruta fresca o reconvertir parte del viñedo.

Tagliavini observó que en San Juan se desarrollaron alternativas vinculadas con la producción de uva para pasas y consideró que ese tipo de experiencias podría servir como referencia. Sin embargo, aclaró que cualquier transformación requiere orientación técnica, financiamiento y una política sostenida.

El riesgo inmediato es que una cantidad creciente de fincas deje de trabajarse.

“Van a quedar muchas fincas abandonadas. Cada día la gente puede hacer menos”, afirmó.

El entrevistado sostuvo que recorre permanentemente la Zona Este y que ya observa propiedades con menor nivel de mantenimiento o directamente fuera de producción. A su entender, la combinación entre bajos precios, costos elevados y falta de financiamiento acelera ese proceso.

La crisis también tiene consecuencias laborales. Tagliavini señaló que cuando una finca funciona genera empleo, actividad comercial y pago de impuestos. Cuando deja de producir, el impacto alcanza a trabajadores rurales, contratistas, bodegas, transportistas y comercios de la región.

“Si al productor le va bien, va a plantar y va a crear trabajo genuino”, destacó.

La reunión con Petri abrió una expectativa inicial, pero el productor evitó presentar el encuentro como una solución definitiva. Reconoció que el sector ha participado anteriormente de reuniones con dirigentes e intendentes que no se tradujeron luego en respuestas concretas.

Por ese motivo, el grupo evaluará los resultados a medida que avance el trabajo y continuará buscando encuentros con representantes de diferentes sectores políticos. El propósito será exigir propuestas específicas y no solamente expresiones de acompañamiento durante un período electoral.

“La clase política muchas veces se desentiende después de las reuniones. Ojalá que eso cambie”, expresó.

Tagliavini indicó que el documento preparado por los productores incluirá los puntos considerados estratégicos para recuperar competitividad. Entre ellos aparecen la reducción de costos, la búsqueda de mercados, la exportación de mosto, la diversificación y la revisión de cargas que afectan a la actividad.

El productor valoró que Petri hubiera escuchado los planteos y aceptado trabajar sobre un proyecto conjunto. Sin embargo, dejó en claro que el nivel de confianza dependerá de las acciones que se desarrollen después del encuentro.

“La reunión abre una cuota de optimismo, pero ahora hay que ver qué se puede lograr”, resumió.

La entrevista completa en Antes de Ver el Sol expone la gravedad que los productores atribuyen a la situación vitivinícola, sus cuestionamientos a las políticas actuales y la estrategia de reunirse con posibles candidatos para conseguir compromisos concretos con una actividad central para la economía de Mendoza.

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