ARTES MARCIALES CONTRA EL BULLYING: UN ESPACIO PARA APRENDER A DEFENDERSE SIN VIOLENCIA

 

La profesora de Educación Física Yanina Curi presentó la propuesta de un instituto de Rivadavia que integra karate, deportes de contacto y actividad física. La seguridad personal, la confianza de los niños, la prevención de lesiones y la formación responsable están entre sus principales objetivos.

Aprender una técnica de defensa no equivale a salir a buscar una pelea. Esa fue una de las ideas centrales que Yanina Curi desarrolló durante su participación en LA BRÚJULA, donde explicó cómo las artes marciales pueden funcionar como un espacio de aprendizaje físico y emocional para niños, jóvenes y adultos de Rivadavia. Su iniciativa comenzó a funcionar el 10 de julio en Lavalle 1285 y combina distintas disciplinas con una mirada educativa que procura ir más allá de la competencia.

Curi es profesora de Educación Física y planteó que la preparación debe contemplar tanto el cuerpo como la capacidad para reconocer y afrontar situaciones difíciles. En el instituto se enseñan artes marciales, deportes de contacto y actividad física, con posibilidades de entrenamiento recreativo y de preparación para quienes desean competir. Según explicó, esas alternativas no deben confundirse: cada persona puede acercarse por intereses, edades y necesidades diferentes.

Una parte importante de la propuesta está relacionada con los chicos que llegan después de atravesar situaciones de bullying. La docente contó que algunos niños muy pequeños comenzaron karate a raíz de experiencias de hostigamiento y que, con el entrenamiento, pudieron desarrollar mayor confianza en sí mismos. Para Curi, el objetivo no consiste en responder a toda agresión con golpes, sino en enseñar autocontrol, recursos de protección y criterios para evitar que una situación escale.

Durante la charla compartió ejemplos de niños que, frente a una intimidación, recurrieron a una postura de guardia o a técnicas de bloqueo sin iniciar una agresión. Esos episodios fueron presentados como experiencias particulares y no como garantías de que una disciplina pueda evitar por sí sola el acoso. La enseñanza, remarcó, debe incluir la diferencia entre atacar y defenderse, además de la importancia de mantener el control ante un conflicto.

La docente también vinculó la práctica con la preocupación de muchas mujeres por la seguridad en la vía pública, especialmente al trasladarse solas o muy temprano para trabajar. En ese contexto, la defensa personal incluye observar el entorno, prevenir riesgos y trabajar la preparación mental. Lejos de alentar respuestas violentas, sostuvo que la formación apunta a generar seguridad y a tomar mejores decisiones. También destacó que cada vez más mujeres se acercan a actividades que durante mucho tiempo estuvieron asociadas principalmente con los varones.

En el caso de los más chicos, las primeras clases no se limitan a repetir golpes o posiciones. Curi explicó que el aprendizaje comienza con juegos y propuestas motrices para trabajar coordinación, psicomotricidad y habilidades corporales. La técnica aparece de manera progresiva, respetando los tiempos de cada alumno. Esa modalidad, según señaló, cobra importancia en un contexto en el que el uso de pantallas y la menor actividad física cotidiana pueden reducir las oportunidades de movimiento y juego.

El instituto recibe personas de distintas edades, con actividades desde la etapa inicial, alrededor de los tres años para niños próximos a cumplir cuatro. Entre las disciplinas mencionadas aparecen karate, taekwondo, boxeo, kickboxing y Muay Thai, con diferentes niveles de exigencia. Curi explicó que el entrenamiento también puede realizarse con fines recreativos, sin necesidad de participar en un combate o subirse a un ring. En situaciones de lesiones o limitaciones físicas, sostuvo que corresponde evaluar qué movimientos pueden realizarse y cuáles deben evitarse, sin imponer la misma intensidad a todos.

La prevención de lesiones ocupa un lugar especial en su proyecto. La profesora advirtió que repetir una técnica incorrectamente puede generar problemas si no existe una corrección adecuada. Por eso pretende fortalecer la enseñanza de preparación física, primeros auxilios y cuidados específicos de cada disciplina. Como iniciativa todavía en preparación, adelantó que trabaja en programas y cuadernillos con la intención de impulsar un instructorado en artes marciales el año próximo. No lo presentó como una inscripción ya abierta.

El espacio también comenzó a participar en actividades comunitarias y competencias. Su primera intervención social fue con un carro en la farándula, donde difundieron mensajes vinculados con la defensa personal y las razones por las que muchas personas buscan entrenar. Más recientemente, Curi y su alumno Santiago participaron en un torneo de karate organizado por el sensei Flores. Santiago obtuvo un segundo puesto en combate al punto durante su primera competencia representando a la nueva institución. La profesora también mencionó reconocimientos en otras modalidades.

Para ambos, el significado de ese encuentro excedió el resultado deportivo. Santiago relató que había practicado karate desde chico, que luego pasó por otras disciplinas y que decidió retomar la actividad. Curi destacó el esfuerzo, la adaptación a las reglas de cada modalidad y la importancia de participar aun cuando no se alcanza un podio. También subrayó que los torneos permiten encontrarse con otros practicantes y construir vínculos de respeto.

En cuanto al equipamiento, explicó que una persona puede acercarse a la primera clase sin comprar todos los elementos de protección. A medida que avanza el entrenamiento, aparecen requerimientos como vendas y protector bucal, además de otros accesorios según la disciplina. El espacio puede facilitar parte del material inicial, aunque la disponibilidad es limitada. Sobre los horarios, indicó que las clases de los lunes y miércoles comienzan a las 18.30 con los más pequeños y karate; otras jornadas se destinan a preparación específica y entrenamiento competitivo.

La sede funciona en Lavalle 1285, Rivadavia, y el número de contacto informado en la entrevista fue 2634 785938. Curi invitó a la comunidad a conocer un proyecto que busca formar deportistas, pero también personas capaces de moverse con mayor seguridad, cuidar a otros y comprender que el autocontrol es tan importante como la fuerza.
https://youtu.be/26-YlwsFKME

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