Un importante despliegue de seguridad se realizó este martes en el penal Almafuerte, en Cacheuta, tras detectarse indicios de un presunto plan de fuga que involucraría a siete internos condenados por delitos de extrema gravedad en Mendoza.
La situación salió a la luz luego de una requisa en el pabellón 4.3, donde se encuentran alojados reclusos considerados de alto riesgo. A partir de información interna, las autoridades penitenciarias activaron un operativo especial que incluyó la intervención de personal de Requisa, Canes, efectivos de Infantería y el Grupo Especial de Operaciones Policiales (GEOP).
Como primera medida preventiva, los siete internos fueron separados del pabellón y trasladados a un régimen de máxima seguridad, con aislamiento y control permanente. Desde el Ministerio de Seguridad confirmaron que se abrió una investigación para determinar si existió colaboración interna o apoyo externo.
Entre los reclusos involucrados se encuentran condenados a prisión perpetua por homicidios que tuvieron alto impacto público en la provincia, incluyendo crímenes contra civiles y efectivos policiales.
Las autoridades judiciales y penitenciarias continúan analizando lo ocurrido para establecer responsabilidades y descartar riesgos adicionales dentro del establecimiento.











































