Quejarse no siempre es perjudicial: puede permitir identificar un problema, expresar una necesidad y comenzar a buscar una solución. El riesgo aparece cuando la queja se vuelve repetitiva, sostiene el estrés y reemplaza cualquier posibilidad de acción.
La afirmación “quejarse debilita el cerebro” comenzó a circular con fuerza en redes sociales y conversaciones cotidianas. Sin embargo, para el licenciado en Psicología Walter Motilla, el planteo...
El pastor belga lakenois, una de las cuatro variedades de pastores belgas, enfrenta un grave riesgo de desaparecer. Con apenas mil cachorros registrados en...
Editorial por Fer Andrada
Calle Moga: el abandono que condena a los vecinos
Las imágenes son desoladoras: Calle Moga, en Rivadavia, hoy es un río de...
Luján de Cuyo atraviesa un momento de profundo dolor tras la muerte de Julieta Reyes, secretaria de Comunicación, Planificación y Participación Ciudadana del municipio....
Por Caludio Daniel Aguilera
El Carnaval es una de las festividades más antiguas y diversas de la humanidad, caracterizada por la alegría, el desenfreno y...