El guía de montaña mendocino Manuel Stahringer, conocido como “Nanika”, lo hizo de nuevo. Por segunda vez en su vida alcanzó la cumbre del imponente Monte Everest, la montaña más alta del planeta. “Saludos desde el techo del mundo”, escribió emocionado en su cuenta de Instagram, celebrando el éxito de una nueva expedición marcada por el coraje y la determinación.
El 16 de mayo de 2024 fue la primera vez que coronó la cima. Hoy, un año después, repite la hazaña enfrentando condiciones extremas: viento, frío, nieve y hielo, hasta llegar a los 8.849 metros de altura, en el corazón de la Cordillera del Himalaya, entre China y Nepal.
“Llegar a la cumbre es el objetivo principal, pero experimentar la belleza y el poder de la montaña es algo que los andinistas rescatan de cada desafío”, reflexionó el montañista, dejando en claro que más allá del logro físico, hay un profundo mensaje de conexión con la naturaleza y superación personal.
Una historia que inspira, emociona y llena de orgullo a Mendoza y a todo el país.








































