En el programa Mañanas de Ciudad, conducido por Carina Coria en Ciudad FM 90.5, la licenciada en Fonoaudiología Alejandra Humberto habló sobre una problemática que preocupa cada vez más a padres y profesionales: el impacto del uso excesivo de pantallas y redes sociales en el desarrollo del lenguaje, la comunicación y el aprendizaje de niños y adolescentes.

La profesional, que además fue homenajeada recientemente por el Día Internacional de la Fonoaudiología, explicó que actualmente una de las consultas más frecuentes en los consultorios tiene relación directa con problemas de pronunciación, dificultades de aprendizaje y alteraciones en la sociabilización vinculadas al uso constante de celulares, redes sociales y videos cortos.

Durante la entrevista, Humberto sostuvo que muchos padres consultan porque “no entienden cómo hablan sus hijos”, especialmente en la adolescencia, donde se pierde claridad en la pronunciación y aparecen expresiones monótonas o dificultades para articular correctamente las palabras. También remarcó que el uso permanente de abreviaturas, emojis y mensajes cortos está empobreciendo el vocabulario tanto de chicos como de adultos.

La licenciada explicó que los niños aprenden principalmente a través del ejemplo y advirtió que muchas veces son los propios adultos quienes comienzan a naturalizar la deformación de palabras o la comunicación reducida. “Si los adultos empezamos a utilizar correctamente las palabras, eso también va a hacer que los niños puedan expresarse mucho mejor”, afirmó.

Uno de los momentos más fuertes de la charla estuvo relacionado con el impacto de las pantallas en los más pequeños. Alejandra Humberto señaló que el uso excesivo de celulares y tablets genera sobreestimulación, pérdida del foco de atención y dependencia emocional en los niños. Explicó que las imágenes rápidas y constantes activan mecanismos de placer en el cerebro, haciendo que luego aparezcan berrinches y frustraciones cuando se les quita el dispositivo.

Además, remarcó que, desde su mirada profesional, un niño no debería tener celular antes de los nueve o diez años y que el tiempo de exposición debe estar limitado. “Los principales aprendizajes se desarrollan hasta los seis años”, explicó, insistiendo en la importancia de fomentar otras actividades como deportes, lectura, juegos didácticos y tiempo al aire libre.

Otro aspecto que generó preocupación fue el efecto de los videos cortos y reels sobre la capacidad de concentración. La especialista sostuvo que el cerebro se está acostumbrando a períodos de atención cada vez más breves, dificultando el aprendizaje escolar y la comprensión lectora. “El cerebro aprende a conectarse por un minuto y desconectarse”, señaló durante la entrevista.

La profesional también habló sobre las consecuencias auditivas derivadas del uso constante de auriculares y altos volúmenes. Allí mencionó el crecimiento de casos de tinnitus o zumbidos en el oído, una problemática que ya comienza a observarse tanto en jóvenes como en adultos debido al uso excesivo de auriculares y la exposición constante a ruidos fuertes.

En otro tramo de la charla, Humberto advirtió sobre la pérdida del diálogo familiar y la necesidad de recuperar espacios de conversación dentro del hogar. “Estamos creando generaciones que escriben mucho, pero conversan poco”, expresó. También recomendó apagar televisores y celulares durante las comidas para fomentar nuevamente la comunicación cara a cara entre padres e hijos.

Sobre el final, la licenciada remarcó que la tecnología no es mala en sí misma, pero insistió en que debe utilizarse con límites, acompañamiento y responsabilidad. Además, invitó a las familias a consultar ante cualquier dificultad relacionada con el habla, el aprendizaje o la comunicación.

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