Quejarse no siempre es perjudicial: puede permitir identificar un problema, expresar una necesidad y comenzar a buscar una solución. El riesgo aparece cuando la queja se vuelve repetitiva, sostiene el estrés y reemplaza cualquier posibilidad de acción.
La afirmación “quejarse debilita el cerebro” comenzó a circular con fuerza en redes sociales y conversaciones cotidianas. Sin embargo, para el licenciado en Psicología Walter Motilla, el planteo...
Un fisicoculturista mendocino fue detenido tras sufrir un brote psicótico en la vía pública, asegurando ser Jesucristo. Las autoridades lo trasladaron al Hospital para...
El niño estaba en el auto de su abuela, en la playa de estacionamiento del hospital Perrupato. Lo sacaron mientras se encontraba vomitando.
En pleno...
Este miércoles, el Centro Integrador Comunitario (CIC) 910 de Palmira fue escenario de un hecho tan inesperado como emotivo: el nacimiento de una nueva...