En el programa Antes de ver el sol, conducido por Hugo Lombardi, la diputada provincial Elizabeth Crescitelli respaldó el cierre de la maternidad y el servicio de neonatología del hospital Saporiti, una decisión que generó fuerte repercusión en Mendoza y trascendió a nivel nacional.
Durante la entrevista, la ex ministra de Salud sostuvo que la medida no responde a un ajuste ni a un vaciamiento, sino a la necesidad de garantizar condiciones seguras para la atención de partos. En ese marco, explicó que el proceso se vincula con la regionalización del sistema perinatal, una política que se viene implementando desde hace años en la provincia.
Crescitelli señaló que el principal obstáculo es la falta de anestesiólogos para cubrir guardias activas las 24 horas, un requisito clave ante posibles complicaciones durante el parto. “No se puede sostener un servicio sin las condiciones mínimas de seguridad”, remarcó.
Además, indicó que más del 50% de los nacimientos de Rivadavia ya eran derivados al Hospital Perrupato, un centro de mayor complejidad preparado para responder ante emergencias obstétricas.
La legisladora también rechazó las críticas que hablan de abandono y aseguró que el hospital continuará brindando controles prenatales, atención ginecológica y guardias permanentes. En ese sentido, aclaró que la reorganización implica concentrar los nacimientos en centros con mayor capacidad de respuesta.
Sobre los traslados, consideró que deben ser oportunos y seguros, y advirtió que cualquier falla en ese proceso debe ser investigada.
Por último, vinculó la medida con la caída sostenida de la natalidad, que en los últimos años superó el 40%, lo que obliga —según explicó— a reorganizar los servicios de salud para garantizar calidad en la atención.










































