En el programa Mañanas de Ciudad, el reconocido piloto acrobático Jorge Malatini brindó una extensa entrevista en la que repasó su trayectoria, su presente y su visión sobre la aviación, tras su visita a Rivadavia.
Con 67 años, Malatini es considerado una de las grandes figuras de la acrobacia aérea en América Latina. A lo largo de su carrera, pasó de ser un niño que barría hangares a convertirse en comandante de Aerolíneas Argentinas y, posteriormente, en uno de los ocho pilotos seleccionados a nivel mundial para realizar exhibiciones acrobáticas de alto nivel.
Durante la entrevista, el piloto recordó sus inicios en la aviación a los nueve años y destacó que su carrera se construyó paso a paso, sin objetivos preestablecidos, guiado por la pasión y la constancia. “Todo se fue dando con el tiempo y con el entrenamiento”, explicó.
Malatini también hizo hincapié en la disciplina que requiere la actividad, señalando que la clave está en la concentración, la preparación y la toma de decisiones en vuelo. En ese sentido, aseguró que la acrobacia aérea es una actividad de alto riesgo, pero no peligrosa si se realiza con responsabilidad: “Lo primero es cuidar al público, después al avión y por último a uno mismo”.
Además, resaltó el crecimiento de la actividad aeronáutica en la región y valoró el desarrollo que ha tenido Rivadavia en este ámbito, destacando la infraestructura y las oportunidades de formación para nuevos pilotos.
Consultado sobre su vigencia en la actividad, el piloto fue claro: continuará volando mientras se sienta en condiciones. “El día que no me sienta cómodo, dejo”, afirmó.
Por último, dejó un mensaje para los jóvenes interesados en la aviación, a quienes invitó a formarse, capacitarse y perseguir sus sueños con esfuerzo y dedicación, destacando que se trata de una carrera “sana y apasionante”.










































