En el programa Antes de Ver el Sol, conducido por Hugo Lombardi, se entrevistó al psicólogo Walter Motilla, quien analizó un fenómeno cada vez más frecuente: la desaparición repentina de personas en los vínculos sin explicación previa, conocido como “ghosting”.
Durante la charla, el especialista planteó que este tipo de conductas no son casos aislados, sino parte de un cambio cultural más profundo en la forma de relacionarse. “Estamos en tiempos de transición, en el ocaso de la empatía”, afirmó, al tiempo que advirtió sobre un creciente individualismo y una menor consideración por las emociones ajenas.
Motilla explicó que este fenómeno puede comprenderse en tres niveles. En primer lugar, la evitación emocional: muchas personas no saben afrontar conflictos o situaciones incómodas, por lo que optan por desaparecer. En segundo término, una cultura de lo descartable, donde los vínculos se tratan como objetos de consumo. Y finalmente, el narcisismo defensivo, entendido como una fragilidad emocional que impide asumir responsabilidades afectivas.
“El que desaparece no siempre es fuerte, muchas veces es el que no puede sostenerse en el vínculo”, sostuvo el psicólogo, remarcando que esta actitud genera consecuencias profundas en quien la sufre. La falta de explicaciones produce incertidumbre, ansiedad y una herida emocional difícil de procesar, ya que “el ser humano tolera mejor una verdad dolorosa que un vacío inexplicable”.
Asimismo, el especialista vinculó este comportamiento con el impacto de la tecnología y las redes sociales, que facilitan relaciones más superficiales y reemplazables. “Hoy hay vínculos sin cuerpo, todo es inmediato y deslizable, como en las aplicaciones”, explicó.
En ese sentido, advirtió que la falta de compromiso y la baja tolerancia a la frustración están debilitando los lazos sociales. “Pasamos de relaciones que se trabajan a relaciones que se descartan”, señaló.
Consultado sobre cómo actuar ante este tipo de situaciones, Motilla fue contundente: recomendó asumir la pérdida y transitar el duelo sin buscar explicaciones en quien decidió desaparecer. “El silencio ya es una respuesta”, afirmó, y aconsejó evitar insistir o “cartonear cariño”, ya que esto profundiza el daño emocional.
Finalmente, el psicólogo subrayó la importancia de construir vínculos de manera gradual y consciente. “Hay que tomarse tiempo para conocer al otro y no comprometerse rápidamente”, concluyó, destacando que la calidad de las relaciones depende, en gran medida, de la responsabilidad afectiva y los valores personales.










































