El Gobierno de Mendoza presentó un proyecto para crear Enlace Estudiantil, un programa que permitiría a alumnos avanzados de escuelas secundarias realizar entrenamientos laborales certificados en empresas relacionadas con su orientación. Los participantes recibirían un incentivo cercano a los $100 mil y las experiencias tendrían una duración máxima de tres meses.
Emilce Vega Espinoza, subsecretaria de Empleo y Capacitación del Ministerio de Producción de Mendoza, explicó en ANTES DE VER EL SOL los objetivos, alcances y condiciones previstas para Enlace Estudiantil, una iniciativa que deberá ser aprobada por ambas cámaras de la Legislatura antes de su reglamentación y puesta en funcionamiento.
En diálogo con Hugo Lombardi por Ciudad FM 90.5, la funcionaria señaló que el proyecto surgió a partir de necesidades planteadas tanto por el sistema educativo como por el sector productivo.
Según explicó, numerosas empresas advierten que los jóvenes terminan la escuela secundaria e incluso carreras de educación superior sin haber adquirido experiencia práctica en ámbitos de trabajo. Al mismo tiempo, muchos estudiantes finalizan sus estudios sin saber cómo iniciar una búsqueda laboral.
El programa busca reducir esa distancia mediante una experiencia formativa dentro de empresas privadas y vinculada directamente con los contenidos estudiados en la escuela.
“Queremos acercar a los jóvenes y al mundo de la educación con el mundo del empleo”, afirmó Vega Espinoza.
Enlace Estudiantil estaría dirigido a alumnos de quinto año de escuelas orientadas y a estudiantes de quinto y sexto año de escuelas técnicas de Mendoza.
Cada participante debería realizar su entrenamiento en un área relacionada con su formación. Un alumno de una orientación económica, por ejemplo, podría incorporarse a un sector administrativo o contable, mientras que un estudiante de una escuela técnica con especialización metalmecánica debería vincularse con una empresa de esa actividad.
El objetivo es que los jóvenes puedan aplicar los conocimientos adquiridos durante la escuela y sumar una experiencia verificable para futuras búsquedas laborales.
Vega Espinoza aclaró especialmente que la iniciativa no crea puestos de trabajo ni establece una relación laboral tradicional. Se trata de un entrenamiento formativo con horarios y duración limitados.
“No es un trabajo, es un entrenamiento bajo la lógica de aprender haciendo”, señaló.
Según lo detallado durante la entrevista, la actividad se desarrollaría a contraturno escolar, dos o tres veces por semana, con un horario fijo y no rotativo. No incluiría fines de semana ni feriados y tendría una duración máxima de tres meses.
La carga horaria deberá respetar lo establecido para estas prácticas y no podrá interferir con la asistencia regular a la escuela.
Los estudiantes recibirían un incentivo económico cercano a los $100 mil. Vega Espinoza aclaró que ese monto no tendría carácter salarial, sino que buscaría garantizar la participación y asistencia durante el proceso de formación.
“El incentivo económico no es un salario; busca garantizar que el estudiante asista a su entrenamiento”, explicó.
Las empresas también recibirían un aporte de aproximadamente $100 mil por cada estudiante incorporado. Ese dinero estaría destinado a cubrir los costos relacionados con el plan médico obligatorio y el seguro de accidentes personales.
La funcionaria indicó que estas coberturas serán necesarias para brindar seguridad tanto a los alumnos como a los establecimientos participantes.
Uno de los principales interrogantes es cómo se evitará que las empresas utilicen el programa para reemplazar trabajadores. Vega Espinoza respondió que el esquema contará con límites horarios, fecha de comienzo y finalización, seguimiento pedagógico y controles de los organismos provinciales.
La Dirección General de Escuelas tendrá intervención mediante docentes tutores, mientras que el Ministerio de Producción realizará el acompañamiento correspondiente sobre las empresas.
La figura del tutor tendrá un papel central debido a que algunos participantes serán menores de edad. Estos docentes deberán comprobar que las tareas realizadas mantengan una relación efectiva con la formación del estudiante y que se respete el componente pedagógico.
“Los tutores serán quienes se encarguen de verificar que el estudiante reciba la formación que necesita dentro del ámbito privado”, indicó la subsecretaria.
El proyecto todavía debe ser aprobado por ambas cámaras legislativas. Después deberá elaborarse la reglamentación, donde quedarán establecidos los requisitos definitivos para estudiantes y empresas.
Debido al momento del calendario escolar, el Gobierno proyecta alcanzar un máximo de mil estudiantes durante los meses restantes del año, siempre que la iniciativa complete previamente el proceso legislativo y reglamentario.
Para el próximo ciclo lectivo, el objetivo sería iniciar los entrenamientos desde marzo y ampliar las posibilidades de participación.
También se buscará que los alumnos realicen las actividades cerca de sus domicilios. Para lograrlo, se analizará la matriz productiva de cada departamento y la disponibilidad de empresas relacionadas con las orientaciones educativas.
La proximidad permitiría reducir las dificultades de traslado y aprovechar mejor la experiencia. Sin embargo, la aplicación dependerá de que en cada zona existan establecimientos en condiciones de recibir y formar estudiantes.
Una vez finalizado el entrenamiento, los participantes deberán completar sus estudios secundarios y recibirán un certificado que acreditará la experiencia realizada.
Ese documento podría utilizarse posteriormente en búsquedas de trabajo, especialmente cuando las empresas exigen experiencia previa a quienes aspiran a su primera oportunidad laboral.
“El estudiante va a recibir un certificado que le permitirá acreditar la experiencia que muchas veces requiere el mercado laboral”, expresó Vega Espinoza.
La funcionaria aclaró que el programa no garantiza una contratación posterior. Su propósito inmediato es proporcionar herramientas, conocimientos prácticos y un primer acercamiento al mercado laboral formal.
No obstante, reconoció que en algunas experiencias de formación las empresas deciden incorporar a los participantes una vez concluido el proceso. Para esos casos, Mendoza cuenta con otros programas destinados a favorecer la contratación formal.
Enlace Estudiantil conviviría con herramientas provinciales como Enlace, Enlace Joven, Pre Enlace Plus y Enlazados. La intención es construir un recorrido que comience con la formación y pueda continuar con la inserción laboral.
Vega Espinoza sostuvo que los jóvenes que terminan la secundaria pueden enfrentar situaciones de desempleo o informalidad. Frente a esa realidad, la intervención estatal buscaría facilitar el ingreso al trabajo registrado.
El incentivo y los costos generales del programa serían absorbidos por el Gobierno provincial. Ante una consulta sobre el presupuesto previsto para la primera etapa, la subsecretaria estimó una inversión aproximada de $600 millones.
El proyecto también incluye a las escuelas técnicas, cuyos alumnos ya realizan prácticas formativas. Una de las diferencias señaladas por la funcionaria es que actualmente muchos estudiantes realizan esas experiencias sin recibir un incentivo económico.
Enlace Estudiantil propone que tanto los alumnos de escuelas orientadas como los de establecimientos técnicos puedan acceder al aporte previsto, manteniendo siempre la distinción entre entrenamiento y empleo.
Las empresas interesadas podrán inscribirse mediante el sistema Ticket. El Ministerio convocará inicialmente a los establecimientos que ya integran las bases de datos de los programas Enlace y Enlazados, aunque la participación estará abierta a diferentes escalas empresariales.
Vega Espinoza aclaró que podría presentarse desde una empresa con un solo trabajador registrado hasta una gran compañía, siempre que cumpla los requisitos que establezca la futura reglamentación.
La propuesta cuenta, según manifestó, con interés previo del sector productivo. También mencionó una experiencia desarrollada en el sur provincial junto con la Fundación José Cartellone —denominación mencionada durante la entrevista—, que habría funcionado como antecedente o prueba piloto para el diseño de la iniciativa.
Al realizar un balance de los programas laborales existentes, la subsecretaria informó que Enlazados permitió que más de 40 mil personas accedieran a un empleo formal desde su implementación.
Según los datos expuestos durante la entrevista, más del 65% de los trabajadores continúa en su puesto después de finalizar el incentivo económico provincial.
En el caso de Rivadavia, Vega Espinoza señaló que durante el mes mencionado en la entrevista más de 20 personas comenzaron entrenamientos laborales mediante el programa Enlace. Destacó que las oficinas municipales de empleo tienen un papel importante en la implementación territorial.
Las personas interesadas en obtener información pueden consultar el sitio web www.produccion.mendoza.gov.ar, comunicarse al 261 385-2534 o acercarse a las oficinas de empleo municipales que mantienen convenios con la Provincia.
Enlace Estudiantil deberá completar ahora su tratamiento legislativo. Si se convierte en ley y posteriormente es reglamentado, buscará que los jóvenes finalicen la escuela con conocimientos prácticos, una experiencia certificada y mayores herramientas para acercarse al empleo formal. La entrevista completa con Emilce Vega Espinoza puede verse en las plataformas digitales de Ciudad FM y Ciudad TV.